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«Los últimos detectores de metales Safeline ofrecen una mayor productividad, seguridad de los operarios y calidad de los productos»

Mike Bradley, responsable de ventas globales de Mettler-Toledo Safeline, responde a una serie de preguntas sobre las mejoras que ha realizado la empresa a su gama de detectores de metales diseñados para inspeccionar productos envasados en bolsa con conformado, llenado y sellado vertical (VFFS).

 

Cada detector de metales, en algún momento durante la jornada de producción, requerirá comprobaciones para garantizar que funciona y rinde correctamente. ¿Con qué frecuencia se deben llevar a cabo las comprobaciones?

La frecuencia de las comprobaciones puede variar según la aplicación y depende en gran medida del tiempo transcurrido entre la comprobación de los detectores de metales y el envío del producto. Los fabricantes de pan deben realizar comprobaciones cada 20 minutos porque, una vez que el pan se haya horneado y envasado, se suele expedir a los distribuidores de inmediato. Por el contrario, los productos de cereales y aperitivos tienen un período de conservación mucho más amplio, por lo que tienden a almacenarse en las fábricas durante intervalos más prolongados. Si observamos organizaciones minoristas de mayor tamaño, suelen tener requisitos muy específicos en cuanto a la frecuencia exigida de las comprobaciones.

El reto que afrontan algunos fabricantes es que cada vez que se realiza una comprobación, puede producirse un impacto negativo en la productividad —ya que muchas comprobaciones precisarán la detención de la producción— o en la mano de obra, puesto que los operadores deben llevar a cabo la comprobación físicamente. A mayor frecuencia de comprobaciones, más repercutirá en la productividad en la rentabilidad.

¿Qué aplicaciones se benefician de las últimas mejoras que ha creado Safeline?

Nuestro último paquete de mejoras representa la respuesta de Mettler Toledo a dichos problemas, que detectamos escuchando las opiniones de los clientes que usan principalmente detectores de metales en aplicaciones verticales, como los fabricantes de productos de cereales y aperitivos.

Tenemos literalmente miles de detectores de metales instalados en todo el mundo que inspeccionan productos en caída libre justo antes de envasarse en bolsa con conformado, llenado y sellado vertical (VFFS). En la mayoría de los casos, si se detecta metal, la línea se detiene hasta que un operador retire físicamente el producto contaminado. Resulta muy difícil rechazar automáticamente un producto en aplicaciones VFFS, por lo que cada vez que se detecta un contaminante, la producción se detiene y esto conlleva un coste para la empresa. Nuestros clientes desean evitar por todos los medios que se sume más tiempo de inactividad al proceso debido a comprobaciones frecuentes de los equipos. Por ello, hemos desarrollado este último paquete de mejoras para mejorar los niveles de productividad.

¿Es habitual la introducción de metales en la línea de producción?

Los fabricantes que implementan un buen programa de HACCP detectan metales con una frecuencia mínima, por lo que el hecho de que el equipo haga su trabajo no conlleva un gran impacto en lo relativo a la productividad. El inconveniente, como hemos mencionado, se encuentra en las comprobaciones de rendimiento habituales que deben realizar en los equipos. En la actualidad, algunos minoristas exigen que se realice una comprobación cada hora, lo que, al multiplicarse por los diversos equipos que funcionan en una fábrica de gran volumen, puede conllevar rápidamente importantes pérdidas en tiempo de producción, horas de trabajo y, en última instancia, beneficios.

¿Existe alguna manera de poder eliminar la necesidad de realizar estas comprobaciones o agilizarlas y conseguir que sean menos invasivas en materia de tiempo de producción perdido?

Mettler Toledo ha desarrollado dos nuevas mejoras —el modo de comprobación reducida y su sistema de comprobación automática (ATS)— que se han diseñado para reducir el número de comprobaciones necesarias y rebajar el tiempo que se tarda en llevarlas a cabo, respectivamente.
El modo de comprobación reducida (RT) es la primera de ellas. El software inteligente comprueba, de forma continua, el rendimiento del detector de metales para garantizar que el equipo esté siempre funcionando de acuerdo con la especificación que exige el cliente o a un nivel superior. De este modo, los responsables de calidad tienen la tranquilidad de que el detector de metales está siempre funcionando correctamente y que cualquier problema podría conllevar un cambio en ese estado del detector de metales se podrá rastrear e identificar antes de que dicho cambio derive en que el equipo funcione fuera de sus especificaciones.

