Juan Sanz, director general de Sandvik

En noviembre del año pasado se anunciaba su nombramiento como Director general de Sandvik Minería y Construcción ¿Puede hacer balance de este semestre al frente de la compañía?
Consideramos que ésta es una oportunidad que nos ha dado la empresa. Una oportunidad que ha recaído en mí, y junto con mi equipo en estos seis meses hemos tenido una actividad frenética ya que teníamos un gran reto por delante. No sólo en lo relativo a la venta en sí sino en el establecimiento de protocolos y la mejora de la dinámica interna de trabajo para optimizar los procesos. Tenemos pleno apoyo de la Presidencia de la Región, de hecho algunos de los proyectos que están en marcha a nivel europeo, se han comenzado en España. Uno de esos proyectos es el “Project Europe” para centralizar las compras y cifras de negocio es una sóla compañía europea. Tras varias pruebas en varios países de Europa se decidió comenzar por España, Suecia será el siguiente. Desde el 14 de junio hemos comenzado a facturar como Sandvik Mining and Construction Europe GmbH, lo cual ya ha sido comunicado oficialmente a nuestros clientes.

¿Cómo ha impactado la crisis financiera en las ventas de Sandvik, qué sectores de la compañía se han visto más afectados?
Lo malo de esta crisis no es que haya sido una crisis en España, sino que es una crisis global y aquí no sabemos dónde estamos todavía, sospechamos que no estamos en lo peor. Nosotros ya empezamos a tomar medidas en octubre de 2008 reduciendo el presupuesto de 2009 en un 30%. En previsión de una caída de ventas se hizo una reducción de costes y alrededor de un 10% de la plantilla dejó la compañía, decisión que si bien fue difícil de tomar, no fue muy traumática, ya que la mayor parte fueron prejubilaciones. Además teníamos que hacer frente a las dudas por parte de Europa si íbamos a ser capaces de cumplir el presupuesto, de hecho fuimos uno de los pocos que lo logró. De momento esa presión ha desaparecido, en Europa están más contentos porque tienen las fábricas bloqueadas por excesos de pedidos. Pero claro, digo de momento, porque se está hablando de que la crisis tiene forma de W, que es previsible que la UE vaya a recaer, así que hay que esperar a ver qué sucede.
En España lógicamente nos ha afectado a todos, seguimos teniendo mercado, pero por ejemplo en las obras directas con la extracción de áridos, pues va mal, de hecho según datos de Anefa, el consumo se ha reducido a la mitad, así que evidentemente ésto afecta. La venta de maquinaria de perforación de superficie se ha reducido en un 75% por lo menos, mientras que la venta de maquinaria de trituración está en línea con lo presupuestado. Lo que sí es cierto es que muchas empresas españolas están invirtiendo en proyectos de fuera de España. En cuanto a la cartera de pedidos es muy escasa, según la recogemos casi la servimos. La crisis afecta a todos, por el momento las grandes y muy pequeñas compañías sobreviven porque tienen capacidad de reajustarse a los costes. Son las medianas compañías las que lo pasan mal ya que no tienen capacidad para soportar ni tienen capacidad financiera para afrontar los despidos, por lo que se quedan colapsadas.

¿Siguen con la actividad internacional, principalmente Caribe y Centroamérica, a pleno rendimiento desde la base de Madrid?
No, Sandvik España ya no soporta ese mercado, sino que es Sandvik Chile. Fue una decisión tomada desde la Central, entendieron que la proximidad favorecería el desarrollo del mercado. Pero creo que es una decisión que hay que reconsiderar porque la venta en Sudamérica y Centroamérica venía de la mano de unas excelentes relaciones de trabajo creadas durante años, y consideramos que estas relaciones no se deberían perder.

En su opinión, ¿qué cambios fundamentales se han producido en España en la maquinaria para el tratamiento y clasificación de los áridos desde su etapa en Svedala hasta la actualidad? ¿Y en el mercado de los áridos?
Yo creo que lo que se ha hecho ha sido hacerlas más complicadas con la incorporación de elementos electrónicos, sobre todo la electrónica que ha entrado en las unidades de los grupos móviles, siempre he pensado que una maquinaria con menos electrónica funciona mejor en estos ambientes de tanto polvo y ruido, se ve menos perjudicada. En cuanto a los materiales sí es cierto que hay mejores materiales de revestimiento, de desgaste, pero en general no ha habido demasiado avance. En lo que es maquinaria para el reciclado se refiere, sí ha habido más desarrollo. Se está intentando que sea un poco más específica, aunque al final en el reciclado estamos viendo que lo que funciona es el triaje manual previo, no hay máquina de reciclado que funcione si no se hace una preparación anterior del material a reciclar y, eso al fin y al cabo, tampoco ha evolucionado mucho. La maquinaria que nosotros tenemos de trituración para reciclados es la misma que la de no reciclados. Lo que tiene que cambiar es la legislación y la utilización de ese árido; que se compruebe, que se homologue, que se permita un uso que se ciña a sus capacidades técnicas porque lógicamente no tiene las mismas calidades un material que otro, y que se especifique dónde puede ser utilizado.

Hace unos meses Sandvik anunciaba la compra de las fábricas de grupos móviles Fintec y Extec, ésta última distribuida en exclusiva en España por Intermop, ¿qué sistema utilizan ahora para las distribución y atención postventa?
La distribución de los grupos móviles estaba del siguiente modo: “Fintec” era distribuida por “Emsa” y “Extec” por “Intermop”. Después de la compra de “Fintec” por parte de Sandvik, “Emsa” decidió dejar de distribuir “Fintec”, debido a que lleva la distribución de de los productos de “Vogele-Wirtgen”, que también tienen la marca “Kleemann”, competencia directa de Sandvik, por lo que “Emsa” no podía continuar llevando la distribución de “Fintec”. Por lo que la distribución de ésta junto con la de “Extec” la lleva ahora “Intermop”. De todas formas en estos momentos estamos revisando nuestros contratos con todos nuestros distribuidores, entre ellos “Intermop”, por el hecho de haber modificado nuestra compañía de facturación.

El hecho de que Sandvik haya comprado ambas fábricas y dado que la compañía es conocida por la calidad de sus productos, ¿ha logrado subir la cuota de mercado de ambas marcas?
No tenemos datos todavía, estamos estudiando el parque de maquinaria existente suministrado en los pasados años por la red de distribución existente y los datos de las ventas que se produzcan aparecerán reflejados en el estudio que genera “Andicop” anualmente.

A día de hoy Sandvik es una de las empresas con mayor oferta de soluciones para el sector de la trituración y cribado ¿Qué les queda por hacer?
Yo echo en falta las líneas de lavado, Sandvik no lava material. Nosotros suministramos plantas completas, tenemos acuerdos con compañías que fabrican equipos para el lavado de áridos, y estamos muy contentos, yo veo que ahí estamos “cojos”. A lo que se está tendiendo actualmente es a simplificar el tipo de modelos y a tener menos fábricas y más especializadas y a optimizar los costes de fabricación.

A aquellos que consideran que sus precios son altos ¿qué les diría?, ¿qué argumentos utilizaría para rebatirles?
Relación calidad-precio, es lo mismo que en todo lo demás, y lo barato suele salir caro. Nos hemos encontrado de todo, no sólo en trituración sino también en perforación. Nosotros tenemos una maquinaria que tiene un coste inicial, un coste de mantenimiento, un coste de funcionamiento, y sobre todo un coste de desgaste de los materiales. Hay mucha gente que nos dice que nuestros revestimientos son más caros que los de la competencia, competencia que por otro lado en su mayor parte es pirata ya que las patentes, los desarrollos, los tenemos nosotros. Hay que hacer números, es cierto que el desembolso inicial es alto, sí, pero lo que hay que ver es el rendimiento que se obtiene de la máquina. Hay que ver la producción que se obtiene, hacer el cálculo y entonces comparar. Ahí, ganamos nosotros.

¿Cómo ve la situación actual de la minería en España, tanto a cielo abierto como subterránea?
Es una situación con muchos altibajos, ahora mismo están como locos porque quieren reabrir Riotinto, Berruecopardo, y otra mina de wolframio, en estos momentos hay muchos proyectos, pero tan pronto hay mucho en marcha como todo se paraliza. Pero si luego ves la cotización de los metales como sube y cómo bajan, se entiende esta inestabilidad.

Un mercado latente pero que no acaba de explotar es el del árido reciclado, sin duda porque la crisis ha frenado las iniciativas legislativas para favorecer la utilización de estos materiales. ¿Cuál es la posición de salida de Sandvik en este mercado y donde fija su meta?
Como he comentado antes, España tiene que cambiar. En los países donde funciona el árido reciclado las empresas pagan por dejar el árido en una planta de reciclado, pagan porque sea tratado su material. Aquí es al revés, el coste de recuperación y el bajo precio de venta hacen muy poco viable ese producto. Si se adapta la normativa y se cumple con lo previsto, como la obligación por norma a reciclar, los costes permitirán la entrada en el mercado de los áridos reciclados.

