Rioja’n’Roll revoluciona Madrid con sus vinos y rock

Los vinos más frescos, auténticos y rompedores de Rioja se mueven al ritmo del rock. Así quedó demostrado el pasado 25 de septiembre, tras el desembarco en Madrid del colectivo Rioja’n’Roll, que integran algunos de los jóvenes viticultores más destacados del actual panorama riojano.

Los siete rockeros del vino de Rioja se hicieron fuertes en la sala del Berlín Café, último bastión del Madrid canalla y la (buena) música en directo en la capital. Y allí desplegaron todo su arsenal: las últimas añadas de sus vinos de finca, de parcela, de pueblo, sus cuvées estelares y flamantes estrenos. En suma, 25 hits líquidos que colmaron la sed, la curiosidad y el deseo por los vinos auténticos de las más de 200 almas que se dieron cita en el local.

Durante cuatro horas, el aforo del Berlín Café se vio rebasado por un público variopinto, en el que no faltaron sumilleres de última generación, plumas célebres, distribuidores ávidos por fichar nuevos talentos, restauradores y amantes del vino en general.

Tampoco faltó la música en directo en esta concurrida fiesta clandestina. Para elevar los decibelios del placer, actuaron los grupos Red House y The Winedrinkers, que contaron con dos invitados de lujo: Ariel Rot y Mike Sánchez. Entre canción y canción, subieron al escenario, para presentar sus vinos, los artífices y auténticos protagonistas del inolvidable guateque: Olivier Rivière (Olivier Rivière Vinos), Tom Puyaubert (Exopto), Arturo y Kike de Miguel (Artuke), Sandra Bravo (Sierra de Toloño), Bárbara Palacios (Barbarot), Eva Valgañón (Alegre & Valgañón) y Bryan MacRobert (MacRobert & Canals, Laventura).

Todos ellos, viticultores muy personales, que nadan a contracorriente de las trabas que impone un sector dominado por los vinos clónicos y comparten unos cuantos principios innegociables: el respeto riguroso por la tierra, la reivindicación del gran patrimonio vinícola de Rioja y una pasión por su profesión que va mucho más allá de la motivación económica.

Gracias a ellos, Madrid vivió una fiesta de vino y música que muchos guardarán para siempre en la memoria. Una velada de Rioja’n’Roll que demuestra que hay muchas maneras de vivir, y disfrutar, el vino.