La Bolsa de Shanghái se calma y Pekín investiga la peor sesión en ocho años

Shanghái (China), 28 jul (EFE).- Las bolsas de China volvieron a caer hoy, aunque de forma más moderada que la víspera cuando registraron su peor jornada desde 2007, y que ya está siendo investigada por las autoridades del país por “posibles irregularidades”.

El índice general de la Bolsa de Shanghái, principal indicador de referencia de los parqués chinos, perdió hoy un 1,68 %, mientras que el de la Bolsa de Shenzhen, la segunda más importante del país, se dejó un 1,41 %.

Aunque la Bolsa de Shanghái empezó el día con retrocesos superiores al 4 % y llegó a desplomarse más del 5 % durante la primera mitad de la sesión, finalmente consiguió moderar la situación al cierre.

Los retrocesos registrados hoy fueron más suaves que los de este lunes, cuando el índice shanghainés se desplomó un 8,48 % en su hundimiento más abultado desde el 27 de febrero de 2007, y Shenzhen se hundió otro 7,59 %.

La sesión del lunes se convirtió en objeto de una investigación abierta por la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMV), según anunció el portavoz del regulador bursátil, Zhang Xiaojun, en un escueto comunicado emitido tras el cierre de las bolsas, que busca tranquilizar a los mercados.

La CRMV, que ya aseguró a última hora de este lunes que las instituciones financieras del Estado continuarán comprando acciones para tratar de estabilizar las bolsas, también tiene abierta una pesquisa sobre el desplome que experimentaron los mercados chinos a partir de mediados de junio.

De hecho, el regulador está ya sobre la pista de nueve empresas cotizadas, de las que sospecha que vendieron sus acciones durante aquellos días críticos de una manera ilícita, aunque las pesquisas parecen sobre todo dirigidas a mantener estable la confianza de esos 90 millones de inversores individuales.

La recuperación de hoy también se vio favorecida por el mensaje que lanzó el banco central de que mantendrá la liquidez en el mercado en un nivel “razonable y apropiado”, y de que ve la inflación china estable.

Además, la entidad aseguró que -pese a algunos datos macroeconómicos negativos publicados recientemente- los fundamentos de la economía nacional siguen siendo positivos, por lo que seguirá manteniendo la tasa cambiaria del yuan estable y apoyando el crecimiento de la economía real durante la segunda mitad del año.

Las caídas coincidieron con el anuncio, ayer, por parte de la Oficina Nacional de Estadísticas, de que los beneficios de las principales firmas industriales chinas cayeron un 0,3 % interanual en junio, en contraste con el crecimiento de un 0,6 % que registraron en mayo.

El índice gerente de compras a la producción (PMI) de China de la revista económica Caixin, publicado el viernes, también aumentó su contracción en julio, hasta los 48,2 puntos, por debajo de los 49,4 de junio (un resultado por debajo de 50 indica contracción, mientras que por encima de 50 marcaría expansión).

Las sesiones de hoy acabaron con cerca de la décima parte de sus empresas cotizadas, más de 300 firmas, suspendidas por alcanzar las máximas pérdidas diarias permitidas en China: un 10 %.

En las dos últimas semanas parecía que la situación en las bolsas tendía a estabilizarse, y el martes pasado el referencial shanghainés llegó a superar la línea psicológica de los 4.000 puntos.

Con todo, Pekín anunció a principios de mes que no considerará que los parqués se han estabilizado hasta que el índice general de la Bolsa de Shanghái vuelva a superar al menos los 4.500 puntos.

Las caídas de ayer y hoy en Shanghái y Shenzhen parecen relacionadas una vez más con la volatilidad habitual en el mercado chino, muy sensible a los rumores y al ánimo de sus 90 millones de inversores individuales, en su mayoría aficionados sin nociones financieras, que han volcado sus ahorros en la renta variable.

Dado que su actividad supone cuatro quintas partes del volumen de negocio diario de las bolsas chinas, la actitud de estos inversores fue clave en los siete meses de burbuja alcista que hubo desde 2014 y en su fuerte pinchazo de junio y julio, que sólo pudo ser frenado con una fuerte intervención de las autoridades en los mercados.

La intervención de Pekín, con inyecciones de financiación para el crédito marginal (para que firmas y particulares lo puedan invertir en bolsa) y la movilización de entidades bajo control estatal, parecía haber frenado la sangría el pasado 9 de julio, pero los últimos acontecimientos han sembrado de nuevo las dudas.

Acerca de ProfesionalesHoy 14054 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy