La huelga general no logr贸 paralizar Brasil y el Gobierno defiende sus reformas

R铆o de Janeiro, 28 abr (EFE).- Brasil vivi贸 hoy una jornada de huelga general, la primera en veinte a帽os, que impact贸 en el transporte p煤blico pero no logr贸 paralizar el pa铆s, tal como pretend铆an los sindicatos que convocaron la protesta contra las reformas promovidas por el Gobierno de Michel Temer.

Las centrales cifraron el seguimiento en cerca de 40 millones de trabajadores, alrededor de un 45 por ciento de la fuerza laboral, mientras que, para el Gobierno, la convocatoria fue un “fracaso” con una adhesi贸n “insignificante”.

“Vimos provocaciones en algunos lugares y bloqueos en otros, pero aquellas movilizaciones que se esperaban de millones no ocurrieron”, asegur贸 el ministro de Justicia, Osmar Serraglio, el 煤nico miembro del Gabinete que hoy se pronunci贸 sobre la protesta.

“Vamos a proseguir con las reformas que estamos introduciendo”, sentenci贸 el ministro.

La huelga ha sido la respuesta de los sindicatos a las reformas del Gobierno de Michel Temer, que ha aplicado un severo ajuste fiscal, y tramita cambios sustantivos en la legislaci贸n laboral y en el sistema de pensiones, en un contexto de recesi贸n econ贸mica y de aumento del desempleo, que hoy se supo que bati贸 un nuevo r茅cord y alcanza a m谩s de 14 millones de personas.

La protesta se sinti贸, con distinta intensidad, en todo el pa铆s debido a la adhesi贸n de los sindicatos del transporte, aunque en la mayor parte de las 27 capitales de Brasil se desarroll贸 sin incidentes.

En la mayor铆a de las ciudades fue seguida de movilizaciones que las centrales esperaban masivas y que, seg煤n la polic铆a, pueden derivar en incidentes aislados por la actuaci贸n de grupos radicales, en especial en Sao Paulo y R铆o de Janeiro.

La jornada comenz贸 con la actuaci贸n de piquetes y la instalaci贸n de barricadas para cortar las v铆as de acceso a las principales ciudades y obstaculizar el funcionamiento del transporte p煤blico y de servicios generales, como los bancos.

Sao Paulo, la mayor ciudad del pa铆s, su coraz贸n financiero y tambi茅n el fort铆n de las mayores centrales obreras, fue la capital que m谩s acus贸 la protesta, que termin贸 con 16 detenidos por su participaci贸n en destrozos de mobiliario urbano.

Unos 60.000 montadores de la industria automovil铆stica se sumaron a la huelga, que detuvo la producci贸n de autos, seg煤n el sindicato de Metal煤rgicos del ABC, el cintur贸n industrial de Sao Paulo.

El alcalde de la ciudad, Joao Doria, uno de los dirigentes pol铆ticos que m谩s ha criticado la protesta, lleg贸 a decir que los huelguistas son “perezoso” y “se le levantan tarde”.

En R铆o de Janeiro la adhesi贸n del transporte fue menor, aunque afect贸 a la circulaci贸n de autobuses, y el par贸 se sigui贸 tambi茅n en sectores como educaci贸n y banca, con el cierre del 37,5 por ciento de las oficinas bancarias.

La Explanada de los Ministerios, la avenida de Brasilia en la que se concentran la mayor铆a de los edificios del poder p煤blico, amaneci贸 cerrada al tr谩nsito por razones de seguridad y con la vigilancia reforzada, pero recuper贸 la normalidad progresivamente.

Los mercados, que asistieron atentos a la jornada, no acusaron el impacto de la protesta y la bolsa de Sao Paulo cerr贸 con una subida del 1,12 por ciento.

“Fue m谩s una huelga de los sindicalistas, de las centrales, preocupadas con las decisiones de esa semana del Congreso, que les est谩n quitando recursos billonarios. Esas organizaciones (los miles de sindicatos de Brasil) existen porque se alimentan de un recurso que no corresponde a sus esfuerzos”, asegur贸 el ministro de Justicia.

El funcionario alud铆a a la reforma laboral que impulsa el presidente Temer y que incluye, entre otras medidas, eliminar la cuota obligatoria que actualmente tienen que aportar los trabajadores para los sindicatos brasile帽os.

La reforma plantea, adem谩s, medidas para abaratar los costes laborales y primar los acuerdos entre empresario y trabajador en la negociaci贸n de los convenios colectivos, al margen de la legislaci贸n laboral vigente, que data de la d茅cada del 1940.

Para las centrales y el Ministerio P煤blico del Trabajo, esas medidas atentan contra derechos consagrados en la Constituci贸n y suponen un “retroceso” que anula “conquistas hist贸ricas” de los trabajadores.

El Gobierno, por el contrario, sostiene que son iniciativas fundamentales para “modernizar” el pa铆s, transmitir confianza a los inversores y salir de la recesi贸n econ贸mica.

Acerca de ProfesionalesHoy 15859 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy