Un espacio de integración entre el arte y la naturaleza

El proyecto del Conservatorio de Música de Shenzhen, en la costa sur de la provincia de Cantón, en la República Popular China, se caracteriza por el diálogo con el paisaje, y la integración de la música y las artes en la naturaleza. Todo ello bajo una propuesta de arquitectura orgánica y sostenible insertada en un paisaje excepcional.

Este masterplan del esudio Miralles Tagliabue EMBT, que acaba de ser merecedor del primer premio del concurso internacional para la creación del Conservatorio de Música en esta ciudad, se basa en un diálogo equilibrado con el entorno natural, resaltando como prioridad la conservación del valor medioambiental del emplazamiento. El diálogo con el agua y lo verde crea una forma de entender el aprendizaje en un espacio de calma y conexión con la naturaleza para la educación y la creatividad.

El teatro principal destaca como protagonista y sitúa el campus desde las lejanas perspectivas abriéndolo al público y a la ciudad. La división de los límites entre el interior y el exterior se difumina totalmente gracias a la fluidez de la conexión con la naturaleza y la fusión completa con el paisaje.

El eje principal del complejo articula la posición de los edificios para la interpretación artística: sala de ensayos, sala de conciertos y teatro. Mientras, las luminosas y verdes plazas interiores unen verticalmente los espacios de aprendizaje con los de interpretación musical, como si de un organismo vivo se tratase, en el que todas las partes quedan interconectadas. El conjunto de edificios crea un modelo educativo basado en la relación con la naturaleza.