España se sitúa de nuevo entre las 20 economías más globalizadas del mundo

A pesar del débil crecimiento económico mundial en 2012 y del panorama incierto para 2013 en muchos mercados, la globalización sigue avanzando en la mayor parte de las 60 economías más importantes del mundo, según el informe anual de Ernst & Young sobre globalización: Looking beyond the obvious: globalization and new opportunities for growth (Mirando más allá de lo obvio: la globalización y las nuevas oportunidades de crecimiento). España este año consigue situarse de nuevo entre las 20 economías más globalizadas del mundo, tras escalar una posición en el ranking en el que en los tres últimos años se había situado en el puesto 21, aunque con una puntuación general prácticamente similar a la obtenida el pasado año. Atendiendo a los criterios que contempla el índice, nuestro país ha mejorado este año su puntuación en 3 de las 5 categorías analizadas: actividad comercial, movilidad laboral e intercambio cultural, y ha descendido en dos: movimiento de capitales e intercambio tecnológico.
El ránking también muestra que nuestra economía se sitúa en esta clasificación por encima de la de países como Australia, Estados Unidos o Italia pero se encuentra por debajo de la de otros países vecinos, como Gran Bretaña (que este año pierde un par de posiciones) o de Alemania y Francia (que ambos escalan varios puestos). Mientras que la mayor parte de las previsiones consideran que el PIB global aumentará en 2013 entre un 3% y un 3,5%, con un modesto crecimiento en los siguientes años, el índice de Ernst & Young sugiere que la globalización seguirá avanzando impulsada principalmente por la tecnología y el flujo transfronterizo de ideas. Asimismo, también resalta el avance de la globalización registrado durante los últimos 12 meses en los mercados de rápido crecimiento, de tamaño medio, como Vietnam, Malasia, Tailandia y Filipinas, así como en pequeños países europeos, como Bélgica, Eslovaquia y Hungría. Para Jim Turley, presidente y CEO mundial de Ernst & Young, “la globalización sigue definiendo el panorama empresarial con un creciente nivel del comercio transfronterizo, de los movimientos de capitales y de la integración laboral. A pesar del entorno económico altamente volátil, la tendencia hacia una mayor integración y cooperación entre países continúa creciendo en la mayor parte del mundo para hacer frente a la amenaza del proteccionismo”.
Los encuestados muestran asimismo su preocupación real sobre el débil crecimiento y la mayor competencia a nivel mundial, que podría redundar en un aumento del proteccionismo en los próximos meses. También destacan el desafío que supone operar en determinadas economías de países BRIC (Brasil, Rusia, India y China), así como la desaceleración del crecimiento en algunos de estos mercados. Como consecuencia, casi la mitad de los consultados esperan un aumento de las medidas proteccionistas en dichos países BRIC, así como en los desarrollados. Por contra, confían en que estas medidas disminuyan en otros mercados más pequeños considerados de rápido crecimiento.

El ascenso de los `segundones´
El informe de Ernst & Young también refleja que los mercados de rápido crecimiento, no BRICs, están emergiendo como la espuma dentro del negocio global, gracias a la percepción de operar globalmente de forma más integrada que los BRIC, tanto en el aspecto comercial, como de inversiones, cultural o tecnológico. Además, presentan un consistente crecimiento económico cercano al los países líderes BRIC. Así, Turquía, México e Indonesia le siguen la pista a China o India en términos de crecimiento del PIB. Otros como Perú, Colombia, Venezuela, Malasia y Vietnam, así como varios países de África se posicionan poco a poco para convertirse en unas de las zonas más dinámicas del mundo para invertir.
Preguntados por su opinión sobre si los mercados de rápido crecimiento no BRICs son la más importante nueva fuente de ingresos, los ejecutivos que están de acuerdo casi se han duplicado desde el 26% hasta el 45% en tres años. Los encuestados señalan a Sudáfrica, Indonesia, México y Turquía como los lugares más competitivos, donde además esperan aumentar sus inversiones; así lo manifiesta un 82% del total, y 4 de cada 10 espera hacerlo por encima del 10%.
Según Jim Turley, “las compañías líderes están adoptando un enfoque multi-mercado. Mientras que los países BRIC siguen siendo fundamentales en su estrategia, éstas empiezan a poner el ojo en los BRIC no emergentes, donde ya se ven mejoras en la facilidad para hacer negocios, en las infraestructuras, en las políticas gubernamentales y en la productividad laboral. También se está demostrando que la aplicación de una estrategia estándar para un grupo de mercados, como los emergentes, ya no funciona; se precisan estrategias personalizadas para las distintas áreas, regiones, sectores y países”.

La importancia de los mercados maduros
Aunque muchas de las economías no BRIC de rápido crecimiento precisan de una apuesta a largo plazo, el informe refleja que éstas conforman sólo una parte del total. Contar con un portfolio completo de inversiones requerirá diversificar la apuesta e incluir en él varios mercados maduros que en este momento están resurgiendo en ciertas áreas y sectores. En este escenario, los encuestados también confirman que Norteamérica y Europa Occidental continúan jugando un papel fundamental. Y ello a pesar de que las nuevas inversiones en estas regiones siguen siendo irregulares, con altos costes energéticos, disminución del diferencial entre los costes laborales de países desarrollados y subdesarrollados o con ciclos de vida de los productos más cortos, que propician que las organizaciones contemplen opciones como la subcontratación. En los próximos tres años, el número de encuestados que esperan subcontratar más operaciones funcionales a proveedores de mercados maduros se eleva del 22% al 36%.Y los que planean volver a subcontratar actividades que con anterioridad ya habían sido subcontratadas serán más del doble: del 14 al 35%.
El informe también refleja cómo la innovación y el intercambio de tecnología e ideas puede otorgar a los mercados desarrollados una ventaja sobre sus países homólogos de rápido crecimiento. La difusión de tecnologías como la banda ancha, las redes digitales, los móviles o los `social media´ es superior en los mercados maduros, lo que les permite mantener una elevada cuota en la exportación de bienes y servicios.
John Ferraro, Jefe Global de Operaciones de Ernst & Young, pone el ejemplo de Estados Unidos, “que podría ser un destino de inversión sorprendentemente atractivo para la próxima década, con un fuerte impulso en su industria manufacturera, el descubrimiento de nuevas reservas de gas, el incremento de la alta tecnología y de las exportaciones de combustible, así como con una reducción del diferencial de costes laborales con otros países”.

¿A partir de ahora qué?
A medida que el comercio de bienes y servicios vuelva a los valores previos a la crisis financiera y el flujo de capital muestre un incremento constante, la tecnología y el flujo transfronterizo de ideas seguirá dando forma al crecimiento y al carácter de la globalización. A la vez que la integración comercial se estabiliza, se prevén cambios entre los países tradicionalmente importadores y exportadores, con un rápido crecimiento de los mercados emergentes como aquellos de consumo más intenso. Al tiempo, los mercados desarrollados recuperarán fuerza como productores y exportadores de bienes y servicios, según se concluye en el informe de Ernst & Young.

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