El TLCAN 2.0 se paraliza mientras México elige a un nuevo presidente

México, 10 jun (EFE).- Por la guerra comercial y la cercanía electoral, las negociaciones del TLCAN se hallan en una especie de punto muerto, siendo muy poco probable que la modernización del tratado se cierre este 2018 y dejando las conversaciones en manos del futuro mandatario de México.

A finales de mayo, el ministro de Economía, Ildefonso Guajardo, redujo al 40 % la posibilidades de lograr el renovado Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre Estados Unidos, Canadá y México antes de los comicios presidenciales del 1 de julio, pero subió el porcentaje al 80 % para finales de año.

Pero hace apenas unos días, y en medio de un aumento de la tensión con Estados Unidos por la imposición de aranceles al acero y aluminio, Guajardo redujo a “algo más del 50 %” una posible solución a estas complejas negociaciones para finales de año.

“El TLCAN 2.0 lo volveremos a negociar el año que entra. Pero pienso que sí lo vamos a poder hacer, porque tenemos avances sustantivos”, dijo hoy a Efe el especialista en Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey, Manuel Valencia, quien recordó que, entretanto, se mantiene el convenio de 1994.

El jefe para las negociaciones del TLCAN del sector privado en México, Moisés Kalach, reconoció esta semana que la negociación se halla en un momento “complejo y difícil”, pero recordó que “los calendarios no se acaban” y que queda todavía “una ventana de oportunidad”.

Porque ya hay cerca de 15 capítulos cerrados en el TLCAN, subrayó, pese a frentes abiertos como las reglas de origen en el sector automotriz o la cláusula “sunset”, que busca una revisión periódica y eventual salida del TLCAN.

Tan siquiera las últimas amenazas u ocurrencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en torno a este tratado, como la de negociar acuerdos bilaterales con Canadá y México, parecen hacer mella entre las expectativas de empresariado y expertos.

“Veo muy difícil que se cancele porque los grupos y estados grandes (de EEUU) se han beneficiado mucho del TLCAN. Mi pronóstico es que no se va a romper”, aseveró a Efe el analista internacional Juan María Naveja.

En este contexto, los plazos son determinantes. México afronta unos comicios presidenciales el 1 de julio que apuntan a un cambio de rumbo, pues el líder izquierdista López Obrador encabeza todos los sondeos.

En Estados Unidos se celebrarán legislativas en noviembre, lo que podría cambiar la configuración del Congreso, controlado hoy por los republicanos, dando un vuelco a las negociaciones.

Del lado mexicano, y aunque el nuevo mandatario no asumirá su cargo hasta principios de diciembre, una de las principales incógnitas es saber cómo actuará un Ejecutivo eventualmente encabezado por López Obrador.

El izquierdista, con una receta económica en la que aboga por el comercio internacional pero a la vez defiende conceptos como la autosuficiencia alimentaria, anunció en marzo que, de vencer los comicios, su jefe negociador del TLCAN sería el economista Jesús Seade Helú.

Para Valencia, aunque la retórica de López Obrador va a “dejar claro en dónde México no se va a mover”, la esencia de las conversaciones se mantendrá, porque al final el abanderado del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) recibirá un país “empantanado” en lo económico.

“Con un precio del petróleo muy bajo y endeudado, (López Obrador) va a entender que necesita este tratado”, indicó Valencia.

No obstante, para Naveja la posible llegada de López Obrador a la presidencia de México acarreará un “cambio muy fuerte”. Pero de manera algo paradójica, porque tanto Trump como el líder izquierdista mexicano se caracterizan por su “desconocimiento comercial” y un enfoque proteccionista de la economía.

En este contexto, la negociación del TLCAN “entraría en una interrogante mucho más pronunciada”, agregó.

A la espera de una resolución de este convenio comercial de enorme valor para México, que destina cerca del 80 % de las exportaciones al país vecino, uno de los principales termómetros de la economía mexicana se tambalea.

El peso se depreció por encima de las 20 unidades por dólar esta semana, un valor que no alcanzaba desde febrero del 2017.

Acerca de ProfesionalesHoy 21433 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy