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Wilshire, el cielo de Los Ángeles

Con una altura de 335 metros, el rascacielos Wilshire Grand Center se acaba de coronar como la estructura más alta de Los Ángeles. Innovación, diseño y calidad se dan la mano en un proyecto de AC Martin Architects que pretende servir de motor para revitalizar el corazón cultural y la actividad económica de la ciudad californiana.

Imágenes: AC Martin

La obsesión por conquistar el cielo sigue siendo y será uno de los principales retos de las grandes firmas arquitectónicas a la hora de levantar imponentes rascacielos que engalanen el horizonte de las metrópolis. Una arquitectura de altura que esta vez, y de la mano de AC Martin Architects, ha provocado que el recientemente construido Wilshire Grand Center haya arrebatado el título al rascacielos que hasta entonces se erigía como el más alto de la ciudad de Los Ángeles, el edificio Bank Tower. A simple vista, la batalla está muy reñida, sin embargo, una aguja decorativa que corona la estructura de este nuevo coloso angelino le hace ser merecedor de tal reconocimiento.

El complejo, que en un principio fue concebido como dos torres más pequeñas, ha sido proyectado finalmente como una única torre compuesta por 73 plantas en las que se da cabida a un hotel de cuatro estrellas de 900 habitaciones, tiendas, restaurantes y oficinas, a lo que se suma el estacionamiento de hasta mil vehículos. Una oferta más que suculenta repartida en sus 160.000 metros cuadrados que pretende convertirse en el destino ideal tanto para turistas como para viajeros que se desplacen a la ciudad por negocios.

Hasta 16 ascensores se encargarán de transportar a los miles de usuarios que diariamente se desplazarán por sus 73 plantas

Entre las peculiaridades de este nuevo emblema que se alza en la Costa Oeste de Estados Unidos, cabe destacar que se trata de una construcción totalmente resistente a los terremotos. En este sentido, sus responsables aseguran que podría soportar el peor seísmo que haya sufrido actualmente Los Ángeles gracias a una subestructura de acero diseñada para balancearse. Por su parte, otro de sus rasgos distintivos es su punta superior en forma de vela, a diferencia de los techos planos que poseen sus edificios vecinos, que se ilumina con luces led cambiantes cuando cae el sol.

En su interior, la exclusividad de este rascacielos está presente a través de una serie de elementos diferenciadores que le convierten en una pieza única, como es el caso de una impresionante piscina infinita o un vestíbulo situado en lo alto de la torre, concretamente en el piso 70, al que ascenderán para efectuar el registro los huéspedes, siendo la primera toma de contacto con el edificio y ofreciéndoles unas majestuosas vistas de la ciudad. Hasta 16 ascensores se encargarán de transportar a los miles de usuarios que diariamente se desplazarán por sus 73 plantas. El innovador espacio al aire libre y las plazas exteriores invitarán a los mismos a experimentar el verdadero estilo de vida y clima de la urbe californiana. Asimismo, el acceso de los peatones al centro de la ciudad, así como las conexiones de tránsito local y regional, harán del proyecto un lugar de fácil acceso tanto para visitantes como para los propios ciudadanos.

Un compromiso con la ciudad y el entorno

En la construcción de esta torre arquitectónica se han empleado un sinfín de innovadoras técnicas orientadas a hacer de este un proyecto sostenible y comprometido con la sociedad que aborda de manera inteligente los problemas ambientales a los que se enfrenta el sur de California.

Para ello, tanto arquitectos como ingenieros, han colaborado estrechamente con la ciudad estadounidense con el objetivo de incorporar estrategias como el almacenamiento de energía térmica y la reutilización del agua de tormenta en las torres de refrigeración. De esa manera, el agua es capturada y reciclada para, por ejemplo, irrigar el paisajismo. Esto reducirá su uso hasta en un 30 %. Por su parte, se han puesto en marcha una serie de novedosos sistemas en lo que se refiere a la iluminación y la climatización para reducir el consumo total de energía de manera significativa. En definitiva, la intención es que esta sea una ciudad dentro de otra ciudad, con múltiples fuentes de energía, agua, alcantarillado, salidas y fuentes.

Se han incorporado estrategias como el almacenamiento de energía térmica y la reutilización del agua de tormenta en las torres de refrigeración

Asimismo, además de obtener la certificación LEED Silver gracias a las técnicas y materiales constructivos empleados, serán reciclados muchos de los materiales del antiguo edificio, como es el caso de la madera, el acero o el hormigón, lo que es posible ya que en lugar de demolerlo, el anterior complejo fue deconstruido. Este hecho supondrá un total de cuatro millones de dólares en ingresos de reciclaje que serán devueltos al proyecto.

Un proyecto con sello coreano

Situado en el 930 de Wilshire Boulevard, este proyecto de mil millones de dólares ha sido desarrollado por la aerolínea asiática Korean Air, la más grande de la región. Tal y como aseguró Yang Ho Cho, presidente de la compañía y urbanista del proyecto Wilshire Grand Center, durante la presentación de este colosal rascacielos, “juntos hemos contribuido a que Los Ángeles sea una conexión global y un destino para los viajeros de todo el mundo”.

Sin embargo, esta no es la primera actividad económica que desarrolla la firma en Los Ángeles, y es que junto con Hanjin Group, el mayor accionista de la línea aérea, apoya más de 47.000 puestos de trabajo locales en la ciudad estadounidense. De este modo, este reciente proyecto no hace más que corroborar esta clara apuesta por ambos socios por ser un importante motor económico de la ciudad.

Su punta superior en forma de vela se ilumina con luces led cambiantes cuando cae el sol

Este nuevo rascacielos generó alrededor de 80 millones de dólares en ingresos tributarios para la ciudad y el condado de Los Ángeles, dando trabajo a 11.500 trabajadores durante su construcción. Pero, sin ninguna duda, el hecho más relevante es que, una vez que esté en funcionamiento total, ofrecerá cerca de 2.000 empleos permanentes cada año y generará alrededor de 16 millones de dólares en ingresos tributarios.

Un icono angelino

Bajo la premisa de que un buen diseño puede transformar las comunidades, el estudio angelino AC Martin se ha hecho cargo de algunos de los edificios emblemáticos de esta ciudad californiana. La firma, que fue fundada hace más de un siglo, se nutre de una amplia experiencia en el ámbito arquitectónico, adaptándose a las diferentes épocas y estando en todo momento a la vanguardia de las últimas tecnologías tanto en las técnicas empleadas como en los materiales utilizados. Sus diseños se basan en el principio fundamental de que, como arquitectos, deben responder a las necesidades de los ocupantes del edificio, y de la comunidad en general, a través de los requisitos previos a la sociedad, la cultura y el medio ambiente. La firma construyó Los Ángeles City Hall, una estructura que durante 36 años fue la más alta en de la ciudad.

Ficha técnica:

Proyecto: Wilshire Grand Center

Localización: 930 de Wilshire Boulevard, Los Ángeles (EEUU)

Número de plantas: 73

Superficie: 160.000 metros cuadrados

Autor: AC Martin Partners

Promotor: Korean Air

Propiedad: Hanjin Group

Principal contratista: Turner Construction Company

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