Las nuevas sanciones son “más destructivas” pero no frenarán la venta de crudo iraní

Teherán, 4 nov (EFE).- La segunda ronda de sanciones estadounidenses contra Irán será “más destructiva psicológicamente” pero no logrará detener las exportaciones petroleras, ha asegurado Arash Nayafí, un alto cargo en varios organismos del sector energético iraní.

Nayafí, vicepresidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Comercio de Irán, explicó en una entrevista con Efe que las nuevas sanciones que entrarán en vigor mañana “complementan” a las impuestas en agosto, pero “su influencia psicológica va a ser más destructiva”.

Ante las declaraciones de las autoridades iraníes de que estas sanciones no pueden tener un efecto más negativo sobre la economía, el responsable indicó que en realidad “la creencia es que el país será testigo de una situación peor a la actual”.

“Estamos entrando en una guerra económica y para nosotros tendrá sus propias consecuencias. No se puede negar que sufriremos algunos daños en ese conflicto”, dijo Nayafí, quien también es miembro de la junta directiva de la Federación de la Industria de Petróleo de Irán.

El Gobierno estadounidense impondrá mañana una nueva ronda de sanciones a Irán que incluyen la venta de petróleo, la prohibición a las transacciones financieras con su Banco Central y restricciones al sector portuario.

Sin embargo, pese a que Washington había amenazado con reducir “a cero” las exportaciones petroleras de Irán, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, anunció hace dos días que se eximirá de forma temporal a ocho de los países clientes del crudo iraní.

“A cero no va a llegar la exportación de petróleo de Irán. EEUU nunca puede subestimar a los iraníes porque tenemos capacidades especiales de gestión (para afrontar las sanciones)”, aseguró Nayafí.

Irán estuvo bajo una presión mayor hasta la firma del acuerdo nuclear de 2015, que estipulaba limitaciones al programa atómico de Teherán a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales, que en esa época estaban respaldadas también por Europa y la ONU.

En la actualidad, solo EEUU ha vuelto a imponer sanciones contra Irán, pero al ser estas extraterritoriales afectan a cualquier país y empresa que hagan negocios con el país persa.

“Nosotros no nos sentaremos de brazos cruzados ante EEUU. Cuando estamos frente a problemas, tomamos medidas”, adelantó Nayafí, también presidente del grupo empresarial Maharem y de la Asociación para la Mejora del Consumo de Energía de Irán.

Al respecto, afirmó que Irán desplegará todos sus esfuerzos para continuar “aunque sea con dificultades” las exportaciones petroleras, que superaron los 2,5 millones de barriles diarios en los primeros seis meses de 2018, pero que desde entonces han caído en unos 800.000 barriles.

“Nuestra ganancia de divisas va a reducirse y se nos creará una serie de limitaciones, pero intentaremos encontrar diferentes vías económicas y dar la vuelta a las sanciones”, indicó.

Nayafí sugirió como medidas “crear una plataforma de interacción y colaboración con las pequeñas y medianas empresas asiáticas y europeas”, que no se vean afectadas por las sanciones al no tener intereses en EEUU.

“Pueden ser nuestros clientes tanto de crudo como de productos derivados de petróleo, así como asociarse en los procesos de refinería, extracción y comercio”, señaló.

El vicepresidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Comercio reconoció que la situación actual va a obligar a “usar intermediarios para reducir la sensibilidad que hay respecto al nombre de Irán”.

“Sacaremos el petróleo del país por medio de otras compañías”, explicó Nayafí, quien también se refirió a otros métodos para la venta de crudo a los dos principales clientes de Irán: China e India.

India ha conseguido una exención temporal de EEUU para comprar petróleo iraní y China sigue en negociaciones, pero en opinión de Nayafí seguirán importando el crudo porque son países “independientes” que tienen en cuenta “sus propios intereses”.

El inconveniente es que estos países van a empujar a Irán a “un trueque y no harán una cuenta de divisas”: “Posiblemente van a pagarnos con su moneda y obligarnos de ese modo a que con ese dinero les compremos productos a cambio del petróleo”, lamentó.

Tras desgranar estos problemas, Nayafí concluyó que “en la guerra económica, Irán ha de aceptar que tiene que pagar estos costes”, al menos por el momento, ya que -auguró- esta coyuntura “no puede perdurar a largo plazo”.

Artemis Razmipour y Marina Villén

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