Desde la llegada de los primeros grupos móviles destinados al reciclaje, usted ha sido un firme defensor de este modelo de crecimiento sostenible, pero en el que no debe valer todo, ni en los equipos a utilizar ni en la calidad de los materiales reciclados. ¿Cree que se han corregido los errores iniciales en este mercado o se sigue vendiendo-comprando la máquina antes de analizar su utilidad y rendimiento de forma objetiva?
Yo me he peleado mucho con los grupos móviles, que como toda la maquinaria tienen su aplicación. En un principio los grupos móviles se vendieron como la maravilla de las maravillas, que valían para todo, y casi se compraban porque seguíamos la tendencia. Pero hay que tener claro que el grupo móvil tiene muchas pegas y muchos beneficios, tiene unas capacidades y una flexibilidad de producto muy limitadas. Y que en algunos casos está siendo utilizado por personas que entienden la picaresca española les puede facilitar que se utilice esta máquina hasta que la planta tenga licencia. Eso no es correcto, tener un grupo móvil en la planta significa tener una licencia y esa licencia tiene que obtenerse a través de un procedimiento legal que puede ser más o menos estricto, pero que se le exige a una planta fija. También se utilizan grupos móviles en la carretera, sacan el material lo clasifican y lo vuelven a utilizar, esto está muy bien, pero va en contra, en principio, de la legalidad en cuanto que una cantera que esté en el área de influencia de esa obra, podría vender su árido en esa obra… esto hay que respetarlo, y no se hace. Y luego también dicen que para el reciclado es lo mejor. Evidentemente si hace una construcción de un edificio y pones un grupo móvil, trituras y lo transportas en un material ya triturado pues evitas muchos problemas. Pero a ver quién es el que obtiene la licencia para poner un grupo móvil produciendo 130 decibelios de ruido en un edificio en una zona urbana. Es muy complicado, por lo que tiene sus limitaciones y sus ventajas. Hay que comprar con cabeza, porque luego se ven grupos móviles que se venden al año y medio porque ya no sirven para lo que se quería. Mientras, una planta fija se hace y ya no se toca hasta que se cae a los 30-40 años.

¿Cuál sería el modo de hacer las cosas bien?
Es sencillo, el mismo certificado de áridos que se está exigiendo a las graveras con plantas fijas se debe exigir a los grupos móviles que están suministrando árido para hacer el relleno de la carretera. Qué sucede ¿que la calidad no tiene que ser la misma, o es que van con un laboratorio rodante? Lo dudo.

Más allá del campo de la trituración y clasificación, la firma Sandvik siempre ha sido un referente en las labores de perforación y sobre todo tunelización, con España a la cabeza de ventas del grupo en el mundo. ¿Mantiene en la actualidad ese puesto de privilegio?
El año pasado sí. Este año ya no se venden, se alquilan, porque como las grandes compañías no tienen muy claro su futuro lo que hacen es pasar a alquilar. En estos momentos la obra del metro de Bilbao está dando mucho trabajo, pero estas obras no van con perforadoras, si no con tuneladoras, por el miedo a la utilización de explosivos.

Hubo un tiempo cercano en el que en España se estaban excavando más túneles al mismo tiempo que en todo el resto de Europa a la vez. ¿Continúa esa tendencia o la crisis ha hecho mella en esta estadística?
Ahora mismo está todo parado, quitando lo que es el metro de Bilbao y el AVE para Valencia. Nosotros por ejemplo, hemos hecho un plan de negocio hasta el año 2013, que se hizo en marzo-abril de este año. Pues bien, en este momento lo estamos volviendo a revisar porque sólo en dos meses la situación ha cambiado muchísimo. La situación actual es como una tómbola, cambia de un día para otro, y es una situación muy peligrosa por su inestabilidad.

Por último, Sandvik acaba de inaugurar unas modélicas instalaciones en San Fernando de Henares (Madrid), una arquitectura moderna y funcional además de respetuosa al máximo con el medio ambiente, cuyo diseño ha corrido de su cuenta. ¿En qué se basó para realizarlo y cómo valora el resultado final después de meses de intenso trabajo?
Nosotros hemos trabajado con una compañía que se llama Proyeco. Inicialmente nosotros queríamos reformar nuestras instalaciones en Coslada, de hecho, se reformaron en parte, se hizo una nave nueva para el trabajo, se modificó el comedor. Pero era necesario llevar a cabo la reforma de los edificios, hacerlos con ascensores, accesos a minusválidos, con ahorro eficiente de energía. Y fueron tantas las pegas que vimos, que decidimos empezar a mirar qué había en el mercado. Y entonces apareció Proyeco, una empresa de proyectos de ejecución y control y que además era propietaria de ciertos terrenos. Inicialmente se barajó la posibilidad de hacerlo nosotros directamente o contratar una ingeniería, yo en ese momento era Director de Construcción, por lo que se me asignó la tarea de llevar a cabo el proyecto, pero conociendo lo que conlleva una instalación de este tipo consideré necesario el apoyo de una ingeniería. Así que ha sido una ingeniería quien ha hecho todo el desarrollo, por supuesto a partir de una idea nuestra. Lo que buscábamos era que Minería y Construcción pudiese trabajar como un solo equipo, y estuviese en un solo piso. Ése fue el nexo de unión de la idea. Entonces tomando la estética exterior de lo que ya se había desarrollado en las instalaciones de Sandvik en Barcelona y conociendo las necesidades de las diferentes líneas, se diseñó este proyecto.

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