La primera manipuladora telescópica JCB Loadall alcanza un hito en su historia

De-izquierda-a-derecha,-Ian-Pratt,-Ian-Vickery,-Cliff-Ferrie,-Mick-Smith,-Dave-Bailey,-Nick-Miller,-Paul-Stockley,-Richard-Jenkinson-y-Paul-GrysEl lanzamiento de la nueva ‘Loadall’ AGRI Pro es el último paso en el destacado historial de innovación y desarrollo de productos llevado a cabo por JCB, para una gama manipuladoras telescópicas que en 1977 ayudaron a introducir el concepto de «manejo de materiales» en el sector agrícola.

Hasta entonces, los agricultores simplemente habían apilado fardos, y habían cargado estiércol y grano utilizando un brazo hidráulico montado sobre un tractor. El considerable aumento de la versatilidad y de las soluciones que aportaba una manipuladora telescópica incrementó la productividad de la mano de obra agrícola, y mostró el valor añadido que una máquina diseñada con este objetivo aportaba a la manipulación de materiales en este sector.

La primera manipuladora telescópica de JCB – el modelo de dos ruedas JCB 520 – fue diseñado pensando principalmente en la construcción, pero también quedó patente su potencial para el trabajo agrícola. Una versión más ligera con tracción opcional a las cuatro ruedas presentada en 1981, liberó los niveles de tracción y permitió disponer de una mejor relación potencia/peso, que los agricultores necesitaban para trabajar con su manipuladora en el campo o en terrenos firmes -aunque a menudo sucios-, como son las superficies del patio de una granja o de un establo.

El nombre ‘Loadall’ se adoptó por primera vez para una línea pionera de productos JCB en 1982, que incluía un cambio de marchas más suave y una velocidad de desplazamiento más rápida, que posteriormente se mejoró con la instalación de su propia transmisión sincronizada para desplazamientos, en 1986. Al año siguiente, llegó el joystick de control servo, para mejorar la comodidad del operador y disponer de una mayor facilidad de uso.

La forma exterior de la manipuladora telescópica ‘Loadall’ cambió en 1989, cuando se lanzaron los modelos 525-58 y 525-67 con motor trasero, que incluían dirección multi-modo, y ruedas y neumáticos de igual tamaño.

Además de las prestaciones que ofrece la dirección con dos ruedas motrices, que hace más sencilla la conducción de una ‘Loadall’ en carretera, los operadores podían realizar giros en pequeños círculos con la dirección a las cuatro ruedas o incluso arrastrar los neumáticos hacia los lados en el modo de dirección diagonal, para salir de una incómoda esquina o coger un implemento pegado a un muro en una finca de ganado.

Una ventaja clave que supuso la instalación del motor trasero fue el montaje inferior de la pluma, lo que incrementó la visibilidad trasera. En 1996 se mejoraron la potencia y la tracción, con el modelo JCB 526S de 106 CV y 24 pulgadas en ruedas y neumáticos.

Hacia 1997, JCB había identificado las ventajas de montar el motor no en el medio del chasis, sino entre las ruedas, en el lado derecho. Esto permitió una reducción adicional de la altura de la articulación de la pluma para una mejor visibilidad del punto ciego anterior y posterior de la zona derecha, además de proporcionar un acceso de servicio sin precedentes a la unidad de potencia, al pack de refrigeración y al sistema hidráulico.

La demanda de los agricultores de mayor potencia y mejor rendimiento tuvieron respuesta con la introducción de los modelos “Super” en 2001, con motores de 120 CV y una transmisión Powershift de cinco velocidades, que permitía alcanzar una velocidad punta de 40 km/h. Al mismo tiempo, el Sistema “Smooth Ride” proporcionó una mejor suspensión de la pluma, aportando nuevos niveles de estabilidad de la carga y de confort de marcha para el operador.

Las mejoras en potencia y en eficiencia de combustible llegaron de nuevo en 2005, cuando el motor desarrollado por JCB – el Dieselmax de 4.4 litros, 100 CV, e inyección mecánica de combustible – se montó en la parte trasera de los modelos ‘Loadall’ 526 / 526S y 528 / 528S.

La potencia se incrementó a 125 CV para la presentación de este motor en el año 2006 en los modelos “Super” y “Xtra” de las ‘Loadall’ Agri Plus, y un ejemplo de su potencia es el récord de velocidad en tierra, alcanzado por un vehículo aerodinámico construido para este fin y equipado con dos de estos motores diesel, en las salinas de Bonneville en los Estados Unidos.

Las nuevas ‘Loadalls’ también fueron las primeras de la industria en contar con una transmisión Powershift de seis velocidades, proporcionando un mayor rendimiento y flexibilidad a través de ratios más cortos, y reforzando su buena reputación en capacidad de remolque pesado, gracias a un sistema mejorado de bloqueo del convertidor de par, directamente accionable en las dos marchas superiores.

Para dar respuesta a la demanda de un mayor rendimiento y menores costes de propiedad por parte de los clientes, en los modelos de gama alta de las ‘Loadall’ se incluyó un sistema hidráulico de caudal variable de alta capacidad, que podía de bombear hasta 140 litros/min de aceite, cuando fuera necesario.

Ese mismo año, la ‘Loadall’ alcanzó un importante hito de fabricación, al convertirse en la primera marca de manipuladoras telescópicas que alcanzaba la cifra de 100.000 unidades. Las ventas anuales crecieron tanto que se realizó una inversión de 8 millones de £ en recursos de fabricación, para poner en marcha una segunda línea de montaje en la fábrica de la sede de Rocester, lo que supuso una mayor eficiencia y flexibilidad del proceso de fabricación, y un aumento sustancial del volumen de producción.

En 2009, JCB se basó en su experiencia en transmisión hidrostática para motores centrales en manipuladores compactos para desarrollar el modelo 527-58. Fue la primera ‘Loadall’ con motor lateral y propulsión hidráulica, una máquina que ha sido recientemente mejorada y que ofrece una excelente combinación de tamaño, maniobrabilidad, facilidad de conducción y prestaciones de carga / manipulación.

Para satisfacer los estándares de emisiones y las nuevas demandas de rendimiento, JCB desarrolló el motor ECOMAX de 4.4 y 4.8 litros, utilizando sólo un sistema de enfriamiento EGR y un turbo de geometría variable, para cumplir con las normas de emisiones Tier 4 Interim en Europa y Stage IIIB en Estados Unidos.

Instalado en la mayoría de las versiones de la gama alta de telescópicas ‘Loadall’, en 2012 se equipó el motor ECOMAX con una unidad de control del motor más potente, que ayudó a proporcionar un par motor más alto, mejorando significativamente el consumo de combustible.

Hoy en día, el motor tiene un silenciador de escape compacto y un sistema SCR alojado debajo del capó para satisfacer las más exigentes normas sobre emisiones Euro IV final / USA 4, lo que evita costes en piezas y en servicios adicionales asociados con el filtro de partículas diesel (DPF), necesarios en muchas de las máquinas de la competencia. El rendimiento hidráulico fue el protagonista en 2014, con la introducción del sistema hidráulico inteligente, que incluye un sistema de regeneración del cilindro de elevación, que permite que la pluma baje más rápido con el motor a ralentí. Este sistema hidráulico regenerativo aún añadió algo más: un cilindro de amortiguación de fin de ciclo, la característica de ‘sacudida de cuchara’ y la automatización de la suspensión de la pluma. El ciclo de carga resulto también un 20% más rápido y el sistema consiguió una reducción del 15% en consumo de combustible.

Otra prueba de la experiencia inigualable de JCB en el desarrollo de ambas transmisiones hidrostáticas y Powershift se hizo patente con la introducción en 2015 del modelo ‘Loadall’ ultra-compacto 525-60 Agri Plus, con una transmisión hidrostática de velocidad variable que ofrece velocidad independiente para el control de desplazamiento y la potencia del motor, lo que ofrece a los operadores una amplia variedad de estrategias operativas para cada trabajo. Y toda esta maestría confluye en los nuevos modelos ‘Loadall’ AGRI Pro, donde la combinación de transmisiones hidrostáticas y Powershift en la transmisión variable DualTech VT ofrece lo mejor de ambos mundos para un máximo control, rendimiento y productividad, y una experiencia positiva para el operador.

Suscrbete