Entrevista con Ángel Jublete, director general de Productos Flower

Ángel Jublete es un hombre lúcido con una mente brillante, capacidad de crear y validar ideas con éxito. En el sector es conocido por dar luz a patrones innovadores a menudo ocultos bajo una modesta apariencia. Su talento y vocación emprendedora, que arrastra desde muy joven, le ha posicionado en un lugar reconocido dentro del universo de los espacios verdes. En el sector de la jardinería, empezó formando parte del Departamento Comercial de Asocoa. Después de dirigir dos negocios con éxito, entró a formar parte del Consejo de Administración de Flower, su primera vinculación con la marca. Posteriormente emprendió en solitario el proyecto Productos Flower, consiguiendo una transformación e impulso total del negocio, dentro de un continuo proceso de crecimiento. Su filosofía de empresa es satisfacer las necesidades que se van produciendo en el mundo de la jardinería y el huerto urbano. Y estas necesidades pasan —tal y como asegura Ángel Jublete— por “ampliar la gama de productos ecológicos, porque son los que suponen apostar por un mayor bienestar humano y una mejora de la calidad de vida. Por lo tanto, nuestros valores se basan en la eficiencia y en proporcionar productos prácticos para contribuir a un mayor bienestar de las personas”.

Hoy en día, Productos Flower es una empresa que puede presumir de una producción integral. Su foco se orienta hacia el diseño, fabricación y comercialización de productos para el cuidado de plantas y flores, césped, huerta, así como complementos de jardinería. Su complejo industrial de más de 30.000 metros cuadrados en la provincia de Tàrrega (Lleida) alberga, además de sus oficinas, dos naves para la fabricación de substratos, fertilizantes y fitosanitarios, así como almacenaje. Desde su nacimiento, ha sabido adaptarse con éxito al sector con elevadas dosis de tecnología, diseño e innovación, consolidado su posición tanto en el mercado nacional como en el internacional.

¿Qué proyección internacional tiene hoy en día Productos Flower? ¿A qué países exporta?

Estamos en permanente proyección hacia Europa, Oriente Próximo y Asia, además del norte de África, donde nuestros productos tienen muy buena acogida. Exportamos a Bahrain, Marruecos, Bélgica, Francia, Rumanía, Hungría, Bosnia Herzegovina, Israel, Austria, Alemania, Suiza, Gabón, Croacia, Chipre, Portugal, Italia, Lituania, Letonia, Holanda, Grecia, la República Checa, Argelia y Eslovenia. De todos estos países destaca especialmente Israel, donde ya llevamos 15 años y la marca Flower es muy conocida. Estamos especialmente orgullosos de llevar tantos años en este país porque es uno de los territorios más avanzados en temas de agricultura y jardinería. Un reto para el futuro es América, centro y sur, donde nuestra marca empieza a despertar mucho interés para los distribuidores locales.

¿Qué peso tiene para Flower la I+D+i? ¿Cómo se refleja este aspecto en la ampliación de su catálogo cada año?

La investigación es fundamental en nuestra empresa. Somos una compañía que fabrica un tanto por ciento elevadísimo de los productos que comercializa. Somos pioneros en el sector de la jardinería y huerto urbano. Y para esto la investigación y el trabajo previo en laboratorio es clave.  Disponer de laboratorio propio nos proporciona la ventaja de anticiparnos al mercado y proveerlo de productos exclusivos. No hay año que no lancemos más de 20 novedades propias con el sello Flower. Sólo de esta forma podemos asegurar una calidad y una trazabilidad del producto que nos aporta un valor añadido del que pocas empresas pueden presumir.

¿Cómo ha sido la facturación del Productos Flower en el ejercicio 2018 y cuál es la previsión para 2019?

La facturación de la compañía en 2018 fue elevada, un poco más que el año anterior, pero también hay que decir que no fue espectacular. En un sector como el nuestro es muy importante el factor metereológico, con lo que estamos sujetos al buen o mal tiempo que hace especialmente en primavera, que es la época de la mayor facturación del año. Evidentemente no sabemos cómo será el tiempo esta primavera y es un factor contra el que no podemos luchar. Lo que sí podemos hacer es crear y comercializar productos que permitan desestacionalizar las ventas y repartir la facturación de manera más uniforme durante todo el año.

¿Qué puede destacar del catálogo de productos de la empresa y cuáles son las más demandadas?

Este año hemos dividido el catálogo en 2 partes: la línea biológica y la línea convencional. Con esta acción pretendemos poner en valor las gamas de productos ecológicos, que están en auge constante desde hace muchos años y que todo apunta que van a estarlo durante muchos años más. En 2001 Flower fue el primer fabricante nacional en apostar por los productos ecológicos con la creación de la marca BioFlower. Este año esta gama cumple 18 años y hemos desarrollado bajo esta marca decenas de referencias bio de alta calidad para el huerto urbano y la jardinería ecológica que se idean en nuestro laboratorio y se producen en nuestra propia fábrica. Ello ofrece unas garantías de calidad y trazabilidad inigualables. También, bajo la marca Ecofin, desarrollamos plaguicidas totalmente ecológicos, cuyas ventas van en aumento año tras año como consecuencia del interés creciente que tienen este tipo de productos por parte de los consumidores. Y también hay que hablar de los compostadores, que bajo la marca Combox, son cada vez más demandados por una sociedad que apuesta cada día más por este tipo de acciones, afortunadamente. Por lo tanto, los productos de las gamas bio son muy valorados en el catálogo. Sin embargo no puedo menospreciar nuestra gran gama de sustratos, con más de 20 variedades distintas, ni tampoco nuestra gran gama de fitosanitarios y de abonos.

