¿Cómo drenar el jardín durante el invierno? Por Fernando Pozuelo

Web_2013-06-14-12Decir que hace frío no alivia la sensación térmica que estos días sentimos al salir a la calle. El invierno, que oficialmente entró el pasado 21 de diciembre, no nos abandonará hasta el próximo 20 de marzo. Durante estos meses las bajas temperaturas y las lluvias serán las protagonistas.

Pero a pesar del mal tiempo, los espacios exteriores también deben lucir sus mejores galas y para ello es necesario contar con un buen sistema de drenaje para evitar encharcamientos y, en consecuencia, el sufrimiento de las plantas y la propagación de hongos en estos espacios, ya sean entornos públicos o privados.

En primer lugar es necesario comenzar por definir en qué consiste el drenaje de un suelo. Pues bien, esta técnica se basa en la facilidad para evacuar el agua por escurrimiento superficial o por infiltración profunda del terreno. Sin embargo, no siempre se lleva a cabo un buen drenaje de la superficie. Por ejemplo, si tras la lluvia se forman charcos en el suelo o permanecen varios días es síntoma de un mal desagüe. Los riesgos que se corren es que algunas plantas o árboles se asfixien debido al exceso de agua. Además, los hongos que viven en el suelo, aprovechan la situación para infectar las plantas. En este punto hay que decir que existen especies vegetales que son más resistentes que otras a la abundancia de agua lo que les permite sobrevivir en estas condiciones.

Si nos vamos a poner manos a la obra, una de las principales cuestiones a tener en cuenta son los niveles y desniveles del terreno. Es necesario alisar el mismo de modo de toda la superficie quede igualada y con suaves caídas regulares que permitan conducir el agua a los desagües y sumideros. Y, para el caso de suelos arcillosos y limosos que apenas percolan el agua por ser más impermeables, además del propio sistema de drenaje, es recomendable “enmendarlo” o mejorarlo añadiendo arena de río o de sílice y compuestos orgánicos capaces de mejorar la calidad drenante del suelo creando un compuesto llamado “complejo arcilloso-húmico” que es más permeable que el arcilloso. En ambos casos, este exceso de agua deberá ir a parar a una zanja que evite los encharcamientos. El drenaje, para el caso de árboles ejemplares, también tiene la opción de realizarse de forma puntual y vertical a través de un hoyo excavado sobre el suelo que, de esta forma, pueda alcanzar las capas porosas para que el agua se filtre atravesando así las capas superiores no filtrantes en ocasiones denominadas “suela de labor”. En este caso, éstas no filtran por el exceso de compactación debido al tránsito de vehículos agrícolas que literalmente “aplastan el suelo”.

Por último, es necesario tener en cuenta y recordar que en el caso de que se realicen abonos no solo hay que utilizar el compost para enriquecer la tierra sino que no debemos olvidar que uno de los ingredientes clave para su mezcla es el abono orgánico que puede ser representado por mantillo o por abonos orgánicos pildorados. Así, se conseguirá el equilibrio perfecto para el filtrado del agua y un mejor resultado que con abonados químicos.