Sindicatos argentinos se plantan ante Macri con una masiva huelga general

Buenos Aires, 6 abr (EFE).- Una huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera de Argentina, logró paralizar hoy el país en una fuerte advertencia al Gobierno de Mauricio Macri, al que piden un cambio de las políticas económicas ejecutadas.

“El paro general es contundente”, sentenció Héctor Daer, uno de los tres secretarios generales de la CGT, sindicato de orientación peronista que forzó la primera medida de fuerza general contra Macri desde que asumiera en 2015, en protesta por la delicada situación económica que atraviesa gran parte de la población.

Sin embargo, para el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, el paro fue “innecesario” y tuvo un conjunto de “consignas y demandas” que están “fuera del diagnóstico sobre los datos concretos”, ya que a su juicio, respecto al nivel de empleo -que los sindicatos aseguran se está destruyendo- en verdad “hay un crecimiento sostenido en los últimos siete meses”.

El titular de Trabajo volvió a remarcar que en algunos sectores sindicales existen intencionalidad política en este tipo de medidas de cara a las elecciones legislativas de octubre próximo.

Los gremios denuncian la caída del poder adquisitivo de la población a causa de la fuerte inflación, que en 2016 superó el 40 %, y de una actividad económica que todavía no arranca, pese a las promesas de crecimiento que esgrimieron desde el Gobierno durante el año pasado.

A lo largo de la mañana, la Policía intentó controlar los piquetes y cortes de carreteras que, impulsados por agrupaciones de izquierda y otras organizaciones y de los que se desmarcó la CGT -que no impulsó ni marchas ni movilizaciones-, comenzaron a desarrollarse desde la madrugada de este jueves en las entradas a las principales urbes del país.

Pero la tensión se vivió sobre todo en los accesos a la ciudad de Buenos Aires.

Con un amplio despliegue de agentes antidisturbios y camiones hidrantes, la Gendarmería nacional reprimió esta mañana con gases lacrimógenos a un grupo de manifestantes que había cortado el tráfico en la ruta Panamericana, uno de los principales accesos al norte de la capital.

El incidente, que se saldó con varios heridos y nueve detenidos, ocurrió después de que la ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, ordenara liberar la carretera: “Si no responden, actuarán. Actuar significa desalojar para que la gente pueda trasladarse”, dijo esta mañana.

Bullrich llamó a la población argentina a salir de sus casas y no dejarse amedrentar por las “mafias” que, aseguró, quieren impedir a la sociedad ejercer sus derechos: “Salgan a trabajar, en bicicleta, auto, camión, furgoneta, o lo que sea”, pidió en declaraciones al canal local Todo Noticias.

Junto al corte en la Panamericana, diferentes grupos de manifestantes frenaron el tráfico en zonas de la capital como la icónica plaza del Obelisco o accesos como el puente Pueyrredón, donde cientos de integrantes de movimientos sociales lanzaban hoy cánticos contra el Ejecutivo.

“Es un derrumbe. Día a día se suman miles de trabajadores que quedan desocupados, y los que ya están desocupados no tienen para comer”, relató a Efe Miguel Coria, que se movilizaba hoy en esa zona, que separa la provincia de Buenos Aires del sur de la capital.

Para Luz Díaz, otra manifestante, el Ejecutivo de Macri “no escucha” y “sólo gobierna para los empresarios”: “La realidad es que el pueblo sale a hablar y quieren ningunearnos porque no quieren toma los reclamos de quienes estamos sufriendo estas políticas”, añadió.

Gran parte del éxito de la huelga radicó sobre todo en la amplia adhesión que tuvo la medida de fuerza entre los trabajadores del transporte público, que provocó la paralización de todos los viajes de autobús y tren en las diferentes ciudades del país y de metro en la capital argentina.

Además, todos los vuelos de los diferentes aeropuertos del país fueron cancelados o retrasados hasta mañana, según fuentes aeroportuarias.

La huelga general tuvo también fuerte seguimiento en sectores clave como la educación, con gran parte de las escuelas del país sin clases, sanidad, industria o la banca.

“Lo contundente de este paro es para que este Gobierno escuche y que lo que está mal esta CGT está dispuesta a acompañar para mejorar lo que corresponda y que no solo le vaya bien a unos pocos”, señaló Osvaldo “Cacho” Acosta, otro de los titulares de la central.

En paralelo a las protestas, en Buenos Aires se desarrolla la primera jornada del Foro Económico Mundial para Latinoamérica (WEF, por sus siglas en inglés), inaugurado hoy por Macri en una charla en la que se desmarcó de los reclamos del paro y aseguró que “Argentina va a ser el país que más va a crecer en los próximos 20 años”.

“Qué bueno que hoy estemos acá trabajando”, ironizó el mandatario en el inicio del foro, que está cercado desde ayer por un amplio operativo policial y que fue objeto también de algunas protestas de manifestantes que acudieron a las cercanías del hotel Hilton, en Puerto Madero, donde se desarrolla el llamado “mini Davos”.

Acerca de ProfesionalesHoy 15318 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy