Las tensiones comerciales desafían a los países de Europa central y oriental

Fráncfort (Alemania), 12 jun (EFE) .- La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, advirtió este miércoles de que las tensiones comerciales, principalmente con EEUU, suponen un gran desafío para los países de Europa central y oriental si se debilitan las exportaciones de otras economías, como Alemania o China.

Lagarde afirmó en una conferencia en Fráncfort, organizada por el Banco Central Europeo (BCE), «nos reunimos en un momento en el que el apoyo a la cooperación global y las soluciones multilaterales están en declive».

«El crecimiento del comercio mundial ha sido débil durante más de seis años y las mayores economías del mundo están levantando nuevas barreras al comercio», según Lagarde, que fue ministra de Economía y Finanzas de Francia entre 2007 y 2011.

Lagarde advirtió de que las barreras al comercio van en contra del modelo de crecimiento de los países del Europa central y oriental, que se basa en «la apertura y la integración».

En la conferencia expertos del FMI, del BCE y de la Comisión Europea (CE) analizaron cómo afectan las tensiones comerciales a estos países, que desde mediados de los años 90 han tenido un crecimiento anual per cápita real de media del 3,75 %, casi el triple que en el resto de la Unión Europea (UE).

Como resultado de ello, los estándares de vida en la región, que tras la caída del Muro de Berlín pasó por una difícil transición del comunismo al capitalismo y la democracia, han aumentado rápidamente y en algunos países se acercan a los de Europa occidental.

En los estados bálticos los ingresos per cápita se han triplicado, pero en los Balcanes occidentales son menos de una tercera parte del nivel de Alemania, según Lagarde.

Al igual que en el resto del mundo, la actividad económica de los países de Europa central y oriental se ha ralentizado desde la crisis financiera.

El presidente del BCE, Mario Draghi, también observó que la desaceleración general ha afectado a todas las economías de esta región, pese a los beneficios del euro y el mercado único.

Draghi consideró que su modelo de crecimiento se ha vuelto «vulnerable a los impactos al comercio internacional y en las condiciones financieras».

La región ha cuadruplicado en los últimos 20 años su cuota de exportaciones brutas mundiales de automóviles y componentes, desde menos del 2,5 % en 1997 hasta más del 10 % en 2017, según Lagarde.

Por ello, los países de Europa central y oriental son vulnerables al debilitamiento económico de países como Alemania y China por la caída de las exportaciones, consideraron algunos expertos en la conferencia.

El FMI publicó hoy un artículo en el que establece un escenario hipotético en el que EEUU impone aranceles a las importaciones de automóviles y componentes del 25 %.

Aunque el impacto directo en estos países de los aranceles de EEUU a las importaciones automovilísticas es muy pequeño, porque no venden directamente, el indirecto es muy grande porque exportan a otros países europeos que exportan automóviles a EEUU.

Por ejemplo, la República Checa sería el cuarto país más afectado por estos aranceles en toda Europa, aunque apenas exporta a EEUU.

De momento, según Lagarde, no hay señales claras «de que los cambios en el paisaje del comercio global hayan afectado negativamente» a la región.

Para que el impacto sea lo menor posible, tanto el BCE como el FMI coinciden en que hay que continuar con las reformas económicas.

Bulgaria, República Checa, Croacia, Hungría, Polonia y Rumanía han asumido el compromiso de adoptar el euro, por lo que han de esforzarse en cumplir los criterios de convergencia.

Bulgaria ha solicitado entrar en el Mecanismo de Tipos de Cambio II, pero todavía no hay una decisión, y Croacia cuenta con un régimen cambiario de flotación estrechamente controlada.

Lagarde recomendó prolongar la edad de la jubilación, incrementar la participación de las mujeres en la fuerza laboral y apoyar la contratación de extranjeros, para hacer frente al envejecimiento de la población.

Polonia, Eslovaquia y la República Checa han simplificado recientemente la contratación a corto plazo de trabajadores de países seleccionados que no son miembros de la UE.

También instó a los países de la región a reducir la corrupción y mejorar la cooperación internacional en el comercio.

Draghi dijo que deben implementar «reformas para conseguir un modelo de crecimiento equilibrado que sea menos vulnerable a los cambios en las condiciones externas como las que han emergido recientemente».

Arantxa Iñiguez

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