El Supremo libera la venta de filiales de estatales en Brasil sin aval del Congreso

Brasilia, 6 jun (EFE).- La Corte Suprema de Brasil decidió este jueves que no es necesaria autorización del Parlamento para dar luz verde a la privatización de filiales de empresas estatales, un fallo que favorece los planes del Gobierno del presidente Jair Bolsonaro.

El asunto dividió a los once magistrados del tribunal, que en la tercera sesión dedicada al caso decidió por una ajustada mayoría que cuando se trate de la privatización de filiales de estatales no es necesario consultar al Parlamento, aunque sí lo sería en caso de que se trate de la venta de la llamada «empresa madre».

La mayoría también puntualizó que todo proceso de privatización de una «empresa madre» debe ser realizado mediante concurso público tras el previo aval parlamentario, lo que fue considerado como una «barrera» necesaria para garantizar una plena transparencia de las operaciones.

Esa condición, sin embargo, no será necesaria para las filiales, que podrán ser privatizadas sin necesidad de una licitación, pero sí con unas amplias garantías de «respeto a las leyes de la competencia y el mercado», que son reguladas por agencias del Estado.

En el juicio fueron analizadas cuatro demandas vinculadas, que fueron presentadas por sindicatos de empresas públicas en vías de privatización o que pudieran ser incluidas en planes de cesión del control accionarial al sector privado.

El instructor del caso, Ricardo Lewandosky, defendió una tesis apoyada en que la Constitución impone la necesidad de una ley, aprobada por el Parlamento, para la creación de una empresa pública, de lo que, en su opinión, se desprende que la Cámara de Diputados y el Senado deberían manifestarse también sobre su privatización.

«Si es necesaria una ley para crear una empresa estatal, un marco excepcional que requiere de la autorización del Parlamento, entonces concluyo que para poner fin a esa actividad económica, también es necesaria la aprobación parlamentaria», sostuvo el instructor, cuya posición fue derrotada por ocho votos contrarios.

El año pasado, Lewandowski había impedido cautelarmente, bajo esa misma idea, la venta de las llamadas «empresas madre» y sus filiales sin previa autorización legislativa, tanto en los ámbitos estatal, regional o municipal de la administración pública.

Esa decisión, derrumbada este jueves por el pleno del Supremo, paralizó, entre otras operaciones, la venta del control accionarial de la empresa Transportadora de Gas (TAG), una filial de Petrobras que la estatal petrolera negociaba con un fondo canadiense.

La sentencia de la Corte Suprema abre el camino para la retomada de esas negociaciones y también despeja los planes del Gobierno de Bolsonaro, que planifica la venta de diversas filiales de empresas estatales a fin de recaudar fondos para intentar eliminar un crónico déficit fiscal que atenaza al Estado.

Según datos del Ministerio de Economía, en Brasil existen bajo la órbita del Gobierno federal un total de 134 empresas estatales, que a su vez tienen en conjunto 88 filiales, que de acuerdo al fallo del Supremo podrán ser privatizadas sin autorización parlamentaria.

Acerca de ProfesionalesHoy 26585 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy