La incertidumbre sobre el virus reduce la riqueza de los hogares en septiembre

Madrid, 15 ene (EFE).- La crisis económica provocada por el coronavirus ataca con fuerza a las familias españolas, ya muy castigadas por el frenazo de la economía antes del estallido de la pandemia, en marzo de 2020, como refleja la nueva bajada de la riqueza de los hogares.

Este indicador trimestral, que mide la diferencia entre los ahorros que guardan las familias y entidades sin ánimo de lucro y las deudas que tienen, se situó en 1,558 billones de euros al finalizar septiembre, un 1,8 % menos que tres meses antes, debido a la crisis y a la incertidumbre sobre la evolución del virus, que entraba en su segunda oleada.

Según los datos publicados este viernes por el Banco de España, este indicador también empeoró en comparación con el tercer trimestre de 2019, un 2 %, frente a los 1,590 billones de entonces.

En relación con el PIB, los activos financieros netos de familias e Isflsh representaron el 135,9 %, ratio que es 7,1 puntos porcentuales superior al de un año antes debido a que el producto interior bruto retrocedió con más intensidad que el valor de estos activos.

Los activos financieros de los hogares -dinero en efectivo, acciones, depósitos y valores en renta- bajaron a cierre de septiembre un 1,66 % en comparación con junio y un 1,8 % en comparación con un año antes, y quedaron en 2,313 billones.

Esta caída, explica el Banco de España, se debió sobre todo a la bajada del precio de los activos en los mercados financieros, principalmente en el primer trimestre del año, mientras que las transacciones fueron positivas, con una adquisición neta de activos financieros de 75,9 millones de euros en el último año.

Por componentes, el grueso de los activos financieros de los hogares se concentraba en efectivo y depósitos (el 42 % del total), seguido de participaciones en el capital (24 %), seguros y fondos de pensiones (17 %) y participaciones en fondos de inversión (14 %).

El dinero en efectivo y los depósitos fue el componente que más incrementó su peso en los activos financieros de los hogares en tasa interanual, en 3,7 puntos porcentuales, mientras que el peso de las participaciones en el capital fue el que más cayó, 4 puntos, por el impacto negativo de las revalorizaciones.

La deuda consolidada de las sociedades no financieras y las familias alcanzó los 1,643 billones de euros, por encima de los 1,622 billones de un año antes, lo que representa un 143,2 % del PIB y 8,9 puntos porcentuales más, debido tanto al aumento de la propia deuda como, en mayor medida, al descenso del PIB.

El incremento de la deuda agregada fue fruto de un comportamiento dispar de estos dos sectores, ya que la deuda consolidada de las sociedades no financieras aumentó desde los 913.000 millones de euros a los 941.000 millones y alcanzó un 82,1 % del PIB, ratio que crecería hasta un 104,8 % si se incluyese la deuda entre empresas, explica el Banco de España.

Por su parte, la deuda de los hogares e Isflsh disminuyó a 701.000 millones, lo que situó la ratio en un 61,2 % del PIB.

Acerca de ProfesionalesHoy 35876 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy