Los olivos le plantan cara a Erdogan

Ankara, 2 sep (EFE).- Los propietarios de olivares en Turquía, el cuarto productor mundial de aceite de oliva, acaban de protagonizar uno de los pocos casos de oposición triunfante a las medidas del presidente turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan.

Con una producci√≥n de 177.000 toneladas el a√Īo pasado, Turqu√≠a qued√≥ en 2016 solo detr√°s de Espa√Īa, Italia y Grecia entre los mayores proveedores de aceite de oliva, seg√ļn datos del Consejo Ole√≠cola Internacional.

Esta posición parecía amenazada por los recientes planes del Gobierno turco para abrir los campos de olivos a la actividad industrial, que sin embargo chocaron con la resistencia del sector y sus arraigadas tradiciones.

El proyecto de ley, impulsado por el Partido Justicia y Desarrollo (AKP) de Erdogan, en el poder de 2002, preveía modificar la disposición que prohíbe construcciones hasta un mínimo de tres kilómetros de distancia de los olivares.

Y es que para el ministro de Industria, Faruk Ozlu, la ley vigente, que data de 1939, ha quedado obsoleta.

“Si uno considera la tecnolog√≠a de hoy en d√≠a, no parece tener mucho sentido no poder acercarse a menos de tres kil√≥metros”, dijo en el Parlamento.

Durante meses, los agricultores se movilizaron contra estos planes, apoyados por numerosos grupos de la sociedad civil y el partido opositor socialdemócrata CHP.

“Pueden cortar mi cabeza pero no mis √°rboles”, fue alguno de los lemas de las protestas de los agricultores.

Al final, la comisión industrial del Parlamento decidió retirar el pasado 13 de junio el artículo más polémico del proyecto.

Similar a lo que sucede en Espa√Īa, en ciertas regiones de Turqu√≠a la aceituna domina la vida de la gente desde hace siglos.

Así, en la zona en torno a la localidad de Edremit, en el extremo oeste de Turquía, todos viven de la aceituna.

Las chicas all√≠ no se casan si no reciben √°rboles de oliva del novio, el primer corte de pelo o la tradicional circuncisi√≥n de los varones no se celebran sin que el ni√Īo reciba un olivo de regalo.

Mehmet Semerci es un productor de olivas en cuarta generaci√≥n en Edremit. “Lo que hace que el aceite de oliva sea bueno es la tierra y el clima. Las olivas necesitan aire fresco y puro”, explicaba en recientes declaraciones al diario H√ľrriyet.

“Si pasaban la ley no todos los √°rboles iban a ser cortados, pero s√≠ da√Īados (…) Se puede construir en otras partes”, dijo.

La retirada del controvertido proyecto de ley es uno de los pocos casos recientes en los que el todopoderoso AKP no logra imponerse.

De poco ha servido hasta ahora que el primer ministro turco, Binali Yildirim, insistiera en la necesidad de impulsar el desarrollo industrial del país.

“¬ŅQu√© es m√°s importante. Aceitunas o f√°bricas industriales?”, pregunt√≥ ret√≥ricamente en la C√°mara, tras destacar que en los quince a√Īos de gobierno de su partido el n√ļmero de olivos hab√≠a subido de 100 a 171 millones de unidades.

Los opositores se mantuvieron firmes su postura ante el riesgo de que la eventual aprobaci√≥n de la planeada ley pueda llevar al corte de “hasta 100 millones de olivos”, seg√ļn c√°lculos del Consejo Nacional de Aceite de Oliva.

Temen adem√°s los efectos nocivos de las industrias para los olivares, con la generaci√≥n de polvo y poluci√≥n, seg√ļn ha advertido la organizaci√≥n ambientalista Greenpeace.

Orhan Saribal, diputado del opositor partido del CHP, recuerda en declaraciones a Efe la importancia de la ley vigente, revisada en 1995 y que determina la obligaci√≥n del Estado “de proteger y desarrollar los campos de olivos”.

“Gracias a eso tenemos hoy 174 millones de olivos de los que el Gobierno est√° tan orgulloso”, destaca el parlamentario.

El a√Īo pasado, Turqu√≠a produjo 1,73 millones de toneladas de aceituna, de las cuales 430.000 toneladas fueron usadas para el consumo y el resto para la producci√≥n de aceite.

“Deber√≠amos centrarnos en c√≥mo aumentar esto y no en abrir campos de olivos para la industria”, concluye Saribal.

Mientras que los productores y los cr√≠ticos est√°n satisfechos con la retirada de la enmienda, el Gobierno a√ļn no se rinde.

“Leyes existentes sobre la producci√≥n de olivas no satisfacen las necesidades. Mientras siga habiendo estas necesidades, este proyecto podr√≠a volver”, dijo el ministro de Industria tras la retirada de la ley en junio.

Acerca de ProfesionalesHoy 15372 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy