Draghi es optimista sobre Grecia, aunque admite estudiar todos los casos

Bruselas, 23 mar (EFE).- El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, mantuvo hoy el optimismo sobre el futuro de la economía de la eurozona y su socio griego, si bien reconoció que la entidad monetaria estudia todos los casos y riesgos posibles.

Draghi destacó en la misma línea que en sus últimas intervenciones públicas que la economía de la eurozona está ganando «impulso» y apuntó que el crédito comienza a llegar a los hogares y las empresas, es decir a la economía real, gracias a las mejores condiciones financieras para el crédito.

En su intervención ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara, Draghi defendió los buenos efectos del programa de compra de bonos de 60.000 millones euros al mes que se aplica desde principios de mes y que dijo «está funcionando con fluidez».

Pese a esas «positivas» compras de deuda, Draghi hizo un aviso a navegantes y señaló a las capitales que «no deben distraer a nadie a la hora de seguir contribuyendo con medidas propias», en alusión a los programas de reformas estructurales.

Preguntado sobre sus visiones sobre el futuro de Grecia, apenas 72 horas después de la «mini-cumbre» entre el primer ministro griego, Alexis Tsipras, y sus principales acreedores de la eurozona y las instituciones europeas, Draghi dijo que «confía» que las negociaciones entre Grecia y sus socios se lleven a cabo con «buena voluntad» y concluyan «satisfactoriamente».

El economista italiano dejó claro sin embargo que Grecia debe especificar sus reformas para «que el diálogo político vuelva a empezar».

El presidente del BCE reiteró el mensaje a Tsipras de que el Gobierno griego «debe comprometerse a respetar las obligaciones de deuda con sus acreedores y debe cumplir con todas las medidas para respetar ese cumplimiento».

A propósito del estado de la banca griega, el máximo responsable de la entidad monetaria de la eurozona destacó que se encuentra «en mejor situación que antes de la crisis, con mejores niveles de capital».

Al mismo tiempo, preguntado por los eurodiputados sobre si el BCE estudia todos los riesgos y casos, incluida la salida del euro, Draghi apuntó que el BCE «está estudiando de cerca cualquier potencial riesgo para la estabilidad de la zona euro».

«Tenemos gestores de riesgo que constantemente analizan toda una serie de hipótesis, es una práctica normal en el BCE», señaló.

Draghi se refirió solo de refilón a la nueva sede del BCE, en la que era su primera comparecencia pública tras las protestas por su inauguración la pasada semana en Fráncfort (Alemania) impulsadas por el movimiento «Blockupy» y que terminaron con 35 heridos.

La eurodiputada Marisa Matias, del partido comunista portugués, aprovechó para echarle en cara a su presidente el coste del edificio, de 1.200 millones de euros.

«A usted le preocupan mucho los sobrecostes de los demás pero poco el suyo propio», le espetó Matias, quien también acuso a Draghi de haber «chantajeado a Grecia».

Draghi replicó que el BCE se limita a hacer cumplir las reglas y que la institución, el mayor acreedor de Atenas, tiene ya una exposición de 104.000 millones de euros a Grecia, el 65 % del PIB del país mediterráneo.

«Así que, ¿qué tipo chantaje es este? Júzguenlo ustedes mismos. No hemos creado ninguna regla especial para Grecia, estaban allí y se le han aplicado, nada más», espetó.

También recibió críticas Draghi del nuevo eurodiputado de Podemos, Miguel Urbán, que en su primera intervención ante la comisión parlamentaria criticó que el BCE «no tenga ningún control democrático y se haya convertido en un gobierno a la sombra».

Ante una pregunta de otro español, Jonás Fernández (PSOE), el presidente del BCE no descartó el uso de beneficios remanentes del BCE puedan derivarse a otros objetivos, como el presupuesto comunitario.

Acerca de ProfesionalesHoy 26100 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy