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El consumo energético en España vuelve a la senda del crecimiento y sube un 1,7 %

webPresentación-Stadistical-Review-2016BP presentó el pasado 6 de julio los resultados del BP Statistical Review of World Energy 2016, el informe mundial sobre los mercados energéticos que elabora anualmente la compañía. La inauguración del acto contó con la presencia de Alberto Nadal, secretario de Estado de Energía, quien situó el panorama energético en España, así como las expectativas de cara al futuro del país en este ámbito. Tras su intervención, fue el turno  de Luis Aires Dupré, presidente de BP España, que explicó minuciosamente el informe en un formato de entrevista de la mano del periodista Víctor Arribas.

El informe Statistical Review 2016 desvela que el consumo energético en España durante 2015 experimentó un cambio de tendencia y ha vuelto a la senda del crecimiento con un alza del 1,7 %, frente a las caídas registradas desde 2008. En concreto, el consumo energético fue de 134,4 millones de toneladas de petróleo equivalente, pero aún está lejos de recuperar el récord de 2007 donde se consumieron 158 millones de toneladas de petróleo equivalente.

En cuanto al consumo energético por fuentes de energía, destaca el crecimiento experimentado por el carbón, con un alza del 23,9 % respecto a 2014, como consecuencia de la caída del precio internacional de este combustible, el menor precio del dióxido de carbono y la situación climatológica, que estuvo marcada por la falta de lluvias -que hizo caer la aportación de la energía hidráulica-, así como la sucesión de anticiclones -que incidieron en una menor aportación de la eólica.

Así, el carbón reemplazó gran parte de la menor aportación de la energía hidráulica, que registró un descenso del 28,8 % debido a que 2015, tal como se ha dicho anteriormente, fue un año muy seco y algunos embalses estuvieron a la mitad de su capacidad durante el pasado ejercicio.

En consecuencia, las emisiones de CO2 crecieron un 6,8 % en 2015, muy por encima de la media de la UE (1,3%). De hecho, España fue el país de la UE que ha registrado un mayor incremento de sus emisiones por detrás de Portugal y se disputa con Colombia, el séptimo puesto en el ranking mundial.

 

La UE registra el mayor crecimiento de las renovables de su historia

Al igual que en España, el consumo de energía primaria de la UE también dio un giro respecto a su tendencia bajista registrada en los últimos años. En 2014, el consumo se redujo un 3,9% mientras que en 2015 creció un 1,6 %, lo que supone su mayor crecimiento desde 2010 y representa el 12,5 % del consumo mundial de energía. Cabe reseñar que la UE es responsable del 37,7 % de la producción mundial de renovables. La intensidad energética (cantidad de energía necesaria por unidad de PIB) cayó un 0,4 % en 2015, una cifra muy inferior al -2,1 % de media de la última década.

En lo que se refiere a la producción de las refinerías de la UE, ésta creció un 5,8 % en 2015, muy por encima del promedio de la última década (-1,5 %) y del promedio mundial de 2015 (+2,3 %). Esto marca el primer incremento de la producción de las refinerías de la UE desde 2005 y el mayor desde 1986. Las importaciones netas de gas natural de la UE aumentaron un 7,4 % gracias al crecimiento de un 9,9 % de las importaciones rusas por gasoducto, representando Rusia más del 50 % de las importaciones netas por gasoducto de la UE en 2015.

Por último, las emisiones de CO2 de la UE derivadas del uso de la energía crecieron por primera vez desde 2010, un aumento de un 1,3 % en 2015 frente a una caída media en la última década del -1,9 % a medida que el crecimiento de las emisiones relacionadas con el gas y el petróleo compensaban las caídas de las emisiones del carbón.

 

A nivel mundial, un año de abundancia

A nivel mundial, el informe BP Statistical Review revela un 2015 con una mayor oferta de petróleo derivada de la resiliencia de los recursos no convencionales en EEUU y el incremento de la producción de la OPEP, que ha dejado atrás su papel de estabilizador de los precios para mantener su cuota de mercado. También se ha evidenciado una desaceleración del crecimiento del consumo global energético, un cambio en el mix hacia combustibles con menor contenido en carbono y un incremento de las energías renovables como consecuencia de la reducción de sus costes.

Por el lado del suministro, los avances tecnológicos han aumentado las alternativas y disponibilidad de los diferentes combustibles. La revolución de los recursos no convencionales en EEUU ha abierto enormes posibilidades, mientras que el avance de la tecnología ha impulsado el crecimiento de las energías renovables a menores costes.

La producción mundial de petróleo creció aún más rápidamente que su consumo por segundo año consecutivo, aumentando en 2,8 millones de barriles por día, su mayor crecimiento desde 2004. Este crecimiento del 3,2 % se debió principalmente al comportamiento registrado por algunos productores de petróleo en Oriente Medio, que decidieron mantener al máximo su producción para evitar una pérdida de cuota de mercado a pesar de la caída de precios del petróleo. Destaca la mayor producción de Irak, que aumentó en 750.000 barriles diarios y la de Arabia Saudí que lo hizo con 510.000 barriles diarios, lo que supone un crecimiento récord e impulsó la producción de la OPEP en 1,6 millones de barriles diarios, hasta los 38,2 millones, superando el récord anterior que se alcanzó en 2012.

 

Las emisiones mundiales registran el menor aumento desde 1992

Con ello, el mix energético a nivel mundial quedó configurado en el 2015 como sigue: petróleo (32,9 %), carbón (29,2 %), gas natural (23,8 %), energía hidroeléctrica (6,8 %), nuclear (4,4 %) y renovables (2,8 %). Es destacable el crecimiento del consumo de energías renovables (eólica, solar y biocombustibles) en 2015 que experimentó un incremento del 15,2% respecto al año anterior.

En conjunto, la demanda mundial de energía primaria creció sólo un 1 %. Este aumento es significativamente inferior al promedio de los últimos 10 años, lo que refleja la continua debilidad en la economía global y un menor crecimiento del consumo

energético en China que aumentó solo un 1,5 % en 2015, la tasa más baja en casi 20 años, como consecuencia de la transformación de una economía industrial a una basada en los servicios. Aun así, el gigante asiático continuó siendo el mercado de mayor crecimiento del mundo para la energía por décimo quinto año consecutivo.

En cuanto a las emisiones de dióxido de carbono derivadas del consumo mundial de energía, es destacable su lento crecimiento, de tan sólo un 0,1 %, la menor tasa desde 1992, debido fundamentalmente a un crecimiento más lento de la demanda de energía, y a un cambio del mix energético en detrimento del carbón. Este dato alentador representa el aumento más lento de las emisiones en un cuarto de siglo.

Sobre Laura García-Barrios

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