El aspecto importante que debemos destacar en relación con esto es que el sistema puede identificar y marcar estos problemas para el fabricante antes de que el detector de metales se acerque al nivel de rendimiento que esperan. Los detectores se configuran para funcionar con un nivel de sensibilidad superior al que el cliente necesitaría para trabajar —lo que crea un margen de seguridad— y, siempre que el sistema esté funcionando dentro de este intervalo seguro, es posible reducir la frecuencia de las comprobaciones habituales mientras que la frecuencia de comprobaciones real siga respetando el periodo de cuarentena.

¿En qué medida esto repercute en la productividad?

Los clientes que utilizan el modo de comprobación reducida pueden aumentar la productividad de forma considerable a lo largo de un año de producción, en lo relativo al tiempo y a las horas de mano de obra ahorrados. Uno de nuestros clientes, que solía comprobar los equipos cada 2 horas, ahora lo hace cada 12 y está disfrutando de ventajas en cuanto a mayor productividad y un trabajo más eficiente. No obstante, las comprobaciones siguen tardando entre tres y cinco minutos cuando se deben realizar. Aunque se lleven a cabo cada 12 horas, nuestros clientes siguen deseando reducir este tiempo de producción perdido, si les resulta posible.

Para superar este reto, Mettler Toledo desarrolló la segunda de nuestras innovaciones: el sistema de comprobación automática (ATS). Este sistema ya no precisa un operario para insertar físicamente las piezas de comprobaciones en el flujo del producto. Con solo pulsar un botón, el ATS introduce de forma automática varias piezas de comprobaciones en la apertura del detector de metales por medio de un sistema neumático. El proceso de comprobación se completa en menos de 30 segundos, en lugar de en 5 minutos, y, además, solo se necesita a una persona para ejecutar la comprobación, mientras que, en muchas situaciones actuales, se precisan a 2 personas. Nuestros clientes han logrado ventajas considerables en cuanto a productividad y tiempo ahorrado a los operadores.

¿Qué impulsa estos cambios?

La productividad y la efectividad global de equipos (OEE) son los dos factores impulsores para nuestros clientes, junto con la reducción de costes. Si una empresa puede reducir los costes y aumentar la eficacia de los operarios para permitirles asumir más funciones relacionadas con la producción, a diferencia de roles relativos a las comprobaciones, podrá conseguir importantes ventajas en cuanto a rentabilidad. Nuestras últimas mejoras, en conjunto, ofrecen ahorros de costes y mejoras de productividad, lo que coincide con las prioridades empresariales principales de muchos de nuestros clientes clave en el ámbito de la fabricación de alimentos.

¿Cómo ejecuta el equipo la comprobación automática?

Hay tres tubos no metálicos instalados dentro del detector de metales, dentro de cada uno de ellos se encuentra una muestra de comprobación: una férrica, otra no férrica y una última de acero inoxidable. Cuando se efectúa una comprobación, dichas muestras se pasan individualmente por la abertura del detector de metales de forma neumática y se detectan —lo que se consideraría una comprobación con éxito— o no, —lo que supondría que el equipo ha suspendido la comprobación—. Los resultados se registran electrónicamente para cumplir los requisitos de la auditoría.

Antes, los operarios tenían que introducir manualmente las muestras de comprobación en la línea. Esto conlleva importantes implicaciones para la seguridad, ya que los operadores habitualmente se veían obligados a subirse al entresuelo con una escalera para realizar la comprobación. Para nuestros clientes, la seguridad de sus operarios representa un objetivo empresarial clave. Deben ofrecer entornos seguros para sus operarios, de modo que eliminar una tarea en altura en el área de producción constituye una propuesta atractiva. El ATS permite que las comprobaciones se lleven a cabo desde el nivel del suelo, con lo que se mejora de forma considerable la seguridad de los trabajadores.

¿El ATS permite comprobar, de forma eficaz, la sensibilidad del detector de metales?

En realidad, el ATS es un proceso más sólido y exigente que las comprobaciones manuales que se llevan a cabo en la actualidad. Los métodos de comprobación actuales se basan en que un operario deje caer una pieza de comprobación por el detector de metales para crear un suceso de detección. Cabe decir que es extremadamente improbable que este método de comprobación ponga a prueba la sensibilidad de la parte central del detector de metales, que constituye la zona menos sensible de dicho equipo. También es justo decir que no hay dos comprobaciones iguales, por lo que estas presentan una repetibilidad muy reducida.

