El Eurogrupo evita el tema catalán pese a la inquietud sobre su impacto económico

Luxemburgo, 9 oct (EFE).- Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona, el Eurogrupo, no debatieron hoy sobre la situación en Cataluña pese a la inquietud con respecto al posible impacto económico del contencioso, después de que en la última semana bancos y empresas hayan trasladado sus sedes sociales fuera de la región.

«No hemos discutido sobre Cataluña. No se hicieron preguntas y la cuestión no fue planteada por el ministro español. Lo consideramos un tema interno», dijo el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en la rueda de prensa posterior a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona.

El comisario europeo del ramo, Pierre Moscovici, corroboró que los ministros no han abordado «en absoluto» la situación.

Los países del euro se hicieron así a un lado en la cuestión del contencioso, pese al cambio de domicilio efectuado por numerosas empresas catalanas en los últimos días y a que mañana el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, prevé comparecer en el Parlamento regional con la posibilidad de una declaración unilateral de independencia sobre la mesa.

El director gerente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Klaus Regling, afirmó que la institución «no tiene preocupación en modo alguno» por la capacidad de España de devolver la deuda que tiene con el fondo de rescate de la eurozona por el rescate para la banca que recibió en 2012.

«España tiene intención de seguir devolviendo pequeñas cantidades paso a paso. Es una decisión de España y no estamos preocupados en absoluto», dijo Regling, quien recordó que España ha reembolsado ya aproximadamente un cuarto de los 41.333 millones que le prestó.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, defendió a su llegada a la reunión que la salida de empresas de Cataluña se debe a la «irracionalidad y radicalidad» de las políticas de la Generalitat y no al escenario de la independencia que, aseveró, «no va a tener lugar».

Luis de Guindos reconoció, sin embargo, que esta situación genera «incertidumbre» y eso «no es bueno» para la economía española y, en particular, para la catalana.

La línea defendida por los pocos ministros que se pronunciaron sobre la crisis en Cataluña es que es un asunto interno que corresponde resolver a España, pese a lo cual algunos dejaron entrever la preocupación que asoma en Europa.

El ministro de Finanzas, Pier Carlo Padoan, consideró que se trata de una «crisis grave» y Moscovici reconoció que los eventos se siguen con atención y «a veces con preocupación» en Bruselas.

Por su parte, el titular de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, señaló que «las leyes y la Constitución» son los fundamentos válidos a los que se debe todo político «legitimado democráticamente».

Schäuble se convirtió en involuntario protagonista del encuentro, su último Eurogrupo antes de que deje próximamente la cartera de Finanzas, y recibió el homenaje de despedida sus colegas, que le regalaron una bandera de la UE firmada y se deshicieron en elogios.

«Se echará de menos su experiencia, su sabiduría, su cabezonería a veces», dijo Dijsselbloem, quien recordó el papel «crucial» que ha jugado durante la crisis financiera.

Por otra parte, el Eurogrupo dio su apoyo «unánime» para que el holandés siga en la presidencia hasta el fin de su mandato, el 30 de enero, pese a que a finales de octubre dejará de ser ministro cuando se forme oficialmente el Gobierno holandés tras el acuerdo de coalición sellado hoy en el país.

La elección de un nuevo presidente tendrá lugar en el Eurogrupo de diciembre, y este asumirá el cargo en enero.

En la agenda oficial de los ministros, el punto central fue un debate sobre el futuro del MEDE.

Los ministros coincidieron en que durante sus cinco años de vida ha sido «muy efectivo» en la gestión de las crisis y en que debería tener también una labor en la prevención de la mismas, explicó Dijsselbloem.

Asimismo, afirmó, hay un «gran apoyo» para que se haga al MEDE responsable del futuro cortafuegos para el Fondo Único de Resolución bancaria.

Los ministros creen, además, que el organismo debe seguir funcionando en su «marco institucional actual», es decir como un órgano intergubernamental -fuera de los Tratados de la UE- y no una institución comunitaria.

La Comisión Europea, sin embargo, defiende que las competencias de supervisión económica deben permanecer en sus manos, aboga por «explorar» la idea de convertirlo en un Fondo Monetario Europeo e insiste en que si se refuerza su poder deberá también «rendir más cuentas», según indicó Moscovici.

Esta discusión se enmarca en el debate sobre el futuro de la eurozona, objeto de una cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de los Diecinueve que se celebrará «probablemente el 15 de diciembre», anunció Dijsselbloem.

En otro orden de cosas, los ministros dieron el visto bueno a la supervisión del rescate de Portugal y debatieron sobre cómo financiar los recortes a los impuestos sobre la renta.

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