Deportada la pareja condenada en China por investigaciones ilegales

Shanghái (China), 18 jun (EFE).- El investigador privado británico Peter Humphrey y su socia y esposa, la estadounidense de origen chino Yu Yingzeng, han sido deportados a Londres después de que las condenas de prisión de ambos fueran acortadas en varios meses para permitir su expulsión, por motivos de salud del marido.

Según recoge hoy el diario oficial “Shanghai Daily”, los dos fueron embarcados ayer en un vuelo de la compañía Virgin Atlantic con destino a Londres.

Humphrey había sido condenado en agosto pasado a dos años y medio de prisión (que en China se cuentan a partir de su detención, en verano de 2013, por lo que ya casi había completado su condena), junto a su socia y esposa, Yu, que también fue sentenciada a dos años de cárcel, que habría cumplido en julio.

Ambos fueron encontrados culpables de los cargos de “obtención ilícita de información”, en un caso que fue destapado por su relación con el escándalo de corrupción de la farmacéutica británica GlaxoSmithKline (GSK), uno de sus clientes, que fue investigada y condenada por crear una red de sobornos a médicos y hospitales para vender medicamentos.

Según una amiga de la familia, en realidad Humphrey ha estado varias semanas hospitalizado en Shanghái, donde cumplía condena, para hacerse pruebas médicas ante una posible enfermedad oncológica y su estado de salud parece haber motivado su liberación anticipada.

Él y su esposa fueron condenados por la obtención mediante medios ilegales de información personal de distintos ciudadanos chinos para sus pesquisas, aunque su caso se descubrió al investigarse el escándalo de corrupción de GSK en China.

El consultor de riesgos británico, de 59 años, y Yu, de 62, fueron arrestados en agosto de 2013, y condenados por el Tribunal Popular Intermedio Número 1 de Shanghái por varias investigaciones que hicieron desde 2009, incluida la búsqueda del autor desconocido de los correos electrónicos que destaparon el caso GSK.

Según la sentencia, la pareja traficó ilegalmente con 256 documentos con información personal de varios ciudadanos chinos por medio de su empresa asesora ChinaWhys, registrada en Shanghái en 2004 y cerrada por las autoridades cuando fueron detenidos en agosto.

El entonces presidente de GSK para China, el británico Mark Reilly, les pidió que descubrieran la identidad de un informante anónimo que había empezado a desvelar el escándalo mediante mensajes de correo electrónico a los directivos de GSK en Londres y a las autoridades chinas, de ahí que la pareja fuera investigada.

Reilly fue deportado, y GSK fue condenada en septiembre a pagar una multa de 3.000 millones de yuanes (428 millones de euros, 483 millones de dólares) por su red de sobornos a médicos y hospitales para aumentar sus ventas de medicamentos, y cuatro de sus directivos recibieron penas de cárcel en suspensión de entre dos y cuatro años.

Acerca de ProfesionalesHoy 12538 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy