Arias Cañete: “Con Irán estamos trabajando a largo plazo”

Teherán, 29 abr (EFE).- El comisario europeo de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete, aprueba sin fisuras los progresos del acuerdo nuclear iraní, cimiento de una relación comercial naciente para que la Unión Europea (UE) encuentre en Teherán un proveedor de gas y un comprador de tecnología de energía renovable.

“Con Irán estamos trabajando a largo plazo”, comenta Arias Cañete en una entrevista con varios medios, Efe entre ellos, al margen del primer foro de negocios en Teherán con sello de la Unión Europea, una visita de alto contenido simbólico por el momento en el que se produce.

Arias Cañete (Madrid, 1950) es la primera figura clave de la Comisión Europea -tras la jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini- en visitar Teherán desde la llegada a la Casa Blanca el pasado enero de Donald Trump, que cuestiona el histórico acuerdo alcanzado con Irán durante el mandato de Barack Obama.

La sombra de Trum, tanto en el dossier nuclear como en la lucha contra el cambio climático, planea durante toda la visita del comisario, que se ha reunido, entre otros, con el ministro del Petróleo, Bijan Zangeneh, el titular de Energía, Hamid Chitchian, y con el jefe de la Agencia Iraní de la Energía Atómica, Alí Akbar Salehí.

En lo nuclear, se nota el influjo de Trump porque ha anunciado que quiere renegociar el acuerdo conocido como JCPOA y alcanzado con Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania en julio de 2015 y en vigor desde enero de 2016.

En virtud de ese pacto, Irán se comprometió a abandonar su supuesto programa nuclear con fines militares a cambio de que se le levantaran las sanciones internacionales y de poder desarrollar un programa de energía nuclear para uso civil, con ciertas limitaciones y con controles periódicos.

“Es un pacto bueno y robusto que sirve a los intereses de todas las partes”, dice rotundo el comisario, mientras que sus interlocutores iraníes dicen que no hacen caso “a las palabras de los demás, sino a los hechos”.

Otras fuentes conocedoras del dossier señalan que “todo el mundo está nervioso” por Trump, pero dudan que vaya a romper unilateralmente el acuerdo.

Sería más “inteligente” que diera pasos fuera del pacto para provocar que Irán lo rompa porque a veces “los iraníes a veces se ponen nerviosos y reaccionan a la presión”, por ejemplo, si se volvieran a aplicar sanciones a personas e instituciones a las que se las levantaron, una hipótesis que las fuentes ven poco probable.

Por su parte, el máximo responsable de Eurelectric, Kristian Ruby, al frente de una asociación que da cobertura a 3.500 empresas eléctricas europeas, coincide en que conviene pensar “en el largo plazo” y aboga por “utilizar el poder del comercio y la cooperación para mantener el compromiso nuclear con Irán”.

Irán, y Teherán en particular, es un país con grandes problemas de contaminación que la Organización Mundial del Comercio (OMC) cuantifica en el equivalente términos sanitarios a 16.000 millones de dólares al año. Además tiene un amplio margen de mejora en eficiencia energética.

“Hemos visto que hay un claro compromiso de Irán para implementar el acuerdo de París”, señala Arias Cañete sobre un país de 79 millones de habitantes que tiene el objetivo de alcanzar el 5 % de renovables para 2020.

En este punto también se deja notar la influencia de Trump, que flirtea con la posibilidad de romper el Acuerdo Climático de París. Con ese telón de fondo, Arias Cañete planea viajar a Estados Unidos la próxima semana.

“El problema es que aún no se han asignado la mayoría de los puestos relevantes y no hay un enviado especial para Energía ni otro para Cambio Climático”, por lo que hay que ser “prudentes y consistentes”, dice.

“Lo pondremos todo sobre la mesa, el acuerdo climático de París y el acuerdo nuclear con Irán”, añade el comisario, que también tendrá que negociar con Washington un tercer aspecto que afecta a la relación entre la Unión Europea e Irán: la financiación de las inversiones.

Los grandes bancos, y también las grandes empresas, tienen reticencias a penetrar en el mercado iraní por miedo a que se penalice su actividad en territorio estadounidense.

Washington ha levantado las sanciones a Irán por el acuerdo nuclear, pero no por cuestiones como su presunta financiación del terrorismo. Y las grandes entidades tienen “miedo de sufrir sanciones de EEUU”, explica un empresario iraní.

El problema se hace evidente cuando en algunos negocios entre empresas europeas e iraníes es necesario desembolsar millones de euros en efectivo.

Y por eso se invitarán a técnicos financieros a la reunión de expertos que se celebrará en octubre en Bruselas, a la que seguirá un foro de hidrocarburos UE-Irán a inicios de 2018.

“Mi intención es que todo esté cerrado en este mandato” de la Comisión Europea, que expira en 2019, añade Arías Cañete desde Irán, en vísperas de que el clérigo moderado Hasan Rohani, que apostó por el pacto nuclear para sacar a su país el aislacionismo internacional, intente revalidar su mandato en las urnas el próximo 19 de mayo. Javier Albisu.

Acerca de ProfesionalesHoy 14543 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy