Entrevista con Carlos Palomar, director general de Aepla

Aepla representa mayoritariamente al sector de fabricantes de productos fitosanitarios en España. Con la llegada de Afepasa (Azufrera y Fertilizantes Pallares) y Sharda Cropchem, las dos últimas incorporaciones, actualmente son 24 compañías  las que forman parte de esta asociación enoresarial para la protección de las plantas. Desde hace doce años, Carlos Palomar ostenta el cargo de director general. En esta entrevista analiza para Tecnogarden la situación actual del sector, haciendo balance de las acciones llevadas a cabo y las principales líneas de actuación previstas.

¿Nos podría hacer una radiografía actual del sector de los fitosanitarios en España y cuál viene siendo su evolución?

Por un lado, el sector fitosanitario está respondiendo de manera muy positiva a la revolución tecnológica que vive actualmente la agricultura. Destina grandes esfuerzos a desarrollar productos cada día más eficaces que garanticen a los agricultores la rentabilidad y protección de sus cultivos, cumpliendo así tiempo con estrictas condiciones exigidas por el actual marco normativo para garantizar la salud de los trabajadores, la seguridad de los consumidores y la protección de medio ambiente. Sin embargo, resulta difícil desarrollar todo el potencial de este esfuerzo en un entorno legislativo en el que las decisiones se toman en función de criterios no ideológicos y si científicos.  La consecuencia directa es la cada día menor disponibilidad de soluciones fitosanitarias, la aparición de resistencias que esta provoca, y por extensión la pérdida de competitividad de la agricultura.

¿Qué papel desempañan hoy en día los tratamientos fitosanitarios para garantizar una adecuada sanidad vegetal de las áreas verdes de las ciudades?

Al igual que las agrícolas, las zonas públicas (parques, vías férreas, carreteras, campos de deporte…) requieren de una adecuada sanidad vegetal. Efectivamente, en el marco de una correcta Gestión Integrada de Plagas, deben priorizarse los medios de defensa no químicos, sin embargo estos no resultan suficientes para mantener estas áreas verdes en perfectas condiciones para su disfrute y utilidad. Es entonces cuando se hace imprescindible tratar con productos fitosanitarios, lo que no significa que los ciudadanos estemos desprotegidos. Todo lo contrario, utilizados de manera correcta, estos productos son seguros además de eficaces, tal y como afirmaron científicos, técnicos y administración en el debate organizado por AEPLA en la última edición de Iberflora celebrada en Valencia el pasado mes de octubre.

¿Cómo viene afectando la prohibición de la UE de los principales usos de los tres insecticidas neonicotinoides que se ya encontraban en suspenso desde 2013 (la clotiadinida, el imidacloprid y el tiametoxam)?

Creemos que el veto al uso al aire libre de estos tres insecticidas es una decisión política desafortunada y desproporcionada, dado que no ha quedado demostrado que su uso sea la causa de la disminución de la población de abejas y otros polinizadores. Al contrario, han sido muchos los estudios independientes llevados a cabo en diferentes Estados Miembro (entre ellos España) que mostraban no ser perjudiciales. Por desgracia, esta prohibición está afectando de manera preocupante a cultivos como la remolacha, que no son visitados por polinizadores, lo que resulta inexplicable.

¿Cómo vienen colaborando las administraciones central y autonómica, el Seprona, Guardia Civil, distribuidores, cooperativas, etc. a la hora de combatir la utilización de productos ilegales en el mercado?

La colaboración entre los diferentes organismos es excelente y nos sentimos orgullosos de haber aportado nuestra ayuda para atajar este serio problema. Es misión de AEPLA aumentar la conciencia pública de los beneficios que los productos fitosanitarios ofrecen y fomentar las buenas prácticas agrícolas que garanticen su seguridad. Sin duda, la primera de ellas es la de luchar para que sólo los productos legalmente autorizados puedan ser comercializados. Por esa razón, una de nuestras principales preocupaciones en la última década ha sido el tráfico ilegal que de estos productos existe en toda Europa, y que supone un peligro para los agricultores, los consumidores y el medio ambiente. Por ello, desde 2008 está en funcionamiento un teléfono de avisos (902 802 081) para que quien quiera, pueda informar de manera anónima de cualquier movimiento o actividad que pudiera estar relacionado con este tráfico ilegal de productos. Toda la información recibida, se remite al Seprona y autoridades competentes, dentro del marco de colaboración antes citado.

¿En qué medida las dificultades burocráticas pueden ser hoy un día un inconveniente a la hora de tomar las decisiones de inversión que la agricultura española demanda?

Evidentemente, un sistema de evaluación y autorización como el que actualmente tenemos en España no favorece la inversión, todo lo contrario, la desalienta. Como lo hace actuar bajo una fuerte presión como le ocurre a la agricultura europea actualmente. La tendencia comunitaria de legislar teniendo en cuenta la peligrosidad de los productos,  obviando los beneficios que un correcto uso de los mismos puede ofrecer, está provocando una cada vez menor disponibilidad de fitosanitarios,  y como resultado los agricultores  no disponen de la variada y  necesaria caja de herramientas que le permita proteger sus cultivos y la agricultura europea pierde competitividad. Por extensión los efectos sobre la economía, el empleo y el medio ambiente en Europa serán muy negativos.

¿Qué acciones de comunicación viene estableciendo el Ministerio junto con Aepla sobre la utilidad y beneficios de los productos fitosanitarios?

Ministerio y Asociación coincidimos en la necesidad de acercarnos a los ciudadanos con el objetivo de informar y comunicar la verdadera realidad de la sanidad vegetal y el importante papel que esta desempeña para garantizar los alimentos que cada día llegan a nuestras mesas. Así lo han puesto de manifiesto los diferentes portavoces en los foros en los que participan, y las acciones en materia de comunicación y concienciación desarrolladas por ambos son muchas, y lo seguirán siendo. Seguro que existir la oportunidad de colaborar juntos en algunas de ellas.

¿Cree que los estándares y exigencias de los supermercados van en consonancia con la Directiva de Uso Sostenible de Productos Fitosanitarios? ¿Por qué?

Radicalmente no. Nunca habíamos dispuesto de alimentos tan seguros como los actuales. Así lo confirma cada año la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA). Es evidente que el concepto de LMRs es difícil de entender. No se trata de límites de seguridad o toxicidad, sino estándares comerciales que indican la cantidad máxima permitida de un ingrediente activo que puede estar presente como traza en el interior o superficie de un producto no transformado (por ejemplo un plátano o una naranja sin pelar) tras su utilización. Es decir, confirman que un producto fitosanitario ha sido utilizado de manera correcta. Estos límites se establecen en aproximadamente 100 veces por debajo de aquel en que tuviera algún efecto negativo para la salud con un consumo diario, lo que garantiza un margen amplísimo de seguridad. Un ejemplo gráfico, habría que comer 150.000 porciones de zanahoria cada día de nuestra vida, para que tuviera algún efecto sobre nuestra salud por los productos fitosanitarios que contuviera. Por tanto, no tiene sentido exigir estándares superiores a los exigidos por la normativa vigente, no ofrecen más seguridad al consumidor, y por el contrario hacen más difícil el trabajo de los agricultores.

¿Qué avances se han producido en la búsqueda de una solución a los problemas del sistema de evaluación y autorización nacional de estos productos con la creación de una Agencia Única de Evaluación de fitosanitarios como solución?

Creemos que el modelo de Agencia Única de Evaluación, que tan bueno resultados ha obtenido en países como Francia, Reino Unido o Austria, aportaría numerosas mejoras al sistema actual. Entre otros, mayor eficiencia y eficacia, una mayor previsibilidad del sistema al armonizar y clarificar los criterios de evaluación y una menor carga burocrática para la Administración y las compañías. En 2018 la Comisión de Agricultura del Congreso de los Diputados aprobaba la Proposición No de Ley presentada por el Grupo Parlamentario Ciudadanos instando al gobierno a crear una Agencia única de Evaluación de fitosanitarios. Los acontecimientos políticos de este año han ralentizado iniciativas como de largo plazo como esta. Sin embargo, durante la última Jornada de Asuntos Reglamentarios organizada por AEPLA en octubre, nuestras autoridades coincidieron en afirmar que disponer de un organismo de evaluación, podría ser una de las soluciones a los problemas del sistema de registro, lo cual nos hace ser optimistas.

¿Cómo vislumbra la agricultura del futuro? ¿Y el sector de los fitosanitarios?

Nos preocupa seriamente el futuro de la agricultura en España, y por extensión el del sector fitosanitario, dado el importante papel que desempeña para garantizar su sostenibilidad. Por esa razón, hemos promovido un estudio llevado a cabo por la consultora PWC, y que se presentará el próximo mes de marzo en el Ministerio de Agricultura, que pretende identificar cuáles son las claves para construir un sector sostenible económica, social y medioambientalmente de cara a 2050. Esperamos aportar con él nuestro grano de arena en la estrategia de futuro de nuestra agricultura.

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