El IPC modera su caída en marzo pero suma ya nueve meses en negativo

Madrid, 30 mar (EFE).- El índice de precios de consumo (IPC) moderó su descenso en marzo al caer el 0,7 %, cuatro décimas menos que en febrero, lo que supone que haya una tasa negativa en los últimos nueve meses.

Este dato adelantado por el INE, que debe ser confirmado el próximo 14 de abril, es consecuencia principalmente de la subida de los precios de los carburantes.

Además, los precios de consumo registraron en marzo una tasa mensual positiva del 0,6 %.

Los expertos consultados por Efe sostienen que esta caída del IPC interanual era previsible.

El catedrático de Economía de la Bangor University Santiago Carbó asegura que en la medida en que ha habido una ligera subida de los carburantes era esperable una moderación de la caída.

En cualquier caso, destaca que el terreno negativo del IPC sigue invitando a una doble reflexión.

Así, señala que no se trata de deflación (caída continuada de los precios) en el sentido de un “shock de demanda” que reduzca el consumo y la actividad, sino que es una situación “asumible” de precios a la baja en el corto plazo.

En segundo lugar, asegura que, aun siendo asumible, no es sostenible a largo plazo porque España es un país con elevada deuda y alto nivel de desempleo.

A este respecto, indica que los costes reales de la deuda aumentan con los precios a la baja y recalca que el desempleo no permite a gran parte de la población tener una renta disponible para aprovechar la coyuntura de precios.

A largo plazo, afirma que es necesaria una inflación “como síntoma de un aumento de la inversión y de la actividad” y augura que es previsible que ese tipo de inflación llegue, “aunque puede que más lento de lo que se esperaba, lo que introduce incertidumbre”.

La analista de Funcas María Jesús Fernández ha señalado que la tasa negativa del IPC de marzo era la prevista y destaca que es atribuible al aumento del precio de los carburantes, pero también posiblemente al de los alimentos no elaborados.

Fernández prevé que la tasa vaya aumentando y que continúe haciéndose menos negativa de forma lenta hasta transformarse en positiva en los últimos meses del año, “siempre que el precio del petróleo se mantenga más o menos en torno a los niveles actuales”.

Además, augura que la inflación subyacente (que excluye los precios de la alimentación y la energía) crecerá poco a poco cada dos o tres meses, “lo que indicaría que las tensiones deflacionistas desaparecen”.

A su juicio, es imposible estar en deflación en un contexto en el que el consumo está creciendo de la manera que lo hace en España.

El catedrático de Fundamentos de Análisis Económico de la Universidad de Valencia Joaquín Maudos señala que se esperaba el dato de marzo e incide en que no va a haber deflación, “ya que la tasa negativa del IPC de los últimos 9 meses se debe principalmente a la bajada del precio del petróleo”.

Maudos pronostica que la inflación se irá recuperando “poco a poco, en un contexto de crecimiento del PIB cercano al 3 % para 2015, de un consumo que se recupera y de un programa de compra de deuda del BCE.

Asimismo, los autónomos de UPTA han atribuido la tasa negativa del IPC de marzo a la atonía del consumo y de la demanda interna y a la escasa capacidad de consumo de las familias, por lo que ha reclamado una mejora del acceso al crédito y de las rentas medias.

ATA ha destacado que la caída del IPC se está moderando durante los dos últimos meses y que el peso del descenso de los precios de los carburantes beneficia a los autónomos porque reduce sus costes.

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