Nuevos estudios científicos demuestran el papel protector de la leche frente a diversos tipos de cáncer y enfermedades cardiometabólicas

web_ipnLa leche es un alimento básico dentro de la dieta humana. La ciencia ha demostrado sucesivamente los amplios beneficios para la salud de este alimento, una evidencia que se ha visto reforzada recientemente con la publicación de nuevos estudios que demuestran el enorme valor de un vaso de leche para la salud en las distintas etapas de la vida.

Uno de estos estudios, impulsado por investigadores de las universidades de Copenhagen (Dinamarca), Wageningen (Holanda) y Reading (Reino Unido) y publicado este mismo año en Food&Nutrition Research, ha concluido que el consumo de leche y derivados lácteos se asocia con un menor riesgo de desarrollo de enfermedades cardiometabólicas y algunos tipos de cáncer, lo que a juicio de los expertos, “tiene el potencial de disminuir la carga de algunas de las patologías crónicas más prevalentes en la población, y reducir de manera sustancial los costes sanitarios para la sociedad”.

Y es que este estudio echa por tierra uno de los falsos mitos sobre este alimento más extendidos, y que relaciona el consumo de leche con un mayor riesgo de padecer enfermedad cardiovascular. Nada más lejos de la realidad, ya que la evidencia científica demuestra que el consumo de leche y lácteos contribuye a reducir el riesgo de hipertensión e infarto, y que incluso una alta ingesta de este alimento no incrementa el riesgo cardiovascular en modo alguno. Además, una reciente revisión de un grupo de investigación canadiense publicada en la revista Advances in Nutrition apunta en la misma dirección, confirmando que el consumo de lácteos ayuda en la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Otro falso mito sobre la leche desmontado por el mencionado estudio europeo es la supuesta relación entre el consumo de este alimento y un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer. Según las conclusiones recogidas en este estudio en base a datos del World Cancer Research Fund (WCRF), el consumo de estos alimentos probablemente ejerce un papel protector frente a cáncer de colon y colorrectal, cáncer de vejiga, de mama y cáncer gástrico. Los autores del estudio advierten además que el valor nutricional de la leche no se puede comparar al de las bebidas vegetales que en algunos casos se utilizan como alternativa.

En cuanto a los niños, otra de las conclusiones obtenidas es que el consumo de leche es una eficaz herramienta de prevención de la obesidad infantil, lo que reduce el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en la edad adulta. Por su parte, un estudio liderado por la Universidad de Granada y publicado en la revista Maternal and Child Health Journal ha relacionado el consumo de productos lácteos durante el embarazo con un menor riesgo de tener un recién nacido de bajo peso. Esta investigación sugiere que por cada 100 gramos al día de incremento en el consumo de productos lácteos se podría reducir el riesgo de bajo peso al nacer un 11 %.

Leches adaptadas, aumentando los beneficios de la leche para la salud

Si bien la leche es per sé un alimento de un elevado valor nutritivo, en cuya composición entran a formar parte prácticamente todos los nutrientes en cantidades relativamente elevadas, es también importante disponer de alimentos como las leches adaptadas, ya que contribuyen a aumentar los efectos beneficiosos para la salud de este alimento, adaptándose a los distintos requerimientos nutricionales en las diferentes etapas de la vida.

Un ejemplo de ello podrían ser las leches enriquecidas en ácidos grasos Omega 3, que ofrecen una alternativa conveniente en aquellos casos en los que existan dificultades para alcanzar las ingestas recomendadas de este nutriente cardioprotector por medio de la dieta cotidiana.

Fuente: Instituto Puleva de Nutrición