Carlos Ghosn acusa a Nissan y a la Fiscalía japonesa de persecución política

Isaac J. Martín

Beirut, 8 ene (EFE).- De presidente de Nissan-Renault a ser uno de los fugitivos más famosos, Carlos Ghosn ha aparecido en público este miércoles en Beirut por primera vez desde que se fugó de Japón en una historia de película, y ha denunciado ser víctima de un «complot» por parte de Nissan y la Fiscalía japonesa.

En una rueda de prensa de más de dos horas en la que Ghosn respondió en cuatro idiomas, el empresario afirmó que está «preparado para ser juzgado en cualquier lado» siempre y cuando sea un «juicio justo» y «no» como iba a ser en Japón, cuyo sistema judicial criticó sin parar.

En lo que calificó como un «complot», Ghosn quiso dejar claro que «figuras de alto nivel no estaban involucradas» en su arresto e hizo referencia directa al primer ministro japonés, Shinzo Abe: «Personalmente no creo que Abe estuviera involucrado».

SIN DETALLES DE SU HUIDA

«No estoy aquí para hablar» de la rocambolesca fuga, apuntó Ghosn al principio de la comparecencia, la primera que realiza desde que fue originalmente arrestado en noviembre de 2018 en Japón, y aseguró que «no ha firmado un acuerdo con Netflix» para relatarla.

Aunque sí dio las razones por las que huyó: la posibilidad de quedarse cinco años más en prisión ante la perspectiva de que no saliera el juicio y el no poder ver a su mujer Carole, presente en la rueda de prensa.

Cuando sus abogados le dijeron que no le aseguraban el inicio del segundo juicio, él se dijo a sí mismo: «Voy a morir en Japón» y por eso decidió «salir» del país, sin dar más detalles.

Ghosn, de 65 años, estaba en libertad bajo fianza en Tokio desde el 25 de abril a la espera del juicio por las irregularidades financieras de las que se le acusa.

El empresario apareció el 31 de diciembre en Beirut después de salir clandestinamente de Japón.

El prófugo voló aparentemente desde la ciudad nipona de Osaka al aeropuerto turco de Atatürk y desde allí al Líbano.

«Era rehén en un país al que le he dedicado 17 años. Le he dedicado mi vida profesional (…) He revivido una empresa que nadie antes fue capaz» como presidente de Nissan, aseveró.

Ghosn está acusado en Japón de ocultar presuntamente a las autoridades remuneraciones pactadas con Nissan y de usar supuestamente fondos de la compañía para cubrir gastos personales y pérdidas financieras.

Fue arrestado por primera vez el 19 de noviembre de 2018 y tras la segunda detención, quedó en libertad bajo fianza, con sus comunicaciones y movimientos restringidos y la prohibición de salir del país.

«El 19 de noviembre de 2018 me sentía como si hubiera muerto (…) Como si estuviese anestesiado. Cuando vi que había salido, sentí como si hubiera vuelto a la vida», afirmó en tono más meloso.

Un tono que cambió cuando se dedicó a proyectar documentos, que indicó que aportará posteriormente a los medios de comunicación, mostrando lo «legales» que eran los contratos realizados en diferentes países, unas pruebas que sus abogados piensan que serán suficientes para probar que es «inocente».

«Tras mi salida, la capitalización de Nissan ha perdido más de 40 millones de dólares a diario, y la de Renault más de 20 millones de euros por día», mientras que en 2017 la alianza era «el primer grupo automóvil mundial en crecimiento y rentabilidad», aseveró.

JUICIO EN EL LÍBANO

El empresario, que cuenta con triple nacionalidad: libanesa, francesa y brasileña, afirmó que «logísticamente» fue mejor ir al Líbano que a los otros dos países y dijo que responderá en un juicio en cualquier país en que exista un sistema judicial «justo».

El expresidente del consorcio automovilístico agradeció a las autoridades libanesas «no haber perdido la fe» en él y, por lo pronto, el fiscal general libanés, Ghasan Oueidat, ha citado a Ghosn para tomarle declaración mañana, jueves, después de que las autoridades del Líbano hayan recibido una circular roja de Interpol.

«Mis abogados me dicen que se puede luchar contra la circular roja y se podría eliminar» si se prueba que es un «caso político», afirmó.

«Estoy preparado para quedarme tiempo en el Líbano», país donde se crió Ghosn, aseveró.

La ministra de Justicia de Japón, Masako Mori, ha retado hoy a Ghosn a defender su inocencia en los tribunales japoneses.

Sin embargo, Japón y el Líbano no tienen un acuerdo de extradición.

Carlos Abu Jaoude, uno de los abogados de Ghosn en Beirut, afirmó a Efe tras la rueda de prensa que «el Líbano colabora» con Japón en el caso y descartó por completo la extradición.

«Japón puede insistir, puede cerrar las embajadas, parar las donaciones, pero no se puede convocar al Parlamento para cambiar la ley» de extradición, zanjó. EFE

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