Las hipotecas firmadas con el euríbor actual pueden convertirse en una trampa

Madrid, 17 may (EFE).- A medida que la recuperación económica se consolida y se extiende la idea de que los precios de la vivienda han tocado fondo, las hipotecas se reactivan porque cada vez más gente se decide a firmar un préstamo variable a largo plazo, sin ser consciente, en muchos casos, de que pueden llegar a ser una trampa.

A pesar de que la banca ha lanzado en los últimos meses préstamos a tipo fijo con el ánimo de dar mayor tranquilidad a sus clientes, lo cierto es que en España, el 94 % de las hipotecas siguen estando ligadas a la evolución del euríbor a un año y, por tanto, a las oscilaciones del mismo.

En abril, el indicador de referencia de la mayor parte de las hipotecas cerró en el 0,180 %, un mínimo histórico que llegó en el mismo momento en el que las entidades vuelven a estar predispuestas a ofrecer financiación al público en general.

Esto, unido a la caída generalizada del precio de los inmuebles en los últimos años y el hecho de que empiecen a incrementarse en algunas zonas de las principales ciudades, ha hecho que, según los últimos datos del INE, la contratación de hipotecas haya aumentado un 29 % en tasa interanual.

Los expertos consultados por Efe coinciden en que es una muestra de la nueva predisposición de los consumidores a contratar una hipoteca que, con el actual euríbor y los “atractivos diferenciales” que vuelve a ofrecer la banca, dan como resultado una cuota mensual que para muchos resulta asumible.

Es más, ponen como ejemplo que la cuota hipotecaria puede ser inferior al pago de un alquiler de una vivienda similar, que junto al “gancho” de poder ser propietarios de la misma, algo que sigue resultando atractivo para buena parte de la población, anima a que firmen un préstamo a muy largo plazo.

Y es aquí donde alertan de que a pesar de que las actuales condiciones pueden considerarse buenas para firmar un préstamo para la adquisición de una vivienda, debe tenerse en cuenta que las hipotecas de ahora, por lo general, ya no incluyen un “salvavidas”.

Después de que los tribunales pusieran en entredicho las cláusulas suelo, que impedían que miles de clientes se beneficiaran de determinadas bajadas del euríbor, la banca ha dejado de ofertarlas y con ello han desaparecido también las cláusulas techo, que protegían ante eventuales subidas del indicador.

Ante esta situación, los expertos advierten de que cualquiera que vaya a firmar un préstamo debe conocer que su cuota mensual puede subir hasta niveles que ahora mismo ni imagina, ya que nadie puede predecir la evolución del euríbor a doce meses y recuerdan que hace unos años, en el verano de 2008, estaba en máximos, en el 5,5 %.

Con lo cual, a corto y medio plazo, lo previsible es que las hipotecas que se están firmando ahora sean “sostenibles”, pero nadie asegura que lo sigan siendo en el futuro para todos los que se están animando a contratarlas.

A modo de ejemplo, teniendo en cuenta los diferenciales próximos al 2 % que se ofrecen en estos momentos, supondría pagar un interés del 7,5 % en unos años si el euríbor vuelve a los niveles de 2008, algo que no se puede descartar teniendo en cuenta la larga vida media de una hipoteca.

Por todo ello, insisten en prestar atención y no ignorar los riesgos a los que podrían tener que enfrentarse en un futuro, pues la dación en pago, que salda la deuda bancaria con la entrega de las llaves de la vivienda, no se ha impuesto, y previsiblemente la banca reclamará hasta el final la cantidad prestada más los intereses.

Acerca de ProfesionalesHoy 12584 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy