El ambicioso puente que conectará Macao, Hong Kong y China siembra dudas

Hong Kong, 29 ene (EFE).- Diseñado para unir las ciudades del sur del delta del río Perla en China, el puente de Hong Kong-Zhuhai-Macao, una estructura de 55 kilómetros de longitud que pasará a ser uno de los viaductos marítimos más largos del mundo, vive una construcción empañada por los retrasos, los sobrecostes y las tensiones políticas.

El macroproyecto consiste en una serie de puentes y túneles que conectan las ciudades de Hong Kong, Macao y Zhuhai, uniendo las dos orillas del delta del río Perla, a través de una isla artificial donde estará el puerto de entrada a China y Macao a la que se pretende dotar con una línea de ferries y canales subterráneos urbanos para los pasajeros.

Una vez en funcionamiento, se espera que el enlace reduzca el viaje entre las tres ciudades, que ahora es de más de tres horas por carretera, a solo 30 minutos.

Según la información publicada por las empresas constructoras y citada por el canal estatal chino CCTV, la estructura estará compuesta por más de 400.000 toneladas de acero, el equivalente a unas 60 torres Eiffel.

CCTV citó fuentes gubernamentales al señalar que el proyecto de infraestructura está considerado el más ambicioso de China hasta la fecha.

El puente, sufragado a tres bandas entre los gobiernos de China, Hong Kong y Macao, cuya construcción arrancó en 2009 y cuya inauguración estaba prevista para 2016, ha convivido con problemas y polémicas que aún no han podido predecir cuándo la faraónica obra podrá empezar a funcionar.

La construcción de la sección de Hong Kong, para la que el gobierno local aprobó una partida de cerca de 4.000 millones de dólares en 2011 para construir una isla artificial al noroeste del aeropuerto de la ciudad donde acoger uno de los extremos del puente, provocó fuerte malestar político y social a mediados del pasado año.

El Gobierno hongkonés reconoció a mediados de 2016 la existencia de retrasos en la obra y la necesidad de elevar su coste 700 millones, además de admitir las dificultades técnicas del proyecto, debido en parte a problemas para estabilizar el fondo marino.

Cerca de siete kilómetros de recorrido serán construidos bajo el agua en un área sometida a fuertes corrientes y tifones durante el verano.

Hasta mediados del pasado año siete trabajadores habían perdido la vida en accidentes laborales durante su construcción, a lo que hay que unir las críticas de los grupos conservacionistas, que criticaron que las técnicas de dragado utilizadas para recuperar gran parte de la tierra para el proyecto habían impactado directamente en la reducción del hábitat de especies como el delfín blanco chino.

Un reciente estudio sobre las poblaciones de mamíferos marinos realizado para el Departamento de Agricultura, Pesca y Conservación de Hong Kong reveló que esta especie había desaparecido prácticamente de las islas del suroeste.

Mientras algunos estiman que el puente podría comenzar a ser usado a finales de 2017, el peaje político y económico de la colosal obra también está siendo objeto de discusión, especialmente en Hong Kong, donde es visto por los ciudadanos como innecesario y una amenaza por la posible llegada excesiva de turistas chinos.

Hong Kong y Macao, partidarias de restringir severamente el número y el tipo de vehículos que entran en sus territorios de por sí pequeños y atestados de gente, aún no han llegado a acuerdos con el Gobierno chino sobre quiénes tendrán acceso al puente.

El estudio de viabilidad llevado a cabo por las empresas vinculadas en el proyecto señaló que para 2035 el flujo de tráfico a través del puente podría llegar a los a 35.700-49.200 vehículos por día.

Comparado con las cifras del tráfico transfronterizo actual entre Hong Kong y la vecina provincia china de Cantón, con un promedio de 41.600 vehículos diario, ello significaría que se duplicaría la entrada de vehículos solo por carretera.

A este proyecto hay que sumar el tren de alta velocidad que comenzará a operar a finales de 2018 desde la península de Kowloon en Hong Kong hasta la ciudad china de Cantón (capital de la provincia homónima y también situada en el delta del río Perla) en un recorrido de 48 minutos.

No debe olvidarse que ya existe un transporte regular por ferry entre Macao, Zhuhai y Hong Kong en 60-70 minutos, y libre de los atascos de tráfico.

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