El ministro de Economía de Brasil insiste en que sin reforma se acaba la jubilación

Brasilia, 8 may (EFE).- El ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, compareció este miércoles ante una comisión parlamentaria que debate una reforma del régimen de jubilaciones propuesta por el Gobierno y reiteró que, si no se aprueba, «acaban las pensiones».

Guedes, un economista liberal formado en la Escuela de Chicago, enfrentó duras críticas de la minoritaria oposición, pero insistió en que el actual sistema está «quebrado» por diversas razones, entre las que citó el aumento de la expectativa de vida de la población.

En una sesión que se prolongó durante unas nueve horas, el ministro argumentó que en la década de 1970 el país tenía «14 contribuyentes por cada anciano» y aseguró que actualmente son sólo siete, para luego vaticinar que dentro de tres décadas habrá apenas dos personas trabajando por cada jubilado.

También sostuvo que el Estado gasta actualmente «cuatro veces más» en el pago de las jubilaciones que en áreas fundamentales para la sociedad, como la salud, la educación y la seguridad pública.

Guedes esgrimió un estudio presentado esta semana en Brasilia por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), según el cual el gasto público en Brasil es «ineficaz» y ese «malgastar» causa pérdidas equivalentes al 3,9 % del Producto Interno Bruto (PIB) cada año.

Entre los factores de esa «ineficacia», el BID citó precisamente el sistema de jubilaciones de reparto, mediante el cual el Estado gestiona las contribuciones de trabajadores y empresas en un fondo que sirve para pagar las pensiones.

En ese marco, Guedes insistió en uno de los puntos fundamentales de la propuesta, que además de endurecer los requisitos para acceder a la jubilación, propone la adopción de un sistema de capitalización individual en un plazo de diez años.

En ese régimen, las pensiones dependerán de lo que cada uno de los trabajadores haya podido guardar a lo largo de su vida, lo cual, según el ministro, es «un sistema de ahorro garantizado», que «va a permitir que la economía crezca más rápido y se genere empleo».

También sostuvo que el proyecto presentado por el Gobierno dice que cada jubilado que mediante la capitalización no obtenga ingresos equivalentes a un salario mínimo, tendrá la «garantía» de que el Estado aportará lo necesario para llegar al menos a esa suma.

Guedes reiteró que la reforma permitirá un ahorro de 265.000 millones de dólares en una década, que permitirá sanear las cuentas públicas, acabar con un crónico déficit fiscal y, al mismo tiempo, incrementar la inversión en áreas sociales.

Si bien parte de la oposición hasta coincidió en la necesidad de reformar el actual sistema a fin de dotarlo de más solidez, fue muy dura en cuanto a la adopción del sistema de capitalización, similar al establecido en Chile en la década de 1980.

La diputada comunista Jandira Feghali denunció el proyecto como una «clara intención de eliminar el régimen de jubilaciones para ponerlo en manos del sistema financiero» y dejar al ciudadano solo «frente a los bancos», que serán «los únicos grandes beneficiados».

El diputado socialista Alessandro Molon incidió en ese punto y dijo que «la propuesta es privatizar las jubilaciones», para añadir que, según estudios económicos, el sistema de capitalización sólo es viable cuando una persona tiene una capacidad de ahorro equivalente al 30 % de su salario, lo cual consideró «imposible» en Brasil.

Acerca de ProfesionalesHoy 26601 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy