Plantas y flores: ¿saliendo del atolladero?

El confinamiento llevó a muchas personas a buscar en las plantas, las nuevas mascotas, el apoyo psicológico y emocional que necesitaban. En países donde no hubo restricciones a su venta, el consumo se disparó. En España, tras el colapso que supuso el estado de alarma, el sector se reorganiza.

Stoneside Blinds and Shades, una popular empresa estadounidense de fabricación de estores, persianas y cortinas, encargó recientemente un estudio sobre los motivos del incremento del consumo de plantas durante el confinamiento. ¿No llama la atención que una empresa ajena al sector se interese por este tema?

990 personas fueron entrevistadas, todas ellas consumidoras de plantas durante ese periodo. Un 12% nunca antes había comprado una planta. Por generaciones, un 16% de esas personas primerizas eran Baby Boomers; un 14% pertenecían a la Generación X y un 11% eran Millennials.

Las personas “reincidentes”, como media, compraron su primera planta hace 3 años y aspiran a aumentar su colección. Confiesan que cuando consigues mantener 1 ó 2 con vida, ya no puedes dejar de comprar. Como media, poseen 13 plantas en su hogar (Baby Boomers, 17; Generación X, 14 y Millennials, 12)

Un 64% de consumidores compraron plantas durante el confinamiento por su belleza y el ambiente relajante que generan en los hogares (Baby Boomers, 68%; Generación X, 62% y Millennials, 66%). Otros motivos: producir algunos alimentos (57%); tener una distracción, algo en lo que concentrarse ajeno a la crisis (54%); tener una excusa para eludir el confinamiento (49%); reforzar los vínculos afectivos con la pareja o familia (28%) y que los garden centers eran de los pocos establecimientos abiertos (14%).

La encuesta también revela que la Generación X es la que más se rascó el bolsillo (133$) y el colectivo Millennial, el más considerado con las plantas, el que en mayor medida dio importancia a las condiciones ambientales que la planta iba a necesitar. Un 21% eligió su mascota vegetal en función de este criterio.

Plantas: las nuevas mascotas

La gestión del estrés y la ansiedad fue uno de los retos individuales y colectivos de una experiencia, la del confinamiento planetario, que nos era desconocida. En EEUU y Canadá, salvo alguna excepción, las plantas se consideraron producto de primera necesidad y no se impusieron excesivas trabas a su distribución y venta. El confinamiento llevó a muchas personas a buscar en las plantas, las nuevas mascotas, el apoyo psicológico y emocional que necesitaban. El confinamiento mostró cuánta necesidad tenemos de estímulos naturales y qué rol imprescindible desempeñan los espacios vegetalizados en nuestros entornos cotidianos.

No es de extrañar, por lo tanto, que la encuesta continúe cuantificando cuántas de las personas entrevistadas hablan a sus plantas o que la compañía aproveche para anunciar el lanzamiento de unos estores con sensor inteligente que le proporcionan a tus orquídeas la luz exacta que necesitan en cada momento del año.

El 1 de junio, Los Angeles Times hablaba de una primavera excepcional con récords de venta en los viveros californianos que en muchos casos reforzaron sus plantillas. La tendencia no decayó cuando la mayoría de establecimientos decidió restringir la clientela presencial y favorecer los pedidos on line o telefónicos y las entregas drive. Algunas empresas señalaron como un factor de estrés añadido a la carga de trabajo tener que contestar a las preguntas de numerosos “jardineros novatos”.

Cierre traumático en Europa

Mientras tanto, en Europa, a punto de iniciarse la campaña de primavera, se impuso un cierre traumático que dejó a los subsectores de flor cortada y producción de planta ornamental al borde del colapso. En Reino Unido, 23 millones de consumidores de plantas, una de las mejores hinchadas jardineras del mundo, casi piden la dimisión de Boris Johnson ante el cierre inexplicable de los gardens. En toda Europa, el drama se resumía en 4.200 millones de euros de pérdidas, en marzo y abril de 2020, en 17 países de la UE en los 4 subsectores de flores cortadas, macetas, bulbos y viveros. 4.200 millones de pérdidas y una incertidumbre insostenible.

Salir del atolladero

En España, las empresas reaccionaron dando ejemplo de resiliencia, las organizaciones profesionales hicieron un esfuerzo común para para exigir a las Administraciones públicas de todos los ámbitos las ayudas y apoyo necesarios para salvar miles de empresas y empleos y los medios especializados se desgañitaron buscando el apoyo de los consumidores. Un “todos a una” notable que expresó la mayor fortaleza del sector, nuestra rotunda pasión por el verde (por decirlo en palabras de Iberflora.)

Sin embargo, esta crisis sin precedentes también puso en evidencia importantes debilidades del sector español y obliga a todos los agentes implicados en su desarrollo a encarar debates y cambios profundos y ya se apuntan varias líneas de actuación.

Plantas y flores como producto de primera necesidad

En España, el comercio de flores, plantas, abonos, fertilizantes y alimentos para mascotas estaba incluido en el listado de productos de primera necesidad no alimentarios y fue recogido en toda la normativa sobre medidas preventivas como consecuencia de la COVID-19 publicada por las comunidades autónomas. Sin embargo, el RD 463/2020 por el que se declaró el estado de alarma no incluyó las flores y plantas entre los productos cuya comercialización estaba permitida.

Ese olvido supuso el cierre inmediato de las floristerías y generó una situación absurda en los garden centers, en los que podían venderse sustratos, abonos, plantas hortícolas y alimentos para mascot,as pero no lo más importante, la planta ornamental de interior y para jardinería.

A fin de evitar estas situaciones, FEPEX ha solicitado al gobierno la declaración inequívoca de flores y plantas como producto de primera necesidad.

Mejorar el posicionamiento de flores y plantas

La pandemia nos ha marcado y ha marcado nuestro consumo. FEPEX señala las flores cortadas, las plantas ornamentales, las plantas aromáticas, las plantas de flores comestibles y las plantas para huerto urbano como ejemplos de productos “que responden al deseo creciente de los consumidores por tener lineales más naturales y saludables”.

José María Zalbidea, secretario general Fepex, reivindica que “es imprescindible mejorar el posicionamiento de las flores y plantas, como productos de primera necesidad”…“teniendo en cuenta los cambios que se están produciendo en los hábitos del consumidor y la sustitución de los canales de distribución tradicionales”. Por lo tanto, “la presencia de flores y plantas en los lineales de las cadenas de distribución españolas es un objetivo prioritario”.

En el resto de Europa, los consumidores acuden frecuentemente a los supermercados e hipermercados a comprar plantas y al garden en busca de plantas, por supuesto pero, además, asesoramiento profesional y numerosos otros productos auxiliares y especializados. Ambos tipos de establecimientos coexisten y participan cada uno en su rol.

En España, para convencer a los responsables de compra de las cadenas de distribución bastaría con acudir a las cifras: “El valor del comercio intracomunitario de flores y plantas ascendió en el año 2019 a más de 11.500 millones de euros, frente a los 17.500 millones de euros del comercio intracomunitario de hortalizas”.

Fepex considera que “la incorporación de estos productos a la oferta de todas las cadenas de distribución convertirá a España en los próximos años en el país con mayor incremento del consumo de flores y plantas de toda Europa.”

Interprofesional

En el ámbito del Comité de flores y plantas de FEPEX se ha solicitado la creación de una organización interprofesional, con la participación de todas las asociaciones y ramas profesionales del sector, tanto producción como comercio minorista, para la realización de campañas de promoción del consumo.

FEPEX reconoce que el proyecto “exigirá un amplio debate y una gran capacidad para consensuar intereses a veces diferentes.” Pero el reto podría generar un marco de colaboración inédito que de un empuje significativo al sector.

“Flores y Plantas de España”

FEPEX valora la creación de una contramarca “Flores y Plantas de España” para productos premium destinados a los mercados exteriores. Dada la excelente reputación de la planta española en Europa, “tanto las empresas de producción y comercialización, como los distribuidores consideran que hacer visible el origen español de las flores y las plantas es un valor añadido para la venta.”

Iberflora Digital Business

“Este año más que nunca las ferias son necesarias, hay de devolver la ilusión al sector, tenemos que vernos y pensar en positivo. Las ferias son ante todo personas e ilusión.”, declaraba Miguel Bixquert, Director de Iberflora, hace unos meses.

Como muchos otros eventos, Iberflora ha debido aplazar su edición presencial pero la organización propone una experiencia pionera en Feria Valencia, Iberflora Digital Business, que se celebrará desde 6 de octubre hasta el 15 de noviembre. Esta novedosa y más que interesante feria digital combina un catálogo interactivo de empresas, un generador de contactos y agenda, un marketplace de productos y una plataforma de contenidos on line con actividades y presentación de productos.

Felicitamos a la organización por la rapidez con la que supo adaptarse a la nueva situación y, como no puede ser de otra manera, les deseamos el mayor de los éxitos.

¿Cómo encajará el sector los inevitables cambios?

Somos optimistas. Compartimos la opinión de Miguel Bixquert, Director de Iberflora, el sector puede salir beneficiado de esta crisis: “El resultado final dependerá de nosotros y de las decisiones que tomemos. Si ese “nosotros” es muy numeroso y estamos unidos, la solución será más fácil y el sector verde puede salir revitalizado”. Fuente: FEEJ

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