El sistema ATS inserta las piezas de comprobación del mismo modo exacto y en la misma posición siempre, con lo que el usuario podrá obtener un conjunto de datos de comprobación comparables y repetibles. Los detectores de metales Profile utilizan una técnica llamada “segundo umbral de detección” para decidir si el equipo ha aprobado o suspendido la comprobación. La señal generada se compara directamente con la que se generaría si el metal se pasara por el centro de la abertura, de modo que, en realidad, el ATS pone a prueba el rendimiento del detector de metales de un modo muchísimo más exigente que cualquier método manual que utilizan la mayoría de los usuarios de detección de metales actuales, lo que en sí mismo, aparte de los ahorros de tiempo y coste, supone una importante ventaja para el cliente.

¿Existe algún requisito normativo sólido en el que se especifique la frecuencia de las comprobaciones?

La frecuencia de las pruebas no se especifica en ninguna norma que se deba cumplir, pero los estándares de seguridad alimentaria, como BRC e IFS, dejan claro que las comprobaciones regulares del rendimiento tienen un carácter obligatorio. Los fabricantes son muy conscientes del impacto que podría ejercer una contaminación metálica que terminase en producto. Las repercusiones en el mercado son inmensas. En primer lugar, tendría que hacer frente al riesgo para la salud de los consumidores. A continuación, nos encontramos con la posible pérdida de reputación para la marca, que es uno de los principales motivos por los que los fabricantes cuentan con detectores de metales. Además, el coste de una posible retirada de productos puede ser catastrófico para los beneficios de una empresa. Como consecuencia de ello, los fabricantes realizan comprobaciones de acuerdo con las especificaciones de sus clientes, como sucede cuando se provee un gran volumen de productos a un gran comercio minorista o, como alternativa, toman su propia decisión interna según el riesgo y el potencial coste y tiempo asociados con una posible necesidad de volver a realizar una comprobación si se considera que se ha suspendido alguna prueba. No obstante, al margen de la frecuencia de comprobación que adopten, siempre debe ser inferior al tiempo transcurrido entre la realización de la comprobación y el envío del producto, para que este se pueda poner en cuarentena si surge la necesidad.

¿Existe algún otro elemento del paquete de mejoras del que aún no hayamos hablado?

Hay otros dos elementos que se deben tener en cuenta; el primero de ellos es eDrive. Esta nueva tecnología nos permite aumentar la cantidad de potencia que recibe la bobina transmisora del detector de metales, lo que a su vez le permite detectar una contaminación metálica significativamente más pequeña. Los sistemas de caída por gravedad y los detectores de metales de garganta más recientes de Mettler Toledo, equipados con eDrive, ofrecen un aumento de hasta el 20 % en la sensibilidad esférica. Este aumento del 20 % en el rendimiento esférico se traduce en una considerable mejora de las capacidades de detección no esférica (contaminación de tipo alambre) y, en muchos casos, se observan reducciones de más del 50 % en las longitudes de los alambres detectables. A su vez, esto conlleva una mayor calidad del producto, clientes más satisfechos y una protección superior de la marca.

El cuarto elemento se denomina emulación. Gracias a la tecnología de informática de red virtual (VNC), la emulación permite a los operadores reproducir la interfaz usuario-máquina (HMI) de uno o varios detectores de metales Profile en dispositivos remotos conectados por red, incluidos teléfonos móviles, tabletas y portátiles. El cliente descarga una aplicación gratuita desde la tienda de aplicaciones y la vincula directamente al detector de metales de forma inalámbrica o mediante la red interna del cliente. Esto significa que el personal de calidad puede, por ejemplo, conectarse desde una oficina y supervisar de forma remota el estado actual de su programa de detección de metales, ver cualquier modificación realizada en la configuración y consultar las estadísticas de supervisión del rendimiento sin tener que encontrarse físicamente delante del detector de metales. En su forma más sencilla, se puede considerar un proceso de supervisión de bajo coste de la fábrica al entorno de dirección, que permite a la organización gestionar de forma eficaz sus puntos críticos de control (CCP).

Estas últimas mejoras —modo de comprobación reducida, ATS, eDrive y emulación— aportan importantes ventajas para la productividad, mejoran la calidad de los productos y los procesos, aumentan los niveles de seguridad de los trabajadores y, en última instancia, ayudan a los fabricantes a proteger la reputación de su marca.

Para más información, www.mt.com/md-pve-tla

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