Respondiendo a la tendencia de nuestra sociedad a buscar productos más ecológicos, sostenibles y de proximidad, Flower cuenta con una línea Bio, ¿cómo responde la demanda ante este tipo de productos?

Este tipo de productos está en permanente alza desde hace más de dos décadas. Y cada día va a más. Nuestra línea Bio, que ya tiene su mayoría de edad, es cada día más amplia y completa. Y, dentro de esta gama, destacan especialmente los productos preventivos, como el Fytosave, las ortigas, la cola de caballo o la tierra de diatomeas, que suponen una inyección de vitaminas y refuerzos a la planta con la finalidad de que no enferme. De ahí la palabra preventivos. Es hacia dónde va el sector ecológico. Y es lo que queremos potenciar en Flower: plantas sanas y fuertes desde el interior, para que no enfermen.

“En Europa occidental están más avanzados en cuanto a la mentalidad ecológica y al reciclaje. Esto va a llegar aquí. De hecho, ya ha llegado, pero nos falta un tiempo para ponernos a su nivel”

¿Qué peso tienen en nuestro país las empresas en cuanto a investigación y desarrollo, en el campo de los sustratos y los medios de cultivo?

Los sustratos son una parte, sino la más importante, de la facturación de nuestra empresa. Tenemos la gama de sustratos más completa del mercado con más de 20 referencias distintas. El sustrato es imprescindible para una buena fijación de la planta y es fundamental para su supervivencia. Por lo tanto, además de sustratos universales para plantas poco exigentes, hay que desarrollar formulaciones específicas para ciertos tipos de plantas que requieren unas condiciones muy específicas. En Flower solemos lanzar un sustrato nuevo cada año por este motivo.

¿Qué protagonismo tiene hoy en día en jardinería la introducción de sustratos alternativos y sostenibles en sustitución de la turba?

La introducción de sustratos alternativos y sostenibles sin contenido en turba es una apuesta importante de cara a minimizar el hecho del impacto ambiental que tiene el uso de turba. Durante muchos años se ha utilizado turba en la producción de sustratos, haciendo de este recurso que sea muy escaso, y por este motivo la introducción de materias primas más sostenibles medioambientalmente como la fibra de madera hace cada día más importante este tipo de sustratos. Estos sustratos sin turba ofrecen las mejores prestaciones posibles agronómicamente hablando, haciendo que cada día tengan más demanda este tipo de sustratos.

¿Cuáles son las tendencias a nivel general en el sector de tierras y sustratos?

La demanda de sustrato está aumentando. Es uno de los productos estrella en los puntos de venta del sector de la jardinería. Y el consumidor está más mentalizado sobre la necesidad de utilizar distintos sustratos dependiendo del tipo de planta, porque sabe que, si usa el sustrato adecuado, la planta vivirá y crecerá en mejores condiciones. Ya no se fija tanto en el precio sino en la calidad y en la necesidad de la planta. Y este punto es muy positivo, porque supone una profesionalización del sector en lo que se refiere a consumidor. Es decir, el consumidor “compra” esta diversificación de la oferta en sustratos. Buenas noticias, obviamente.

¿Qué podría destacar sobre las negociaciones, comisiones de trabajo y documentos a nivel europeo que van publicándose sobre la nueva legislación de sustratos?

Lo que está muy claro es que la nueva legislación de sustratos va a permitir un control más detallado sobre la producción y venta de sustratos, con el fin de asegurar la mejor calidad para el cliente final. Vemos esta legislación como un punto positivo con el fin de unificar criterios y calidades de sustratos, que hace unos años no existía y podía crear dudas en el usuario final. Como todas las legislaciones, cada país las adaptará a sus necesidades teniendo en cuenta los intereses de todas las partes, y seguro que nos beneficiará a todos.

¿Cuáles son las amenazas y las oportunidades que se vislumbran a corto y medio plazo en el sector

Una de las amenazas más importantes que sufre el sector de la jardinería es el cambio continuo de reglamentos en lo que respecta a los fitosanitarios. Los registros vienen y van y eso crea inestabilidad en el sector. En cuanto a las oportunidades, está claro que el auge por todo lo sano, lo natural, por el estilo de vida saludable, por los huertos urbanos, por el compostaje, por la ecología, por la permacultura,… Nos favorece enormemente, pero no sólo a los fabricantes, sino también al planeta. Y esto es, sin duda, una muy buena noticia.

¿Qué le queda a España por hacer para situarse al mismo nivel de países tan avanzados como Francia o Alemania?

Para empezar Fancia y Alemania tienen otro clima. Las altísimas temperaturas que se registran en España nos perjudican. Por lo tanto, es difícil ponerlas al mismo nivel. En Europa occidental están más avanzados en cuanto a la mentalidad ecológica y al reciclaje. Esto va a llegar aquí. De hecho ya ha llegado, pero nos falta un tiempo para ponernos a su nivel.

¿Cuál es su opinión sobre el nacimiento de la feria Flower & Garden en Madrid?

Cualquier iniciativa que promocione el sector creo que debemos celebrarla. Es una feria muy centrada en el profesional que despierta el interés de empresas que se dedican a este colectivo, aunque no es nuestro caso.

¿Qué apariciones ha tenido Flower este último año en el calendario ferial?

Estamos en la mayoría de ferias de jardinería nacionales e internacionales: Iberflora, que es nuestra feria de referencia en España, y IPM Essen y Spoga Gafa. Son citas imprescindibles para una empresa como la nuestra. Además, como nuestra gama de productos de hogar es muy amplia, cubrimos también las ferias del sector ferretero, como Expocadena.