Divisas de países emergentes pierden la mitad de su valor por Turquía y EE.UU

Madrid, 27 ago (EFE).- La subida de los tipos de interés en Estados Unidos y la situación política y financiera de algunos países, como Turquía, están forzando este año que las divisas de algunos destacados países emergentes estén perdiendo más de la mitad de su valor, según expertos consultados por Efe.

Que el banco central estadounidense, la Reserva Federal (Fed por sus siglas en inglés), elevara notablemente los tipos de interés desde junio de 2017 hasta la actualidad (han pasado del rango del 0,75-1 % al 1,75-2 %) ha contribuido a generar desequilibrios en las economías emergentes, a ahondar en los existentes y a perjudicar a sus divisas.

La salida de inversiones de estos países en busca de mayor rentabilidad en activos denominados en dólares -el bono a diez años estadounidense ha elevado su interés del 2 al 3 % desde agosto del año pasado-, ha afectado a sus déficit por cuenta corriente, ha elevado su endeudamiento exterior y ha desestabilizado sus divisas.

En este diagnóstico han coincidido la responsable de Desarrollo de Contenidos de Self Bank, Victoria Torre, y el director de Riesgos de Ebury Enrique Díaz-Alvarez.

Pero además, en la evolución de las divisas de algunos emergentes también ha influido la situación concreta de cada país y el efecto contagio causado por la depreciación de la lira turca, alrededor de un 60 % con el dólar (ha rozado las 7 liras por dólar) y del 55 % respecto al euro (se ha acercado a 8 liras por euro), como ha indicado el analista de XTB Miguel Momobela.

En su opinión, Turquía está siendo castigada por los mercados por “los intentos fallidos de su banco central para controlar la inflación y por la adopción de medidas desesperadas”, como solicitar a la población la venta de divisas para sostener a la lira.

Por su parte, Enrique Díaz-Alvarez ha achacado los problemas de Turquía al elevado déficit por cuenta corriente que soporta y que requiere financiación del resto del mundo, aunque ha precisado que otras grandes economías emergentes están en mejores condiciones que este país.

Además, ha indicado el elevado endeudamiento en divisas fuertes de su banca y empresas, que limita la capacidad de las autoridades económicas y monetarias para gestionar la situación, al tiempo que ha comentado que la cúpula política del país “toma decisiones basándose en extrañas pseudoteorías económicas desconectadas de la realidad”.

Victoria Torre ha considerado que Turquía podría subir los tipos de interés para sostener su divisa, aunque “por el momento no parece que vaya a ser la senda a seguir por el gobierno turco”.

Momobela ha dicho que la crisis turca se ha contagiado a Sudáfrica, donde los inversores han constatado la debilidad de su economía, lo que ha facilitado la depreciación del rand este año, casi el 15 % por ciento respecto al dólar -se ha situado en cerca de 15 rands- y el 12 % con el euro -se ha acercado a 17 rands-.

También ha precisado que se ha extendido a Rusia, donde el banco central tomó la decisión de no comprar en el mercado de divisas para reducir la elevada volatilidad sobre el rublo (con el dólar ha caído el 17 % este año, hasta 68 rublos, y el 11 % con el euro, a 78 rublos).

La incertidumbre sobre las próximas elecciones de octubre pesa en la divisa brasileña, por lo que el real se ha depreciado este año el 26 % con el dólar -hoy se cambiaba a 4,1 reales- y el 22 % con el euro -se negociaba a 4,8 reales-), aunque Díaz-Álvarez ha destacado los buenos fundamentos económicos de Brasil, que “es un acreedor neto al resto del mundo y el banco central dispone de amplias reservas para defender la moneda”.

En cuanto a Argentina, el peso ha registrado el peor comportamiento de las divisas emergentes (se deprecia el 67 % con el dólar -en los doce últimos meses ha pasado de 17 a 31 pesos- y el 60 % con el euro este año -ha pasado de 20 a 36 pesos-) por sus elevados déficit corriente y endeudamiento, que determinaron su intervención por el FMI.

Momobela cree que Argentina tiene difícil alcanzar los objetivos de déficit del acuerdo de asistencia financiera suscrito en junio con el FMI y Torre alerta también de la desconfianza que crea la inflación entre los inversores como uno de los motivos de desestabilización de su divisa.

Los expertos de XTB y Self Bank han referido que la guerra comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está influyendo en los países emergentes, que, según Momobela, “van a notar una depreciación de sus divisas a medio plazo”, cuyo grado dependerá de “cómo soporten sus economías las nuevas condiciones”.

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