El Bundesbank cuestiona la solidez financiera de los bancos griegos

Fráncfort (Alemania), 25 jun (EFE).- El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, responsabilizó hoy al Gobierno griego de la fuga de capital y la retirada de grandes cantidades de efectivo y dijo que la dependencia por parte de las entidades financieras de la liquidez de emergencia del Banco de Grecia cuestiona su solvencia.

En el primer congreso europeo organizado por el Instituto de Finanzas Internacional (IIF) en Fráncfort, Weidmann -miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE)- señaló que la provisión urgente de liquidez a través del Banco de Grecia se ha convertido en “la única fuente de financiación” para las entidades griegas, dependencia que “arroja dudas sobre su solidez financiera”.

Asimismo, esta solidez financiera se ha visto minada por decisiones políticas de Atenas que han provocado la fuga de capital y la retirada de efectivo a gran escala, según Weidmann.

Los bancos griegos han recibido estos créditos de emergencia durante un periodo de tiempo prolongado porque a mediados de febrero el BCE dejó de aceptar la deuda helena como garantía en sus operaciones de refinanciación.

Weidmann urgió a las entidades financieras griegas que reciban créditos del programa de provisión urgente de liquidez “a hacer el máximo esfuerzo para mejorar su situación de liquidez”.

También les instó a evitar empeorarla más utilizando de nuevo los bonos no líquidos a corto plazo de su gobierno (T-bills).

Grecia, que debe devolver al Fondo Monetario Internacional (FMI) 1.600 millones de euros el 30 junio, cuando vence la actual prórroga del rescate, acaparó la atención en el congreso sobre banca europea organizado por el IIF.

“Con este trasfondo, debería quedar claro a todas las partes en las negociaciones actuales que el Eurosistema (formado por los bancos centrales nacionales de la zona del euro y el BCE) no debe proveer financiación puente a Grecia, incluso, en anticipación de pagos posteriores”, manifestó Weidmann.

El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, y los representantes de las instituciones acreedoras finalizaron hoy su reunión sin un acuerdo sobre una serie de propuestas de ambas partes.

Los sectores bancarios anglosajón y alemán presentes en el congreso se mostraron tranquilos respecto a los efectos que podría tener en la banca una eventual salida de Grecia de la zona del euro.

Sin embargo, un representante de un banco español, que prefirió no ser identificado, dijo a Efe que cuando sube la prima de riesgo de Grecia se incrementan también las de España, Italia, Portugal e Irlanda, por lo que el mercado no percibe que existe una diferencia y eso es peligroso.

El mercado se encuentra dividido entre quienes consideran que la salida de Grecia del euro (“grexit”) apenas tendría consecuencias en el sistema financiero y quienes temen un efecto dominó a otros países periféricos.

“El riesgo de contagio de una ‘grexit’ es limitado gracias a las facilidades de préstamo del Mecanismo Europeo de Estabilidad, el programa de compra de grandes cantidades de deuda soberana del BCE y el posible uso del programa de operaciones monetarias de compraventa”, afirmó a Efe la presidenta de la consultora EF Consulting, la griega Miranda Xafa.

A juicio de Xafa, quien fue miembro del comité ejecutivo del FMI, “el riesgo de ‘grexit’ es principalmente geopolítico”.

“El acercamiento de Tsipras a las negociaciones tuvo fallos desde el principio porque se basó en la falsa premisa de que Europa necesita a Grecia tanto como Grecia a Europa y, por lo tanto, los acreedores capitularán a las demandas griegas”, señaló Xafa.

Indicó que, después de tres meses, Tsipras ha aparecido con una propuesta que se basa en los ingresos para lograr los objetivos de déficit primario acordados y que los acreedores temen que una avalancha de nuevos impuestos intensificará la recesión, por lo que buscan recortes de gastos.

Según Xafa, el 80 % del gasto público en Grecia consiste en pagos a los empleados públicos y pensionistas, que son los principales votantes de Tsipras, quien por eso considera políticamente muy difícil vender recortes de gastos a su partido y sus electores.

El consejo de gobierno del BCE discute desde el viernes diariamente las cantidades máximas que las entidades griegas pueden pedir al Banco de Grecia ante la fuga de capitales.

El BCE mantuvo hoy y ayer esta cantidad máxima que se acerca a los 90.000 millones de euros, lo que señala que la salida de depósitos se ha frenado tras superar los 1.000 millones de euro diarios la semana pasada por el temor a un abandono de Grecia del euro.

El programa de provisión urgente de liquidez permite a los bancos griegos financiarse de forma excepcional a corto plazo a través del Banco de Grecia, aunque a un interés mayor que el que pide actualmente el BCE.

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