Juncker coloca en Atenas la responsabilidad de la situación y pide votar “sí”

Bruselas, 29 jun (EFE).- El presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, colocó hoy la responsabilidad de la grave situación actual en Grecia, al recomendar a su Gobierno que “cuente toda la verdad” y pedir a los griegos que digan sí en el referéndum y a Europa.

Tras la ruptura del diálogo entre Atenas y sus acreedores y un vertiginoso fin de semana en que Grecia ha convocado un referéndum sobre una propuesta que no está vigente, ha pedido una nueva prórroga a la eurozona y ha decretado un corralito financiero, Juncker envió un mensaje de tranquilidad a los griegos y se mostró muy crítico con el Gobierno del primer ministro, Alexis Tsipras.

El jefe del Gobierno griego envió anoche una carta al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y a los líderes de la eurozona, excluido Juncker, en la que pedía una nueva prórroga al rescate de su país, que expira la medianoche del 30 de junio.

La carta ha sido analizada hoy en las capitales europeas por los líderes de la eurozona y sus equipos económicos y, como Juncker, han mostrado su disponibilidad al diálogo, pero sin esperar cambios de la situación antes de que mañana expire el actual rescate y con mensajes de tranquilidad a sus ciudadanías y a los mercados.

Así en Alemania, su vicecanciller y ministro de Economía, Sigmar Gabriel, aseguró que Berlín está dispuesta a retomar el diálogo si el 5 de julio gana el “sí”, mientras que el ministro español de Economía, Luis de Guindos, pidió responsabilidad al Gobierno griego para que analice y reconsidere una propuesta que era “razonable y cumplía las reglas”.

El presidente de Francia, François Hollande, subrayó que “lo que está en juego es algo fundamental, saber si los griegos quieren quedarse en la zona euro o si asumen el riesgo de salir”.

Juncker, en su comparecencia extraordinaria hoy ante la prensa, dirigió su mensaje al pueblo griego, a quien pidió que, “sea cual sea la pregunta” del 5 de julio, voten “sí” porque ello equivaldrá a decir “que quieren seguir con la eurozona y la familia de la UE”.

Un “no”, afirmó, “significaría que Grecia dice no a Europa”.

Reiteró también que “la salida de Grecia del euro nunca ha sido ni será una opción” y rechazó las calificaciones de “ultimátum y chantajes” hechas por Atenas respecto de las propuestas.

Al Gobierno de Tsipras, Juncker, que dijo haberse sentido “traicionado” y ahora “entristecido”, le pidió que “diga la verdad al pueblo griego”, al tiempo que señaló que la situación está “en el último milisegundo” y que “el tiempo se ha agotado”.

“Hay que decirle al pueblo griego lo que está en juego y que no es fácil pero otros lo han hecho”, señaló Juncker en referencia a las reformas en países como Irlanda, Portugal, Chipre o España.

Desde Atenas, el portavoz del Gobierno, Gavriil Sakelaridis, le respondió que “la honestidad es un elemento esencial para indicar buena fe y credibilidad en una negociación”.

Juncker, no obstante, evitó las críticas directas a Tsipras y su equipo, y sí dejó claros sus pensamientos con sus llamadas a asumir responsabilidades por parte de Atenas y al desvelar el contenido de las propuestas que dieron lugar a la ruptura del diálogo.

“He hecho todo por llegar a un acuerdo con el Gobierno de Grecia”, afirmó el ex primer ministro luxemburgués, que insistió en que ese acuerdo tiene que ser aprobado también por las otras 18 democracias del euro, que “han dejado miles de millones del dinero de sus contribuyentes a Grecia”.

Europa, afirmó, “no puede funcionar si no somos capaces de gestionar las diferencias… En la eurozona hay 19 democracias, no 18 contra una ni una contra 18”.

“Hemos movido montañas hasta el último momento, cuando las autoridades griegas cerraron la puerta”, dijo el jefe del Ejecutivo comunitario, que se esforzó en explicar detalles de la fracasada propuesta europea, de la que aclaró que “no tiene recortes en salarios ni en pensiones” y tampoco es “un estúpido paquete de austeridad”.

“Es exigente, pero justo” y con medidas “para crear una mayor justicia social, más crecimiento y una administración pública más moderna y transparente”, agregó.

Subrayó también que “en muchas cosas fue la CE la que tuvo que insistir en las medidas más sociales”, además de incluir una oferta de inversiones por 35.000 millones de euros hasta 2020.

Respecto a la reestructuración de la deuda helena, otro de los puntos en los que Atenas ha insistido en incluir y que Bruselas y la eurozona querían dejar para dentro de unos meses, el presidente de la CE señaló que “se había previsto dejarlo para el otoño”.

Fuentes comunitarias subrayaron por otra parte que “mañana expira el programa y con él todas las facilidades asociadas”, por lo que a partir del 1 de julio “no habrá programa ni tampoco asistencia”, sin que descartaran la posibilidad de que Atenas pueda pedir que se inicien las negociaciones de un nuevo rescate, aunque tendrían las mismas exigencias de disciplina fiscal y reformas, entre otras.

Acerca de ProfesionalesHoy 14049 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy