Cara B de la pandemia: vuelta al epicentro de la despoblación con teletrabajo

Zamora, 24 ene (EFE).- Aunque ínfima comparada con los grandes males que ha traído consigo, la pandemia de coronavirus también ha tenido una cara B positiva con el regreso, gracias al teletrabajo, de personas que en su día se vieron obligadas a abandonar el territorio español considerado el epicentro de la despoblación.

Zamora, la provincia que encabeza la clasificación de pérdida de población en España, no ha visto mejorados sus datos en el último año pero al menos ha anotado ejemplos del fenómeno contrario, de zamoranos que han vuelto a su tierra tras vivir fuera gracias a las posibilidades que les ha brindado la implantación del teletrabajo.

Adrián Fernández Nafría lleva en Zamora desde mediados de marzo y realiza desde su casa la labor de desarrollador de macrodatos que antes efectuaba desde la sede en Madrid de BI Geek, una empresa especializada en tecnologías de inteligencia empresarial.

Su caso es especialmente significativo porque ya tenía billete para trasladarse a la filial mexicana de esa consultoría tecnológica cuando comenzó el estado de alarma y en vez de ello acabó en la ciudad del Duero.

“Con los 500 euros que en Madrid pagas por una habitación en un piso compartido, en Zamora te alquilas una casa”, ha declarado a Efe, para hacer hincapié en el aspecto económico que, junto a la calidad de vida de moverse a pie para ir a cualquier parte, son dos de las ventajas de regresar a su ciudad.

Con ellas como principal atractivo, la provincia que más población ha perdido en el último año (1,13%), en la última década (12,16%) y en lo que va de siglo (15,7%), según datos del INE, espera amortiguar la caída demográfica con el regreso de teletrabajadores.

Para ello es importante que las empresas confíen en esa fórmula laboral y aprovechen ventajas como la posibilidad de captar talento fuera, según ha expuesto el director de BI Geek, Víctor Derciano, que ha impulsado acuerdos con las universidades de Castilla y León para acoger alumnos en prácticas que en un futuro puedan trabajar desde su ciudad de origen.

Entre los que han vuelto a Zamora también figura Alberto Blanco, que tras estudiar Empresariales en Salamanca se vio obligado a salir de Castilla y León para conseguir un puesto de trabajo acorde a su formación y acabó en el departamento de contabilidad de una financiera de Madrid.

A él siempre le había gustado vivir en Zamora y su pareja, con la que va a tener un hijo dentro de tres meses, reside en la capital zamorana, por lo que estuvo encantado cuando al inicio de la pandemia en su empresa implantaron el teletrabajo de forma generalizada.

Unos meses antes del coronavirus ya le habían dado la posibilidad de trabajar desde casa dos días a la semana y con el estado de alarma comprobaron que el sistema funcionaba incluso sin ir ningún día por la sede laboral y “los números de este año han sido incluso mejores”, ha comentado.

Por ello, en un futuro le darán la opción de continuar con ese modelo laboral y sólo volverá a Madrid “para reuniones y cosas puntuales”, ha explicado.

Sin embargo, en esos viajes esporádicos existe el escollo de que, aunque el AVE sitúa a Zamora a una hora y cuarto de Madrid, el horario impide llegar antes de las once de la mañana a la estación de Chamartín ni regresar más tarde de las seis y media de la tarde.

De ahí, que ciudadanos e instituciones zamoranas hayan reclamado, como un pilar imprescindible para el asentamiento poblacional, la recuperación del denominado “tren madrugador” que existía antes de la pandemia, que salía a primera hora de la mañana de Zamora y era el último en volver desde Madrid.

Alberto Ferreras

Acerca de ProfesionalesHoy 35919 Articles
Equipo editorial de ProfesionalesHoy