Emilio Márquez Espino, fundador y CEO de Networking Activo

Una sesión de trabajo en la que la competitividad entre los participantes es llevada al extremo. Ese es, resumiendo mucho, el concepto de Networking Activo, una plataforma que organiza desayunos de trabajo para las empresas más potentes en diferentes ámbitos. Hablamos con Emilio Márquez, fundador y CEO de Networking, que nos explica el desarrollo de estos encuentros y su visión de la evolución de las herramientas de social media.

Por Lucas Varas

¿Cómo fueron tus inicios en el networking?
En 2001 conocí a los que luego serían mis socios, que me enseñarían uno de los primeros eventos de Networking en España y ahí comprobé que a partir de colaboraciones, de conocerse, de establecer sinergias de networking se podría llegar más lejos.

¿Qué es el networking?
En realidad estamos utilizando mal el término. La definición que yo le doy es todas aquellas cualidades sociales que pones en marcha para mejorar en tu carrera profesional o solucionar cualquier tipo de necesidad que tengas, es decir, las habilidades sociales, sea de manera online u offline. El que se haga de modo online permite, principalmente a las pymes, tener con un click de ratón en Linkedin a millones de perfiles en España hasta la más alta dirección. Permite poder buscar un country manager en Alemania para la pyme sin tener que mandar a nadie en avión. Eso nos lo permite Linkeding, Xing y otras redes sociales online. Pero en offline es donde tú y yo nos ponemos cara y nos miramos a los ojos. Para que hagamos de verdad negocios tenemos que haber establecido una relación de confianza, si no existe esa relación de confianza no se genera negocio.

A pesar de esta doble vertiente online y offline del networking, ¿no se trata de un concepto muy ligado a las empresas del sector TIC?
Pasa como con los blogueros. ¿Quiénes triunfan en España? Los de tecnología y política. ¿Dónde están el resto de blogueros de todas las temáticas? Primero entra donde hay más facilidad. Las empresas que más fácilmente utilizan Linkedin son las TIC. Las que mejor posicionamiento SEO tienen en Google son ellas. Pero en realidad quien factura es Inditex, y quien tarde o temprano manejará networking es Inditex, porque para eso es una de las mayores empresas del mundo. El resto de empresas tarde o temprano acaban adoptando las herramientas de la sociedad de la información.

¿Desde cuándo está implantada esta forma de trabajar en España?
Esto empezó en España justo antes de la explosión de la burbuja puntocom, a principios del año 2000. Desde entonces ha ido subiendo y bajando, porque conforme mayor sea la burbuja en el sector, mayor número de eventos de networking hay. Antes de la explosión de las puntocom se hacían eventos de networking como setas. Una vez explotó la burbuja desapareció la mayoría de eventos de este tipo. En los últimos años, con más dinero, con una pseudoburbuja en las redes sociales, está creciendo la actividad de networking. Estamos asistiendo a una segunda ola.

Ante el riesgo de una nueva burbuja, ¿qué se puede hacer para no repetir la situación de principios de siglo?
En realidad, el hecho de hablar de burbuja indica que no hay tanta burbuja. Lo que sí hay es una sobreponderación de la importancia de las redes sociales. Por ejemplo, hay una pequeña burbuja en todo lo relacionado con el social media márketing: community manager, etc. Ahora todo el mundo se lanza al “yo en Facebook voy a hartarme a vender”. Primero plantéate tu estrategia, luego veamos qué vas a comunicar. Tampoco puedes plantearte vender en redes sociales cuando tienes una empresa de 200 trabajadores y al que pones de community manager es a un becario mal pagado que cobra 700 euros. Eso no es hacerlo bien. En el tema de networking es parecido. La pseudoburbuja que podemos encontrar es aquel que piensa que con networking va a encontrar empleo porque le acaban de despedir. Para practicar bien el networking tienes que plantearte una estrategia, mantener una higiene con tu perfil personal. Una foto actualizada, el currículum en Linkedin actualizado, que las distintas aristas de tu identidad digital estén interconectadas entre sí… Es decir, si eres un profesional que tiene una opinión profesional que aportar, ten un blog. Si quieres comunicarte, usa Twitter, si quieres conversar, hazlo en Facebook. Si te dedicas al B2B, ten un Linkedin, que es el mejor sitio para tener tu currículum online. Todo ello complementado con acciones offline de seguirte viendo en persona y estableciendo relaciones de confianza, siempre con un mix.

