El BOJ rebaja sus perspectivas económicas y mantiene su política monetaria

Tokio, 30 jul (EFE).- El Banco de Japón mantuvo hoy sin cambios los pilares de su política monetaria, con una tasa de interés de referencia negativa, a la vez que revisó ligeramente a la baja sus proyecciones sobre inflación y crecimiento económico.

Tras una reunión de dos días, el Banco de Japón (BoJ) anunció que seguirá en el -0,1 % la tasa de interés a corto plazo para los depósitos de las instituciones financieras en el banco central.

Ese nivel fue fijado en enero de 2016, en el primer cambio desde octubre de 2010 (cuando la tasa estaba entre el 0 y el 0,1 %), con el fin de fomentar el gasto y las inversiones y lograr una progresiva recuperación económica.

Unido a ello, el instituto emisor acordó seguir con su programa de estímulos monetarios iniciado en 2013 y continuará con sus compras de bonos del Gobierno para que el rendimiento de los que tienen un plazo de 10 años se mantenga en torno al 0 %.

Al igual que ha dicho en anteriores ocasiones, esas compras se harán “de una manera flexible” para que la cantidad remanente se incremente a un ritmo anual de 80 billones de yenes (660.000 millones de euros/736.00 millones de dólares).

Ambas decisiones, que fueron aprobadas por los miembros del consejo con 7 votos a favor y 2 en contra, tienen como meta principal conseguir estabilizar los niveles de inflación en un 2 %, un objetivo todavía lejano para Japón.

En 2018 Japón acabó con una inflación del 0,9 % y al cierre de junio pasado era del 0,6 %. Las políticas del BoJ para llegar a ese objetivo seguirán “tanto tiempo como sea necesario”, insistió hoy el banco central nipón.

En principio, el BoJ anunció que mantendrá esos niveles “extremadamente bajos” en las tasas de interés “por lo menos hasta la primavera de 2020”.

No parece que, conociendo las proyecciones del instituto emisor, se esté cerca de esa meta del 2 %, ni siquiera teniendo en cuenta el efecto que habrá desde octubre próximo cuando el IVA pase desde el 8 al 10 %.

En su informe trimestral de proyecciones económicas, el Banco de Japón calcula que cerrará en marzo próximo su año fiscal de 2019 con una inflación del 1 %, y en el ejercicio fiscal de 2020, que comenzará en abril de ese año, será del 1,3 %.

En ambos casos el Banco de Japón revisó ligeramente a la baja las dos proyecciones respecto a abril pasado. En su cálculo anterior, las previsiones eran de un 0,8 % para el ejercicio de 2019 y del 1,1 % para el de 2020.

Una vez se consolide la aplicación del aumento del IVA, el Banco de Japón calcula que para el año fiscal de 2021 la inflación será del 1,6 %, todavía por debajo de la meta del 2 %, un objetivo que, insistió hoy, se alcanzará “gradualmente”.

“El impulso para conseguir el objetivo de estabilidad de precios en el 2 % se mantiene, pero todavía no es lo suficientemente firme”, dice el instituto emisor.

En su informe de perspectivas económicas, el BoJ reconoce “cierta debilidad” en el sector exportador, aunque cree que tendrá una “tendencia moderada hacia el crecimiento”.

El BoJ proyecta que el ejercicio fiscal de 2019 se cerrará con un aumento del 0,7 % en su producto interno bruto (PIB). En el cálculo anterior había indicado que sería del 0,8 %.

Para 2020 cree que el PIB subirá un 0,9 % (en abril vaticinó lo mismo) y para 2021 será del 1,1 %, una décima menos que en el pronóstico trimestral anterior.

El análisis del Banco de Japón asume que si bien las exportaciones muestran señales de debilidad, el consumo doméstico continuará subiendo, y también la inversión pública, beneficiada, entre otras cosas, por los Juegos Olímpicos de 2020.

Pero todavía hay riesgos en el horizonte en el plano externo, según el BoJ, que incluyó entre ellos el “brexit” y los “movimientos proteccionistas” a raíz de la guerra comercial entre EEUU y China.

Las decisiones del BoJ fueron anunciadas mientras la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantenía su reunión mensual sobre política monetaria, que se cerrará este miércoles.

Los analistas creen que en esta ocasión la Fed aplicará un recorte de 25 puntos en las tasas de interés de referencia en ese país, que todavía está en territorio positivo (entre el 2,25 y el 2,5 %).

De confirmarse ese recorte de las tasas de interés, que sería el primero que aplica la Fed en una década, la decisión puede reforzar el valor del yen frente al dólar, lo que a la larga castigaría al poderoso sector exportador nipón.

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