La personalización y los materiales reciclados, piezas clave en las tecnologías de cultivo para planta

projarLa personalización o customización de productos, junto al gusto por materiales reciclados y más respetuosos con el medio ambiente, son dos de las tendencias de las tecnologías de cultivo para plantas que se están viviendo en la actualidad en ferias como IPM Essen 2017.

En este sentido, Grupo Projar ha constatado como estas dos grandes preferencias dentro de las tecnologías de cultivo para planta coinciden con varios de sus desarrollos.

Así, la compañía cuenta con una línea de sustratos con recetas personalizadas por tipo de planta que satisfacen las necesidades de la bouganvillea, la dipladenia o la poinsettia, entre otras. En este sentido, se trata de un sustrato personalizado para cada variedad de planta o cliente. De este modo, el producto final adquiere un valor añadido casi individualizado.

 

Macetas de colores y serigrafiadas

Asimismo, ha logrado un aumento de un 40 % en la demanda de macetas de colores y serigrafiadas durante 2016, que da muestra de cómo el cliente está demandando esa exclusividad o personalización de productos.

Si bien, hasta hace unos años las macetas para planta giraban en torno a los ejes del negro y el terracota, hoy existe una gran variedad de colores que “incluso pueden combinar con el color que ofrece la propia planta o flor y que, añadido a la serigrafia del logo del cliente en la propia maceta, dan muestra del avance en cuanto al valor que está adquiriendo la imagen, también en este sector”, explica la Crop Manager de Grupo Projar, Mª Jesús Ferrando.

Grupo Proprojar-destacadojar ha desarrollado una gama de productos fabricados con materiales reciclados, debido fundamentalmente a la tendencia del sector que gira hacia una mayor concienciación y el crecimiento de la normativa, tanto a nivel nacional como europeo en este sentido.

En este apartado, la compañía ha desarrollado una línea de macetas biodegradables, con certificado de aptitud ecológica y también una malla para protección del cultivo frente a las malas hierbas.

Estas macetas son totalmente biodegradables, compuestas de un 80% fibra de madera y un 20 % de turba rubia. La malla antihierba biodegradable tiene el objetivo de reducir los residuos plásticos que genera el sector y reducir la huella de carbono derivada de la retirada de desechos.

Fuera de los productos destinados a la producción de planta, la empresa cuenta con una gama de productos aptos para agricultura ecológica. En estos momentos, la compañía es una de las únicas en su categoría a nivel nacional, que tiene 9 productos certificados, hecho que implica un elevado coste, tanto a nivel humano como en inversión económica. Además, cuenta con otros diez productos con calidad orgánica certificada por una de las entidades más importantes a nivel mundial.

En este sentido, la Crop Manager de Grupo Projar, subraya que “cada vez nuestros clientes buscan más un valor añadido para que sus productos compitan en el mercado, y que esa competencia no esté basada únicamente en el precio. Por ello, demandan calidad, un servicio profesional y sobre todo el valor añadido que supone la personalización para la imagen y el respeto hacia el medio ambiente”.