¿Cómo se debe separar la parte personal de la parte profesional de la presencia en redes?
Cada vez hay una mayor preocupación por la privacidad. Lo primero que recomiendo a quien comienza un curso intensivo de redes sociales es que si se tira menos de una hora con las opciones de privacidad de Facebook no lo ha hecho bien. A partir de ahí es difícil, porque las redes sociales van cambiando de uso. El uso que se la da hoy a Facebook es diferente al que se le daba hace un año.

Además del control de la privacidad, ¿lo que publiques en estas redes no te expone de cara a progresar profesional? ¿Dónde debemos poner la línea que separa hasta dónde llega el uso personal del perfil de Twitter del uso profesional?
Lo recomendable es tener perfiles bien diferenciados. O en el caso de Facebook y Google Plus, utilizar los círculos como compartimento estanco. Pero la tendencia es que la diferencia entre lo personal y lo profesional se vaya difuminando cada vez más con el tiempo. Lo que no recomiendo para nada es que, por ejemplo, en tu Facebook personal tengas las fotos de verano en bikini, teniendo a tu director de recursos humanos entre tus contactos. Los directores de recursos humanos utilizan las redes sociales no para contratarte, sino para descartarte. En un porcentaje de más del 80% los recruiters en Estados Unidos están entrando en los perfiles, principalmente el de Facebook, para ver cómo te vas de juerga, y en función de lo que ven toman decisiones de no contratar. Por ejemplo, se valora muy negativamente si en algún cambio de estado has puesto verde a tu antigua empresa. Aquí las redes sociales no están funcionando para contratar, sino para descartar.

¿Y a la hora de lanzar opiniones sobre temas sensibles, dónde está el límite?
Hay que saber que eso va a tener una repercusión de por vida. Las redes sociales están evolucionando de la mano de sus propios usuarios. Los creadores pueden haber ideado la plataforma tecnológica para que se le dé un determinado uso, pero los usuarios la van a dar el que quieran, indiferente del que el creador de la plataforma haya planteado. No estoy seguro de que Twitter se haya creado para cotillear sobre programas de televisión, o como herramienta global para derrocar gobiernos en la primavera árabe. Estamos aprendiendo y evolucionando. Muy posiblemente, si tú no eres nada y no tienes grandes aspiraciones, no tiene por qué pasarte nada. Pero si tienes aspiraciones por determinado puesto, habrá alguien en recursos humanos que te investigue en el tiempo hacia atrás, y eso se queda ahí de por vida.

¿Cómo nace Networking Activo?
Como empresa nace en 2006. A finales de 2001 tuve mi primera quiebra empresarial. Reconocer este tipo de cosas en España está profundamente mal visto, pero fue después de mi primera quiebra, tras varias malas decisiones empresariales, cuando me di cuenta de que para salir de ese atolladero lo más importante no era el dinero que tenía ahorrado, sino las personas que había que conocido. Salí de mi quiebra con un montón de ayuda de amigos y conocidos, y empecé a organizar unas comidas de negocios con webmasters de alto tráfico, gente que empezaba a desarrollar el comercio electrónico de una forma muy eficiente, con los primeros blogueros, inversores que ya empezaban a meter capital… Después de casi una docena de comidas de negocios organizamos en el hotel Occidental Miguel Ángel una megajornada con 400 invitados, y entonces vimos la necesidad de montar una empresa. En la primera etapa de Networking Activo éramos unos 20 trabajadores, y en aquel tiempo volví a meter la tapa porque organicé la empresa muy al momento burbuja: vamos a apoyar a emprendedores, a ayudar a que se vaya creando un mayor tejido industrial de startups en internet, pero da igual el modelo de negocio porque solo vamos a crecer y ya veremos lo que hacemos con el tiempo.

¿Es entonces cuando reorientáis el negocio de la empresa?
Aquello no funcionó. De hecho, Networking Activo hasta 2009 no facturaba casi nada. Había invertido en muchos sitios, pero vi que lo que más me llenaba era juntar en un entorno privado, en un desayuno a doce personas por temática, en treinta temáticas diferentes. Doce personas a un altísimo nivel en lo suyo, si ayer hablábamos de comercio electrónico, esas doce personas deben llevar años en el comercio electrónico, que todo el mundo en el sector sepa que son profesionales y facturen un mínimo de un millón de euros. Y vamos a hacerlo mucho más complicado, porque lo vamos a hacer con momento “Operación Triunfo”. En un momento del desayuno, hay una persona que por votación privada y democrática va al muro de la fama por ser la que más ha aportado al debate, y hay otra que será el perdedor por voto de los doce, competencia todos de todos, por no haber aportado nada en la jornada. Juntamos a doce personas para que se digan verdades a la cara.

¿Cómo se crea la confianza necesaria para que los participantes se digan esas verdades?
Buscamos un entorno privado y sin público. Tan privado que lo hacemos en un sitio en el centro de Madrid donde no hay cobertura, para que no haya acceso a Twitter, no se pueda publicar nada y aquello se convierta en un trending topic que cuando el participante llegue a la oficina acabe despedido. En los congresos, con tanto acceso a internet los ponentes se muerden la lengua. En estos desayunos busco una privacidad total, de modo que lo que allí se diga allí se quede. Se dicen verdades porque no hay acceso a internet, y porque el que participa sabe que si no pone toda la carne en el asador no vuelve a participar nunca más.

Las condiciones para participar son por tanto muy duras.
Para acceder a estos eventos hay dos folios de normas. Hay pre-evento, evento y post-evento. Los que participan tienen que ayudar a preparar unas conclusiones, controladas para que no se diga ninguna barbaridad, pero los que asisten a los desayunos tienen meses de trabajo previo y posterior. Si eres la persona que menos ha aportado al grupo sabes que tu propia competencia no te valorará, y no volverás a ser invitado aunque factures quince millones de euros.

Además de estos desayunos, ¿organizáis otro tipo de eventos?
Actualmente tenemos treinta temáticas diferentes: M2M, cloud computing, directores tecnológicos, social media, publicidad online, outlet, social shopping, turismo online… Tras un año con estos temas, después de los desayunos, he ido un poco más allá y a todos los ganadores de los desayunos les invito a un encuentro profesional que va desde las dos de la tarde a la medianoche. Con un máximo de cuarenta participantes, los organizamos en diferentes temáticas por evento. Uno de webs de alto tráfico, en el que tienes que tener un Alexa mejor que 10.000 para acceder. Estamos hablando de El Mundo, Ebay, Telecinco… Si tu Alexa es 10.001 no entras. Otro es de grandes comercios, en el que participan los cuarenta grandes comercios electrónicos del país. El tercero es para las treinta personas que hayan invertido un millón de euros de su bolsillo en startups de internet. Estos eventos son más radicales que los eventos, ya que además de seguir teniendo más de dos folios de normas para acceder, las votaciones se hacen no solo con los asistentes, sino también con los ponentes y los patrocinadores. Hay un muro de la fama para el ponente, el asistente y el patrocinador, y hay expulsión para el ponente, el asistente y el patrocinador. Estamos hablando de que hay un patrocinador que ha pagado por estar allí que si es votado negativamente no vuelve.

Se trata de un planteamiento muy radical, ¿el ser tan estricto es la base del éxito de los eventos?
La clave está en la hipercompetitividad. Hay quien me critica que me he olvidado de los emprendedores que empiezan. De entrada, yo he sido un emprendedor novato, y he hecho decenas y decenas de eventos para estos emprendedores durante años. Lo que ocurre es que ahora mi visión es que no solo hay que apoyar al emprendedor que empieza, ya hay proyectos como Iniciador que lo están haciendo muy bien. ¿Quién está creando empleo, el emprendedor que empieza, o el BuyVIP que factura 150 millones de euros, tiene 300 personas en una oficina en Barcelona y que a lo mejor la semana que viene tiene que contratar a 50 personas más? Personalmente creo que a las empresas que facturan más de un millón de euros en internet en España hay que apoyarlas para su expansión internacional, y hay que apoyarlas para que crezcan y resuelvan sus problemas de logística, inversión, captación de talento…

Emilio Márquez Espino es CEO de Networking Activo

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