Entrevista con Santiago González, director de la AECJ

Vivimos sumergidos en un mar de medidas de contención, que vienen teniendo un impacto directo sobre la demanda y la actividad económica de muchos sectores productivos de nuestra economía, y el de las flores y plantas, como uno de los más perjudicados.

La irrupción del coronavirus lo ha cambiado todo. De un día para otro, muchas pymes que se han visto obligadas a cerrar sus puertas, implantar el teletrabajo, tirar sus flores a un contenedor, despedir a parte de su plantilla o a toda…

Esta crisis es temporal y tendrá un final, lo sabemos, pero el camino está resultando complicado para tantas empresas que vienen aguantando las embestidas y reformulando sus modelos de negocio para adaptarse a estas extrañas circunstancias.

Para intentar paliar esta situación, muchas asociaciones están llegando a donde no puede, o no quiere llegar, la Administración, ofreciendo todo tipo de ayudas, información y apoyo a las empresas. Ejemplo de ello es la Asociación Española de Centros de Jardinería, una entidad que vino para sumar y ayudar a las empresas, con intereses y preocupaciones similares, a remar en la misma dirección.

Compartir aciertos, errores, retos, propuestas, estrategias, problemas y soluciones ha llevado al éxito de esta organización, cuyo director, Santiago González, ha trabajado en estos meses sin descanso. A pesar de su apretada agenda, nos ha reservado un hueco para esta entrevista.

¿Cómo podría resumir la labor de la AECJ en estos meses tan complicados para el sector de los centros de jardinería, socios y no asociados?

¡Excelente! Estamos muy orgullosos del trabajo realizado durante esos casi dos intensos meses. Estuvimos con cientos de contactos, escritos a distintas administraciones, argumentando de todas formas nuestra necesidad de apertura de los gardens y que finalmente, nos hayan hecho caso. Además, hemos conseguido que la administración nos tenga en cuenta a partir de ahora porque elaboramos juntos el protocolo de buenas prácticas oficial. Al margen, estuvimos al lado de los socios (y no socios) manteniéndoles informados a diario de la situación, ideas, consultas, llamadas… agotador pero muy enriquecedor.

¿Cuáles son las zonas de España que más están sufriendo o han sufrido las consecuencias de la pandemia?

Lo sufrieron todas las CCAA pero la mayoría de asociados han superado estos meses y recuperado cifras similares al 2019. Somos un sector privilegiado y con mucha fuerza para superar esta situación unidos.

Actualmente, debido a los pésimos resultados del verano, Baleares sea seguramente la CCAA más afectada por su falta de segundas residencias de extranjeros, turismo nacional y cierre hotelero.

¿Cuáles son las categorías de producto que más sensibles han sido a esta crisis?

Seguramente la planta de temporada de primavera.  Además del cierre en su momento idóneo, se rompieron stocks de bastantes especies, pero como contrapartida, hay muchos nuevos aficionados/as al mundo del jardín y plantas hoy en día y, esperamos que sea para quedarse.

¿Qué tipo de gardens han sufrido en mayor medida las consecuencias?

Los más grandes suelen coincidir con los que más venden y por tanto, una mayor pérdida en esos dos meses que aún no han recuperado. Y por otro lado los gardens que estaban más enfocados al turismo, a la restauración y hostelería que al consumidor final.

¿Cuál es el feedback, quejas o incidencias que se han recibido de los centros socios en estos meses de altibajos?

¡Estaban todos desesperados! No te lo esperas y de repente te dicen que has de cerrar 15 días, pero es que luego se alargó casi dos meses en la mejor época de ventas de un garden. Pero nuestro músculo empresarial es muy fuerte y con muchísimo esfuerzo de sus equipos, han conseguido superar la debacle.

El sector productor de flores y plantas es un mercado muy liberalizado y con motivos para proponer paquetes de ayuda. ¿Qué tipo de medidas viables reclama el sector para el mantenimiento de la actividad y la recuperación de su “pulso”?

Es cierto, los productores nacionales sufrieron la pérdida de muchas plantas en su esplendor, tuvieron que tirar muchas y por eso recibirán algunas ayudas. Creo que la campaña en general la salvarán porque son grandes profesionales, la producción de planta española está considerada de primerísima calidad en Europa.

¿Qué demandas se han lanzado en concreto desde la AECJ?

Básicamente que las plantas y flores han de ser consideradas de primera necesidad no alimentaria y, por tanto, un sector que no debe interrumpir su actividad siempre y cuando garantice la seguridad sanitaria de sus equipos y clientes. Y por otro lado la Unidad, necesitamos estar mucho más unidos todos los operadores del sector productor de la planta, comercializadores y resto de empresas vinculadas. Si en vez de representar 150 gardens asociados en España, pudiéramos ser un colectivo más grande (estimamos en unos 300 centros de jardinería), la administración respondería de otra forma. Por eso invitamos a todos los gardens no asociados que se unan a nuestra entidad para estar protegidos y hacer más fuerza.

¿Qué resultado espera de la solicitud que ha realizado Fepex para que las plantas y flores sean consideradas un producto de primera necesidad?

En casi todos los países de la Comunidad Europea están consideradas así ¿por qué no en España? Somos optimistas en este aspecto porque es un derecho que nos corresponde porque venimos del sector agrario y primario, por tanto, preferente y esencial.

¿Cómo será el final de este ejercicio y cuándo cree que las empresas volverán a vivir una situación similar a la que se vivía previo a esta crisis sanitaria? ¿Será para 2021?

Cambia día a día la percepción socio-económica y social. Es imposible vaticinar fechas, pero confiamos en cerrar este ejercicio con un buen trabajo y, como llegarán pronto las vacunas y medidas sanitarias adecuadas, ¡seguro que en primavera volveremos a florecer!

¿Podría poner algún punto de positivismo ante tanto ambiente de derrotismo y confusión?

Soy muy optimista. No se puede vivir sin plantas, no podríamos respirar el oxígeno que respiramos. El cultivar plantas, flores y productos comestibles nos ayuda social y mentalmente a toda la población. En la mayoría de los europeos es la segunda o tercera afición más importante.

Vivimos en un país donde se pueden cuidar plantas en todos los entornos fácilmente, es cuestión de trasmitirlo a la población y convencerles de que, el Verde es vida.

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