La OPEP vaticina que los fósiles serán el 75 % de la canasta energética en 2040

Viena, 7 nov (EFE).- La OPEP estima que, pese a los esfuerzos por mitigar las emisiones responsables del calentamiento del planeta, las fuentes fósiles seguirán dominando, con un 75 % en 2040, la canasta energética del mundo en las próximas dos décadas.

En su informe “Previsiones del Mercado Petrolero 2040”, presentado hoy en Viena, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) da por sentado que el crudo será la principal fuente de energía dentro de 23 años.

Aunque se ralentizará a partir de mediados de la próxima década, su consumo continuará aumentando y alcanzará los 111 millones de barriles diarios (mbd) en 2040, un 16 % más que en 2016.

No obstante, para cubrir esa demanda son necesarias inversiones por un total de 10,5 billones de dólares, destacó en rueda de prensa el secretario general de la OPEP, Mohamed Barkindo.

En este contexto, recordó que el desplome de los “petroprecios” causado por un fuerte exceso de la oferta entre 2014 y 2016, supuso una contracción de las inversiones en el sector de cerca de un billón de dólares.

Ahora hay “señales claras de que el reequilibrio (del mercado) está finalmente a la vista”, dijo Barkindo tras resaltar la importancia de promover las inversiones para garantizar un suministro seguro en el futuro.

En este contexto, destacó el efecto que ha tenido la reducción de los suministros pactada hace un año por los catorce socios de la OPEP y otros diez productores independientes, entre ellos Rusia.

Recordó que esa retirada del mercado, de 1,8 mbd a partir del 1 de enero de 2017, ha impulsado el drenaje de los inventarios.

“Es evidente que este compromiso ha sido central para reequilibrar el mercado en 2017”, junto a un “crecimiento robusto de la demanda” de crudo”, añadió.

Todo ello ha redundado en una fuerte recuperación de los precios del crudo: el barril referencial de la OPEP, que hace un año cotizaba en torno a los 42 dólares, se vendió ayer a 61,05 dólares, su valor más alto desde mediados de junio de 2016.

A largo plazo, los parámetros más probables apuntan a que el consumo mundial de energía aumentará un 35 % entre 2016 y 2040, a un ritmo medio del 1,2 % anual, destacó por su parte el director del departamento de investigación de la OPEP, Ayed S. Al Qahtani.

Con un 27 %, “el petróleo seguirá siendo la fuente dominante” en la canasta energética, aunque su consumo aumentará en ese periodo de forma moderada, en una media del 0,6 % por año.

El gas natural ocupará el segundo lugar, con el 25 %, tras incrementarse a razón del 3,6 % anual.

El mayor aumento, de una media anual 6,8 %, se espera en el desarrollo de las renovables, aunque partiendo de un nivel tan bajo que seguirán siendo minoritarias, con un 5,5 % de la canasta, hacia 2040, según la OPEP.

En cuanto al suministro futuro, “el mayor potencial de aumento” lo tiene el petróleo de esquisto y por lo tanto se espera que provendrá de Estados Unidos y otros países que extraen barriles mediante la técnica de la fractura hidráulica (“fracking”).

No obstante, esos incrementos se prevén solo a mediano plazo: el informe predice que “el auge del petróleo de esquisto llegará a su fin hacia el final de la década de 2020” y en consecuencia aumentará luego la demanda del crudo de la OPEP.

Así, las extracciones de los productores ajenos a la organización subirían en 6,8 mbd antes de alcanzar un pico de 63,8 mbd en 2027 y declinar hasta 60,4 mbd hacia 2040.

La OPEP espera un aumento de la dependencia mundial del crudo de sus catorce miembros: entre 2020 y 2040 estima que deberán bombear unos 7,7 mbd adicionales, con lo que expandirán su participación en el mercado mundial hasta el 37 %, desde el 34 % actual.

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