La Ribeira Sacra y su viticultura heroica

La Ribeira Sacra representa una visita obligada para los amantes del turismo enológico. empaparse de sus paisajes salpicados de viñedos escarpados resulta un placer para los cinco sentidos. naturaleza, historia, cultura, gentes, gastronomía y vino van de la mano para cautivar al visitante con sus ríos teñidos de tinto, blanco y rosado.

Nada más comenzar el mes de mayo, conocimos la noticia de los daños producidos en distintas regiones vinícolas de la mitad Norte de España por las inesperadas y dañinas heladas sufridas los últimos días de abril. Pocas excusas hay mejores para desplazarse a una de las denominaciones de origen más interesantes actualmente y conocer de primera mano sus vinos y los daños sufridos en los viñedos de esa zona.

En seguida pudimos comprobar cómo la helada afectó de forma muy desigual a las viñas. Encontramos viñedos más expuestos a los vientos que quedaron seriamente dañados y otras orientaciones más resguardadas que estaban casi indemnes. También encontramos cepas de la misma hilera quemadas por el frío y sin embargo al lado otras intactas. En general las cepas más jóvenes fueron las peor paradas y de boca de algún viejo viticultor supimos que curiosamente, las zonas donde nunca hubo viñas antiguamente fueron las que más sufrieron. Los cálculos aproximados del porcentaje total dañado rondan entre el 15 y el 20 % aunque a algunos les ha afectado mucho porcentualmente y a otros bastante menos o apenas nada.

En cualquier caso hemos podido conocer a viticultores en plena fase de poda de sus viñas para intentar salvar la cosecha y, por tanto, valorar el esfuerzo que supone cultivar en esa zona tan exigente en todos los aspectos. Nos han abierto las puertas de sus bodegas y de sus miedos en esta época de clima tan incierto.

La primera mención a estas tierras se remonta al año 1.124 y se encuentra en un documento firmado en Allariz (Orense), en el que la reina Teresa de Portugal, hija de Alfonso VII, dona al monje Arnaldo y sus compañeros los terrenos para levantar un nuevo monasterio dentro de la denominada “Rovoira Sacrata” (Robleda sagrada). Dicho Monasterio no es otro que el de Santa María de Montederramo, en la provincia de Orense, uno de los más importantes y mejor conservados de Galicia en la actualidad.

El historiador Fray Antonio de Yepes traduce dicho documento en 1.608 y cambia el término por “Rivoira Sacrata”, justificando ese nombre por la gran concentración primero de eremitorios y después de pequeñas iglesias situadas en las riberas de los ríos.  Posteriormente, con un gran esfuerzo humano y económico, algunas se convirtieron en monasterios, principalmente benedictinos y cistercienses, siguiendo el primer estilo arquitectónico paneuropeo, el Románico.

La categoría arquitectónica y el gran número de estas edificaciones religiosas unidas a su excelente conservación, han llevado a decir que es la mayor concentración de arquitectura románica de Europa. La Ribeira sacra se refiere a un extenso territorio de riberas comprendida entre las cuencas de los ríos Sil y Miño; es decir, entre las provincias de Lugo y Orense. Dicho término se ha venido utilizando y popularizando durante siglos para denominar esta extensa zona de Galicia y da nombre, por tanto, a los vinos producidos en esta zona y a la denominación de origen creada en 1996.

Un carácter especial

La denominación de origen Ribeira Sacra ocupa una extensión de viñedos de aproximadamente 2.500 Hectáreas. La mayoría de ellas dispuestas en estrechos bancales construidos piedra a piedra sobre las empinadas laderas. Las múltiples orientaciones que miran a los barrancos de los cauces de ríos y arroyos favorecen la diversidad, tanto de tipos de vid cultivable como de sus peculiares y bellos paisajes.

En la jerga de los viticultores, el concepto de “terruño” se hace más que patente en la Ribeira Sacra. Este se refiere a la interacción de aspectos tales como el tipo de suelo y de vid, la orografía, el clima, la orientación del viñedo y la acción del hombre a la hora de cultivarla y producir vinos específicos con características que los diferencian de otros.

Todo este fundamento anterior sumado a las normativas puestas en marcha por el consejo regulador de la denominación de origen para promocionar el cultivo de las variedades de uva autóctonas de la zona tales como la Mencía, Merenzao, Brancellao, Caiño o Sousón en los vinos tintos y Godello, Albariño, treixadura, Loureira o Doña branca en los blancos, han conseguido que los vinos de la d.o. Ribeira sacra tengan un carácter especial y sean apreciados por sí mismos por los aficionados al mundo del vino.

La Viticultura

Ya los romanos cultivaban la vid en esta zona, y en los talleres de alfarería se hacían ánforas que se llevaban llenas de vino a Roma. Los primeros peregrinos a Santiago contaban ya la excelencia de sus caldos, y el vino se utilizaba como moneda de cambio, pago de impuestos y también como pago de milagros ante los santos de la comarca. La viticultura en la Ribeira se remonta, por tanto, a más de dos mil años.

La viticultura heroica es un sello internacional que distingue solamente a cuatro zonas vinícolas del mundo, por realizar un tipo de viticultura condicionada por unas laderas superiores al 30 %. Esta circunstancia hace imposible su mecanización, están dispuestas en terrazas y a una altitud superior a 500 metros sobre el nivel del mar. En el caso de la Ribeira, los porcentajes de desnivel superan el 80 por ciento e incluso llegan al 100 por ciento, por lo que el carácter de heroico a la hora de cultivar se hace evidente.

Los suelos de los bancales donde crecen las cepas son graníticos-pizarrosos con esquistos y añaden a los vinos unos matices minerales muy apreciados a nivel enológico por su singularidad.

Vinos tintos

Los vinos tintos de la Ribeira Sacra, para muchos la zona vitícola más hermosa del mundo, están dominados por la variedad Mencía. Son de color cereza intensa con ribetes púrpura, aromas limpios y afrutados, entran suaves en la boca, resultan frescos pero a su vez intensos, carnosos y de gran personalidad. Suelen ser vinos jóvenes, aunque también los hay con crianzas no superiores a doce meses en barricas principalmente de roble francés. Ideales para maridar con carnes blancas o guisos de pescados y mariscos.

Vinos blancos

Los vinos blancos ocupan menor superficie de viñas plantadas pero también son de una gran calidad. La variedad predominante es la Godello que da unos vinos color dorado pálido, que en la boca se muestran frescos y afrutados con una gran plenitud.

Combinan bien con los cefalópodos, mariscos y pescados. La variedad Albariño da lugar a un vino también fresco y agradable que tiene matices distintos a otros de la misma variedad pero de otras denominaciones de origen gallegas más cercanas a la costa.

Condiciones idóneas

El clima en los valles de la Ribeira Sacra tiene unas condiciones ambientales marcadas por unas temperaturas muy altas en verano y muy bajas en invierno con precipitaciones poco abundantes. Esto explica la existencia de una flora típicamente mediterránea en la que la vid tiene las condiciones idóneas para su desarrollo.

El creciente interés y curiosidad hacia los vinos de esta zona han hecho que su demanda nacional e internacional haya ido en gran aumento durante los últimos años y el producto de su cosecha se agota bastante antes de la llegada de la siguiente remesa.

Quizá debido también a la difusión ejercida por críticos influyentes como Robert Parker, hacen que hoy estén presentes en algunos de los mejores restaurantes del mundo, así como en Europa, América, China o Japón. ●

Texto: Pepe Tomás Febrel, autor del blog www.nacidosparacatar.com