Cómo acercar la naturaleza a la ciudad. Por Fernando Pozuelo

Crear jardines naturalizados que fomenten la biodiversidad es una tendencia al alza en el paisajismo, que plantea diseños cada vez más dinámicos e informales. Este tipo de jardines ofrecen sorprendentes resultados estéticos y además ayudan a fomentar la biodiversidad urbana.

Con motivo del Día de la Tierra, que se ha celebrado en todo el mundo el domingo 22 de abril, Fernando Pozuelo Landscaping Collection ha lanzado un mensaje en favor del medio ambiente, defendiendo la importancia de los jardines como refugio para la vida silvestre en la ciudad. Precisamente, la naturalización de las ciudades es una necesidad cada vez más acuciante en la que trabajan muchas urbes del mundo deseosas de mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Fernando Pozuelo, paisajista, fundador y director creativo del Grupo Fernando Pozuelo Landscaping Collection, considera que los jardines, tanto públicos como privados, son una herramienta esencial para hacer ciudades más humanas. “Los jardines son islas de naturaleza en la ciudad y el conjunto de ellos puede verse como una cadena de oasis, una infraestructura verde que refresca el tejido urbano y ofrece refugio a los seres vivos”, afirma el paisajista, cuyo estudio está especializado en el diseño de jardines de autor para clientes particulares.

Un elemento esencial para crear jardines amigables para la biodiversidad es la selección de plantas. Hay una enorme variedad de especies propias de la península ibérica que además de su belleza y adaptación al clima ofrecen alimento o refugio a las pequeñas aves urbanas y a los insectos polinizadores, como abejas o mariposas. Estos tienen un papel esencial en el ecosistema y benefician al propio jardín, ayudándolo a fructificar.

Las aves son otros habitantes urbanos que agradecen la existencia de jardines naturales. Especies insectívoras como el carbonero, el petirrojo, el herrerillo no sólo alegran el entorno sino que ofrecen un buen servicio al equilibrar el jardín y contener a insectos molestos para las personas. Instalar cajas nido para aves o disponer comederos, especialmente en los meses fríos, atraerá a las aves en el jardín y permitirá disfrutar de ellas. Poner puntos de agua también ayuda a que las aves se acerquen al jardín. En ese sentido, las zonas húmedas como los pequeños estanques, ofrecen también un nicho para los anfibios. En el caso de no disponer de estas zonas húmedas, se pueden crear cavidades donde los anfibios pasen los fríos meses de invierno y refugiarse de depredadores.

Pozuelo afirma: “Los jardines son un refugio para los seres vivos de los que poder disfrutar en el día a día, e integrarlos en nuestra vida. Hay que tener en cuenta que la biodiversidad está descendiendo con motivo del cambio climático, entre otras razones; y es nuestro deber contribuir, en la medida de lo posible, a mejorar el espacio que habitamos”.