Casi un tercio de los españoles cree que enero es el mes más complicado económicamente, según Intrum

Estrenamos nuevo año y con él, una vez más, la temida cuesta de enero. Los gastos de las Navidades y los regalos de Reyes se suman a los compromisos financieros adquiridos que ponen a prueba los ahorros de los españoles. De hecho, para casi un tercio de la población española (29%), enero es el mes más complicado desde el punto de vista financiero, según revela el Informe Europeo de Pagos de Consumidores elaborado por Intrum, compañía líder en gestión de créditos y activos.

Esta situación lleva a muchos consumidores a tirar cada vez más de la tarjeta de crédito para afrontar las obligaciones de pago. Las estadísticas del Banco de España muestran que las operaciones de compra en terminales de puntos de venta experimentaron un crecimiento del 16,85% anual durante el tercer trimestre de 2019, lo que supone la mayor tasa de crecimiento reciente.

Si se analiza únicamente el uso de tarjeta de crédito, las cifras son claras. El Informe de Intrum, que recoge datos de más de 24.000 consumidores de 24 países europeos, sitúa a España entre los 4 países europeos donde más ciudadanos prefieren pagar sus gastos diarios con la tarjeta de crédito, por detrás de Eslovaquia (42%), Italia (48%) y Francia (52%).

Los españoles que más recurren a este método de financiación son los que tienen edades comprendidas entre 45 y 54 años, pues el 66% de los encuestados realiza esta afirmación. Seguidamente se encuentran los mayores de 65 años y aquellos con edades comprendidas entre los 22 y 37 años, pues ambos colectivos alcanzan el 60%.

Sin embargo, utilizar la tarjeta de crédito como una fórmula de financiación puede salir caro y hacer que la temida cuesta de enero se alargue todo el año. Para evitar llegar a esta situación, los expertos de Intrum, encargados de elaborar este estudio, han definido algunos consejos sobre cómo usar la tarjeta de crédito de manera responsable:

No superar el límite de la tarjeta: Antes de cualquier compra es necesario analizar si uno está en condiciones de afrontar ese gasto a fin de que las cuotas mensuales de una deuda no afecten a los gastos básicos. No hay que olvidar que, en ocasiones, al poder aplazar los pagos se puede distorsionar la percepción del gasto real.

Usar las fechas de corte a favor: Es importante conocer la diferencia entre fecha de corte, es decir, aquella en que el banco registra las últimas compras realizadas en el mes; y la fecha de pago. Por ejemplo, hay bancos que establecen el mes natural, mientras otros fijan el 15 de cada mes. Conocer estos matices es necesario para poder contabilizar correctamente los gastos y no acumular todas las compras en el mismo recibo.

Tener en cuenta los intereses: Uno de los grandes beneficios de estas tarjetas es la posibilidad de pagar en los meses posteriores sin intereses. No obstante, hay que llevar un control sobre lo que se pagará cada mes para contar con liquidez suficiente en la cuenta y que no se acumulen intereses.

No usar tarjetas de crédito para pagar las deudas de otra tarjeta: El inicio de año es un momento para cumplir propósitos relacionados con la buena salud financiera. Por ello, se debe evitar la acumulación de nuevas tarjetas cuando si agotamos el saldo de las existentes. Si eso sucede, lo recomendable es planificar mejor y reducir los gastos o cubrir el déficit con ahorros y así no caer en un endeudamiento a largo plazo.

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