Lagarde asegura que el BCE examinará qué herramientas han funcionado mejor

Fráncfort (Alemania), 12 dic (EFE).- La nueva presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, considera que la entidad debe revisar su estrategia de política monetaria y qué herramientas han funcionado mejor, al mismo tiempo que se comprometió a vigilar de cerca los preocupantes efectos secundarios.

Tras la reunión del Consejo de Gobierno, la primera que preside, Lagarde ha mostrado cierto optimismo respecto a la situación económica pero muy cauteloso.

Reiteró que existen riesgos a la baja para el crecimiento económico de la zona del euro, pero dijo que “han sido algo menos pronunciados”.

Si comparamos con la situación hace unos meses, ahora es algo mejor y eso es “alentador”, dijo Lagarde.

La nueva presidenta del BCE considera que las tensiones comerciales se ha relajado algo y que la elecciones que se celebran hoy en el Reino Unido arrojarán cierta claridad sobre qué ocurrirá con el “brexit”.

Estos son dos de los principales factores que han frenado el crecimiento económico de la eurozona porque en el caso del proteccionismo han reducido el comercio mundial, han debilitado a China y también las exportaciones de la zona del euro.

El BCE ha revisado una décima al alza sus pronósticos de crecimiento para este año, hasta el 1,2 % respecto a la previsiones de septiembre.

Pero para el 2020 ha hecho lo contrario y los ha revisado una décima a la baja, hasta el 1,1 %, así que no espera una remontada significativa el próximo año.

Los datos disponibles desde la reunión del Consejo de Gobierno a finales de octubre muestran que las presiones inflacionistas son “débiles” y que el crecimiento de la zona del euro es “débil”, dijo Lagarde.

Abogó por una revisión “amplia” de la estrategia de la entidad”, que dijo comenzará en enero del próximo año y prevé terminar a finales de 2020.

Lagarde señaló que no hay nada extraordinario en realizarla teniendo en cuenta que la última se hizo en 2003, pero que no se ha decidido el marco en el que se hará

La revisión de la estrategia del BCE podría implicar cambios en la definición de estabilidad de precios, que es el principal mandato de la entidad, y que define como una inflación algo por debajo del 2 %.

Lagarde ha explicado que esta revisión tendrá en consideración el cambio climático.

La nueva presidenta del BCE dejó claro que va a tener su propio estilo de comunicación y pidió a los mercados y periodistas que no interpretaran excesivamente sus palabras.

Se aprecian diferencias en la comunicación de Lagarde en la primera rueda de prensa tras una reunión del Consejo ya que ha sido más de tipo político, y el comunicado que hoy ha leído la presidenta del BCE también muestra algunos cambios, los párrafos y frases son más cortos para facilitar su comprensión.

Y es que Lagarde quiere que los europeos entiendan qué hace el BCE y ya había declarado en el Parlamento europeo que la comunicación de la banca central es muy compleja.

Su antecesor, Mario Draghi, gran conocedor de los mercados, se dirigía a ellos más explícitamente.

Lagarde ha dicho que no es ni un halcón, en referencia a los claros defensores de una política monetaria restrictiva, ni una paloma, como se conoce en la banca central a quienes defienden políticas expansivas.La nueva presidenta del BCE ha enfatizado que quiere ser más bien una “lechuza”, quizá defensora de una postura más neutral.

La presidenta del BCE ya había anunciado antes de comenzar su mandato como presidenta del BCE que revisaría la estrategia de la entidad después de que las medidas adoptadas en septiembre fueran muy criticadas públicamente por algunos miembros del Consejo de Gobierno y por la prensa en algunos países como Alemania.

Hoy ha hecho hincapié en rueda de prensa en que consultará al Consejo de Gobierno antes de tomar una decisión y que va a tratar de lograr un consenso.

La medida más polémica en septiembre fue reiniciar las compras de deuda de la zona del euro, y semanas después la alemana Sabine Lautenschläger dimitió de su cargo como miembro del Comité Ejecutivo del BCE con efectos a partir del 31 de octubre, pese a que su mandato terminaba a finales de enero de 2022.

Aunque el BCE no explicó los motivos de esta dimisión era conocida la oposición de Lautenschläger a la compra de deuda.

Lagarde insistió hoy en que los efectos secundarios de esas medidas son “una preocupación” y que los observan con atención.

Arantxa Iñiguez

Acerca de ProfesionalesHoy 33821 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy