El dividendo se convierte en una víctima más de la crisis del coronavirus

Madrid, 1 abr (EFE).- La incertidumbre generada por la crisis del coronavirus ha llevado a numerosas empresas de todo el mundo, incluidas españolas, a no repartir dividendos ni recomprar acciones, al menos hasta octubre próximo, tal como recomienda el Banco Central Europeo (BCE) sobre un pago que para este año podría rondar los 359.000 millones de euros.

La autoridad monetaria ha recomendado a la banca privada de la eurozona “no pagar dividendos de los años fiscales 2019 y 2020” y no recomprar acciones propias (buyback) para premiar a los accionistas para aumentar la capacidad de los bancos de absorber pérdidas y apoyar los préstamos a familias, pequeños negocios y empresas durante la pandemia.

El Banco de España también se ha sumado a esta recomendación, que no afectará a dividendos ya pagados por el año fiscal 2019 y que pretende que los bancos cumplan con su “importante papel” en la economía en momentos de tensiones de liquidez facilitando así la posterior recuperación una vez se supere la crisis sanitaria generada por el Covid-19.

La Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) se ha hecho eco este martes de las recomendaciones del BCE y ha instado a ir más allá al pedir a las entidades financieras que se abstengan de distribuir esos dividendos y evalúen sus políticas de remuneración teniendo en cuenta la actual situación económica.

La institución, con sede en París y presidida por José Manuel Campa, ha señalado también de que dará más flexibilidad al sector para que puedan seguir prestando a la economía real: familias y empresas.

LA BANCA VA A NECESITAR PROVISIONES

El analista de XTB Joaquín Robles, ha indicado a Efe que en el escenario actual la banca puede ver cómo a medida que sus beneficios se contraen también aumenta la morosidad, por lo que “van a tener que dotar de más provisiones para tener la morosidad controlada”, lo que repercutirá en un menor beneficio que explica “que no repartan ese dividendo durante un tiempo”.

El banco privado estadounidense Goldman Sachs también ha pronosticado en una nota a inversores que los dividendos este año sufrirán un recorte en torno al 25%.

Tres de los grandes bancos españoles ya han anunciado ajustes en su política de dividendos encaminados en esa dirección.

El primero en hacerlo fue el Banco Santander, que comunicó que suspendía ese pago a cuenta de los resultados de este año, que tenía previsto hacer en noviembre, para dejar únicamente un abono en mayo de 2021 con un importe en función del impacto que en sus cuentas genere esta crisis.

CaixaBank, por su parte, ha dado un paso más allá y decidió recortar a la mitad el dividendo que iba a pagar con cargo a 2019 y adelantar e reduce del 50 al 30 % el porcentaje de beneficios de 2020 que repartirá entre sus accionistas, todo con el argumento, igual que el Santander, de contar con recursos para financiar la economía.

Esa ha sido también la razón esgrimida por el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, que en la junta de accionistas del banco reiteró la necesidad de ser prudentes y ha renunciado a su idea de retribuir hasta 2.500 millones de euros en tres años a los accionistas al descartar el pago de un dividendo extraordinario.

Liberbank (el grupo formado por Cajastur-Banco CCM, Caja Cantabria y Caja Extremadura) también ha suspendido el pago de dividendo con cargo a 2019 que pretendía aprobar esta misma semana en la junta general de accionistas, lo que suponía abonar unos 22 millones de euros.

SECTORES QUE SIGUEN AL BANCARIO

Las recomendaciones del BCE también se han extendido a empresas de otros sectores tanto en España como en otros países. Algunos ejemplos son Neinor, Amadeus, Inditex, H&M, Airbus, Lufthansa, Coca Cola European Partners, Ford, Boeing o la hotelera Marriott International.

El director de inversiones de M&G Valores, Nicolás López, considera que muchas compañías van a sufrir “un estrés financiero importante” sobre todo por la incertidumbre de no saber cuánto va a durar esta situación, por lo que considera que los anuncios de las empresas posponiendo el pago de dividendo va a ser “bastante generalizado”.

No obstante, algunas grandes compañías como Telefónica han anunciado que mantendrán su política prevista.

La compañía presidida por José María Álvarez-Pallete ha justificado la decisión por su nivel de liquidez y teniendo en cuenta que previsiblemente se verá obligada a aplazar sus planes de inversión en este contexto, aunque ha anunciado que acortará los plazos de pago a sus proveedores en España para ayudarles en “estos momentos complicados de liquidez”.

Para el director de inversiones de M&G Valores, las “compañías de negocios defensivos tradicionales” como las eléctricas o las empresas de telecomunicaciones son “las menos proclives” a bajar el dividendo, ya que “por la propia naturaleza de sus negocios no sufren tanta fluctuación de sus beneficios y pueden mantener mejor la generación de beneficios”, aunque no descarta que alguna lo haga “por prudencia”.

“Los bancos son mucho más sensibles a la posibilidad de que una caída de beneficios afecte a su solvencia y a sus fondos propios que otro tipo de compañías que no tienen ese apalancamiento tan grande”, advierte López en una entrevista con EFE.

Respecto a cómo afectará en Bolsa la decisión de recortar dividendo y recomprar acciones, el analista de XTB considera que los inversores “no lo han penalizado mucho en los mercados”.

“Puede que a los inversores minoristas que estaban invirtiendo en determinados valores con el incentivo de la rentabilidad por dividendo esta decisión les perjudique, pero hay que tener en cuenta que los grandes tenedores de las compañías del Ibex 35 son inversores institucionales que suelen desarrollar una inversión más largoplacista y prefieren mantener la solvencia y las buenas perspectivas de una compañía que no verse retribuidos por ese dividendo”, explica Robles.

SUSPENSIÓN EN OTROS PAÍSES

La propuesta del BCE ha estado también avalada por la Federación Bancaria Europea (FBE) y la Confederación Europea de Sindicatos (CES), que propone que las ayudas públicas a las compañías se supediten al cumplimiento de esta recomendación.

En este sentido, Francia ya ha solicitado a las empresas en las que el Estado tiene una participación que no paguen este año dividendos en un gesto de “solidaridad” ante la situación de crisis generada por el coronavirus.

También se sitúan en línea con las recomendaciones del BCE los bancos holandeses ING, ABN AMRO y Rabobank, el alemán Commerzbank, el francés Societé Générale o el belga KBC.

En el otro lado del Atlántico, el Gobierno de EEUU ha condicionado el acceso a las ayudas incluidas en el paquete de 2 billones de dólares de estímulo aprobado en el Congreso y sólo podrán beneficiarse empresas que hayan renunciado a recomprar acciones y repartir dividendos.

Los principales bancos, como JPMorgan Chase, Bank of America, Citigroup, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Wells Fargo o Bank of New York Mellon, han suspendido sus recompras de acciones hasta el segundo trimestre para tener la liquidez necesaria para responder a las necesidades de sus clientes, tanto particulares como empresas.

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