El G20 se refugia en la defensa del multilateralismo ante la falta de acuerdos globales

Buenos Aires, 21 may (EFE).- Ante la falta de acuerdo en asuntos globales que caracterizó la cumbre de ministros de Exteriores del G20, los países participantes se refugiaron en la defensa del multilateralismo, una cuestión en cuyo fondo se encuentra el rechazo a la tendencia de Estados Unidos de cuestionar el “statu quo”.

Sin un documento conjunto tras unas conversaciones que incluían temas como las disputas comerciales o el acuerdo nuclear con Irán, el encuentro no arrojó ningún consenso más allá de las recurrentes alusiones al respeto al multilateralismo, y sus resultados más destacables salieron de reuniones paralelas, en cuestiones como la situación en Venezuela.

“Todos hemos compartido que es mejor mantener el multilateralismo”, afirmó el canciller argentino en la rueda de prensa final, en la que explicó que se había “trabajado mucho” en los aspectos a “modificar o flexibilizar para adecuarse a los desafíos y las nuevas realidades”.

Faurie relató que “todos hicieron una reflexión positiva” del pacto entre Estados Unidos y China que ha alejado la posibilidad de una guerra comercial entre ellos, y explicó que el vicesecretario de Estado estadounidense, John Sullivan, aludió en su intervención a “los orígenes liberales de la economía y los compromisos que tiene en ese sentido EEUU”.

El ministro de Relaciones Exteriores de Alemania (país que presidió el G20 el año pasado), Heiko Maas, declaró que las “voces a favor del aislamiento” generan una “gran preocupación” internacional, lo cual se había reflejado en las discusiones de la jornada.

Menos conciliador que el representante argentino, el anfitrión del evento, Maas reiteró la intención de la Unión Europea (UE) de mantener el acuerdo nuclear con Irán, pese a que esta mañana el Gobierno estadounidense amenazó con “hacer que rindan cuentas” aquellos que hagan negocios con la nación persa, en referencia a las sanciones que el presidente Donald Trump anunció que retomaría.

En cuanto a las relaciones comerciales con EEUU, el ministro alemán se remitió a las negociaciones que están teniendo lugar con un plazo “especialmente acotado” y quiso esperar a “ver como evoluciona la postura americana”, aunque opinó que la UE puede hablar “pero no con una pistola en el pecho”.

Maas también hizo una mención a la “lucha contra el cambio climático”, un asunto que se mantuvo con un perfil muy bajo, tras la retirada de EEUU del Acuerdo de París.

El ministro de Relaciones Exteriores japonés, Taro Kono, que completó la troika de portavoces al presidir el país nipón el G20 el próximo año, subrayó que “el crecimiento no puede lograrse solo a través de la economía”, por lo que es “importante hablar de cuestiones políticas y estratégicas”.

“Nos hemos referido a Corea del Norte”, aclaró brevemente el ministro nipón, que a continuación expresó su deseo de que “en el futuro también se use el G20 como un marco para hablar de seguridad.

Simultáneamente a la cumbre, Argentina, Australia, Canadá, Chile, Estados Unidos y México acordaron una declaración para “desconocer” la victoria de Nicolás Maduro ante la “falta de legitimidad” de las elecciones venezolanas y amenazaron con aplicar al país sanciones económicas y financieras.

Los países firmantes aseguraron que los comicios de ayer son “una clara reafirmación de la ruptura de la legitimidad democrática en Venezuela”, y por ello expusieron que “consideran posibles medidas económico-financieras sancionatorias del régimen autoritario de Maduro, procurando en ello no afectar al pueblo venezolano”.

El texto habló de la “crisis humanitaria” que vive el país caribeño, que “se ha agravado de manera alarmante” y está causando un “creciente éxodo de venezolanos” que “amenaza la seguridad y la estabilidad regional”.

Frente a esta situación, los participantes del acuerdo instaron al “régimen autoritario de Maduro” a “abandonar la indiferencia ante el sufrimiento de su pueblo” y permitir establecer “un canal humanitario sin demoras” para el suministro de alimentos y medicinas.

Faurie explicó que Venezuela no fue un “tema central” del encuentro, y que la resolución había sido una propuesta argentina “acompañada” por el resto de naciones.

Acerca del papel como mediador del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el canciller argentino dijo que su valoración corresponde a la política interna de España, pero recordó que “ha estado involucrado en anteriores negociaciones que no condujeron a buen puerto”.

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