Trump esboza una política hacia Latinoamérica basada en economía y seguridad

Washington, 9 may (EFE).- El Gobierno de Donald Trump esbozó hoy los pilares de la política estadounidense hacia Latinoamérica, basada en “la seguridad nacional y la prosperidad económica”, aunque con un enfoque comercial más proteccionista, en línea con las prioridades del nuevo mandatario de EEUU.

El secretario de Comercio, Wilbur Ross, y el encargado para Latinoamérica en el Departamento de Estado, Francisco Palmieri, defendieron la política de Trump hacia la región durante la Conferencia de las Américas que se celebra anualmente en Washington.

“Una política exterior que esté basada en la seguridad nacional y la prosperidad económica es algo que encaja de manera natural con nuestros intereses en este continente y con la forma en que este continente se relaciona” con nosotros, dijo Palmieri, que ocupa el cargo de secretario adjunto en funciones de EEUU para Latinoamérica.

“Unas economías fuertes y sanas en la región son buenas tanto para Estados Unidos como para nuestro continente. Por eso, este Gobierno está comprometido a aumentar la seguridad y potenciar el crecimiento económico” en Latinoamérica, aseguró el funcionario.

Trump quiere ver “un hemisferio seguro, democrático y libre, una región con ley y orden dentro de sus fronteras en la que se cierre el paso a las redes criminales transnacionales y las vías de actividad ilícita”, en la que además “el terrorismo no pueda arraigarse”, según Palmieri.

Estados Unidos está interesado en mantener su intercambio comercial con la región, a la que exporta un volumen “tres veces superior” al que envía “a China, Japón e India juntos”, pero ese negocio deberá ajustarse a las “cuatro prioridades” de Trump en comercio, precisó el funcionario.

Esas prioridades son “promover la soberanía de Estados Unidos, aplicar las leyes comerciales estadounidenses, aprovechar la pujanza económica de Estados Unidos para expandir las exportaciones de bienes y servicios estadounidenses, y proteger los derechos de propiedad intelectual” de su país, apuntó Palmieri.

Para impulsar esas prioridades, recordó, el nuevo Gobierno está “revisando sus tratados comerciales existentes”, en particular el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en vigor desde 1994 entre Estados Unidos, Canadá y México.

Ross, el titular de Comercio estadounidense, dijo hoy que quiere buscar “un calendario más agresivo” para renegociar el TLCAN, dada la voluntad de las autoridades mexicanas de cerrar esas negociaciones antes del final de 2017.

“EEUU no será una fuente de retraso”, apuntó Ross, y prometió que “pronto” se enviará al Congreso la carta con 90 días de antelación, un requisito formal para el inicio de las conversaciones.

Estados Unidos no busca “una guerra comercial con nadie, y menos con nuestros aliados de Latinoamérica”, subrayó Ross, y garantizó que “la imposición de aranceles” solo será empleada “cuando las otras herramientas hayan fallado”.

Mientras, el Gobierno de Trump está haciendo una revisión integral de la política estadounidense hacia Cuba, y es probable que ésta produzca cambios “importantes” respecto al enfoque del expresidente Barack Obama, con un “mayor énfasis” en los derechos humanos dentro de la isla, según pronosticó Palmieri.

Trump está también preocupado por la situación en Venezuela, un tema que el mandatario ha tratado en varias de sus conversaciones con sus homólogos en el continente, según recordó Palmieri.

“El pueblo de Venezuela está sufriendo por la represión autoritaria y la mala gestión económica de su Gobierno”, denunció.

“La solución a los problemas de Venezuela no es menos democracia, sino más democracia”, añadió Palmieri en referencia al proceso iniciado por Caracas para abandonar la Organización de Estados Americanos (OEA) y convocar una Asamblea Constituyente para modificar la Carta Magna venezolana.

“El régimen (de Nicolás Maduro) sigue en un choque frontal con la región y con su propio pueblo”, sostuvo el funcionario.

Venezuela también centró parte del discurso que dio en la conferencia el senador republicano Marco Rubio, quien opinó que el cambio en ese país solo puede producirse “mediante las urnas, y no de ninguna otra manera”.

También en la conferencia, el senador republicano John McCain opinó que Trump debe adoptar un papel más proactivo en Venezuela.

“¿Por qué no alzamos la voz por aquellos que están ahora mismo en la calle, arriesgando sus vidas y su bienestar? Hay un líder de la oposición encarcelado, ¿por qué no menciona su nombre el presidente Trump?”, se preguntó McCain en referencia al opositor venezolano Leopoldo López.

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