Iberdrola no quiere reabrir Garoña, y pide a su socio Endesa que “desista”

Madrid, 31 mar (EFE).- Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, la empresa que opera la planta nuclear de Garoña (Burgos) junto con Endesa, ha confirmado hoy públicamente que la eléctrica no tiene interés en volver a operar la central y ha pedido a su socio que “desista” en la petición al Gobierno para reabrir.

El anuncio, del que ya venían advirtiendo expertos del sector, se ha producido en respuesta a una pregunta de la portavoz de Energía Nuclear de Greenpeace, Raquel Montón, durante la junta de accionistas que Iberdrola ha celebrado hoy en Bilbao y que ha estado precedida de una protesta de esta ONG y del Foro Contra Garoña.

Sánchez Galán ha argumentado que la empresa que opera Garoña, Nuclenor, participada al 50 % por Iberdrola y Endesa, lleva varios ejercicios con “pérdidas cuantiosas” por lo que espera “llegar a un acuerdo con su socio” para poder cerrar definitivamente la planta, que está en situación de parada segura desde diciembre de 2012.

Fuentes de Endesa han puntualizado a Efe, posteriormente, que el debate sobre el futuro de la central de Garoña se tiene que llevar a cabo en el seno del consejo de Nuclenor.

“En todo lo relativo a la central de Garoña, Endesa remite a Nuclenor, como no puede ser otra manera”, han añadido las mismas fuentes.

En declaraciones a Efe, la portavoz Greenpeace ha opinado que Endesa “comparte la misma visión aunque no lo haga público”, ya que en sus planes de inversión “no incluye” a la planta nuclear burgalesa, para la que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha exigido notables inversiones si quiere reabrir.

Montón, quien se ha mostrado satisfecha con la respuesta dada por Galán, ha deducido de la misma que Iberdrola tampoco tiene intención de operar el resto de centrales hasta los 60 años de vida útil, porque sus activos nucleares en España “son deficitarios”.

A sus palabras se han unido después la de otras voces antinucleares de la sociedad española, que consideran que el Gobierno debe abandonar “su intención” de ampliar la vida del parque nuclear hasta los 60 años e ir cerrando las cinco plantas nucleares activas conforme vayan cumpliendo la vida útil de 40 años para la que fueron diseñadas.

Entre los que han recibido bien el anuncio de Iberdrola, están el el Gobierno Vasco, que ha acogido de forma “muy positiva” las palabras de Sánchez Galán de que Garoña “no es viable”, porque consideran que la planta está “obsoleta”.

El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran (PNV), y el diputado general de este mismo partido por Álava, Ramiro González, también han considerado “una buena noticia” las palabras de Sánchez Galán y pedido al Gobierno que “desmantele” la planta.

Más cauto ha sido el parlamentario de EH Bildu, Mikel Otero, quien ha advertido de que, a pesar de la alegría, “aún es pronto para descartar la reapertura y brindar por ello”.

Por su parte, el portavoz de Equo y diputado de Podemos por Álava, Juan López de Uralde, ha lamentado que la decisión de no reabrir Garoña se haya tomado “únicamente por motivos económicos” y no desde el “absoluto convencimiento” de cambiar de modelo energético.

Por su parte, fuentes del Ministerio de Energía han señalado a Efe que no tomarán una decisión sobre el futuro de la central burgalesa hasta que hayan escuchado a todas las partes implicadas, entre ellos comunidades autónomas, organizaciones ecologistas y empresas.

Después de que el CSN avalara la reapertura, condicionada a mejoras en la seguridad, de la central de Garoña el pasado 8 de febrero, la autorización para operar corresponde al Ministerio de Energía, que dispone de seis meses para pronunciarse.

Acerca de ProfesionalesHoy 14929 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy