La importancia de estructurar un jardín

Cuando nos situamos frente a un jardín que debemos rehabilitar, nos encontramos ante un proyecto único y diferente. A pesar de que los espacios puedan ser similares por su magnitud o sus características, nunca llegarán a ser iguales. Y por ese motivo hacemos diseños personalizados, siempre basados en las necesidades y gustos de los inquilinos de la casa a la que complementan.

Su rehabilitación tiene como puntos clave la iluminación y los juegos del agua, además de una vegetación protagonizada por plantas y árboles de hoja perenne. Y siempre se realiza con la finalidad de realizar un consumo de agua eficiente.

Las balizas de luz, realizadas mediante troquel láser, aportan un mensaje escénico. Y es en este punto donde converge la parte técnica y artesanal que da como resultado un trabajo industrial que parece haber sido realizado por un orfebre. Toda la luz del espacio, de tecnología led, está presente mediante iluminación directa e indirecta.

El agua es otro de los factores imprescindibles del jardín que, junto a la iluminación, conforman un conjunto artístico que da vida al lugar, haciendo posible la adecuación de estos elementos con el fin de personalizar aún más esta área en función de cada persona que lo disfrute. Uno de los dos tipos de fuente que protagoniza este proyecto se ha realizado en metal con forma de castillete y oculta en su interior se encuentra una bomba por la que el agua pasa para limpiarla mediante rayos ultravioleta. La luz mata las sustancias del agua, quedando completamente limpia y, como resultado, mientras se proyecta la luz sale el agua.

El otro modelo de fuente es un bloque de piedra que se ha obtenido mediante la técnica de control numérico computarizado cuyo resultado es del tamaño y forma que previamente se ha diseñado. Una fuente de casi 300 kg que queda prácticamente suspendida en el aire a 30 cm del suelo gracias a la sujeción en forma de ménsula que presenta en la parte trasera.

Las zonas se separan con vallas perimetrales realizadas en acero inoxidable junto con vidrio y mallas declellé, que resultan como una mosquitera transparente. Queda entonces completado el jardín con una huerta y una pequeña plantación de granados que potencian el efecto romántico del espacio. Y como parte de la reforma también se ha recurrido al cerramiento acristalado del porche y a la construcción de una urna de vidrio situada en la entrada principal que protege del frío debido a su orientación hacia el norte.

Texto: Fernando Pozuelo, paisajista