Guia rápida para el cuidado de las poinsettias

La poinsettia es la planta más vendida durante los últimos meses del año. Su brillante color y sus brácteas en forma de estrella hacen de esta planta de invierno una de las decoraciones más populares en la temporada de Navidad y un óptimo regalo de bienvenida. Para que su poinsettia se mantenga fresca y bonita por mucho tiempo, es conveniente seguir algunas pautas a la hora de adquirirla en el punto de venta. Las poinsettias que han recibido los cuidados necesarios en la floristería o centro de jardinería, se mantendrán más frescas y perduraran por más tiempo.

Con el fin de evaluar la calidad de una poinsettia, debemos observar sus hojas y flores detenidamente antes de comprarla. Las plantas que han recibido los cuidados apropiados se reconocen por sus flores frescas y su follaje completo, equilibrado sin ningún daño visible, decoloración o deformación. Una sencilla prueba le mostrará si el follaje cumple sus expectativas: Si damos un pequeño golpe en los laterales de la maceta y algunas hojas se caen, es mejor no comprar esa planta. Las flores de la poinsettia son pequeñas y sin pretensiones. Se agrupan dentro de estructuras pequeñas en la base de las coloridas brácteas y miden sólo unos pocos milímetros de diámetro. Las flores son una buena pista del estado de una planta. Si los brotes son redondeados de color amarillo verdoso, la planta es fresca y es muy probable que se conserve durante varias semanas. Sin embargo, si las flores están cubiertas de polen amarillo, es obvio que la poinsettia ya ha pasado su apogeo y pronto dejará caer sus coloridas brácteas rojas.

Un lugar protegido y un suelo ligeramente húmedo

A la Flor de pascua no le gustan en absoluto las corrientes de aire o las temperaturas por debajo de los 15 grados centígrados. Las consecuencias, a menudo, no son visibles hasta días más tarde, momento en que sus hojas empiezan a caerse repentinamente. En este caso hay pocas esperanzas de que se recupere, y el único recurso es salir y comprar una planta nueva. Además de la ubicación, un riego adecuado también es decisivo para la salud de la planta. Las poinsettias nunca deben regarse en exceso, pero tampoco debe dejar que se sequen. Para averiguar si una poinsettia se ha regado adecuadamente, simplemente toque con el dedo el suelo de la maceta. Si el suelo está ligeramente húmedo y no hay ninguna señal de que la maceta ha sufrido un exceso de agua, no hay razón para no comprarla. Pero para estar realmente seguro de que la poinsettia está en perfecto estado, debe sacarla cuidadosamente fuera de la maceta y comprobar si las raíces son blancas. Un consejo: Hágalo sin ser visto, puesto que este gesto no será bien recibido por el personal de ventas en el centro de jardinería o floristería.

Empaquetar la poinsettia y protegerla durante el trayecto

Con el fin de garantizar que la poinsettia llega al hogar en buenas condiciones, esta debe sufrir lo menos posible durante el trayecto. La flor de pascua debe estar debidamente embalada en papel antes de exponerla al aire libre y debe transportarse a su nuevo hogar inmediatamente. Incluso un breve instante desprotegida del frío será suficiente para que las poinsettias sufran daños irreparables. También se debe tener cuidado al envolver y transportar la planta, evitando dañar las ramas o el follaje. Considere que cada lesión que sufra la planta la debilitará.

Fuente: Stars for Europe